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dilluns, 11 de maig del 2015

Y15W19: Seis


Sabéis, no es tan sencillo. Encontrar algún vínculo con el que hilvanar unas cuantas frases, si uno se propone, como he hecho esta vez, evitar esos vertiginosos cambios de párrafo que son casi cambios de escenario mental.
La semana discurrió lenta en lo concerniente a lecturas. Normal cuando se trata de la primera semana del mes y los compromisos profesionales acucian y monopolizan tiempo y esfuerzo intelectual. Aún así, conseguí dar cuenta de un muy interesante tomo de narrativa corta de Varlam Shalámov, llamado Relatos de Kolimá. Bueno, en realidad, el título iba acompañado de un parco Volumen I, que venía a confirmar la existencia de volúmenes posteriores, en este caso cinco, cuya lectura puede que acometa, con paciencia, con mesura, algún día. Porque el Kolímá del titulo es, para entendernos, Siberia. Los campos de confinamiento y trabajos forzados organizados por el régimen soviético, a los que fueron conducidos enormes contingentes de prisioneros por los más variados motivos, desde presos comunes hasta disidentes, pasando por profesionales de diversas disciplinas relacionadas con industria o artes. Lectura casi agotadora, pues su legibilidad (raro es el relato que ocupa más de quince páginas) no impide que  los relatos tengan una tonalidad aglutinadora, la desesperanza y la resignación ante la mala fortuna, pues la aniquilación fisica (de la que se encarga el frío, el hambre, los piojos, las enfermedades) viene escrupulosamente precedida por la aniquilación psicológica. Los personajes descritos por Shalámov (que vivió en diversas fases de su existencia esos internamientos) acaban renunciando a esa capa aplicada por la civilización para entregarse al humillante hábito de la supervivencia por encima de todo. Lo primero que se congela en Kolimá es la ética. 
Qué enorme respeto sentimos por esos autores que escriben desde la dura experiencia personal, y qué enorme respeto añadimos si esta escritura muta en incontinencia, en prosa torrencial, en derroche descontrolado de palabras y palabras e ideas que mezclan aspectos subjetivos y objetivos. Somos, algunos, fanáticos entregados de antemano a cualquier escritor de pose atormentada, de cara surcada por eso tan socorrido de las arrugas de expresión, más cuando sepamos que esa pose es auténtica, más cuando sepamos de que sólo han tenido que añadir un poquito de recurso narrativo al servicio de las verdades como puños. No sé si algún día leeré esos miles de páginas de Proust, y no sé si me entregaré a tumba abierta a devorar obras completas de algún clasico del siglo XIX. Knausgard, noruego de pose escandinava, va publicando, traducido al castellano por Anagrama, piezas (van tres) de su hexalogía titulada (genial provocación) Mi lucha. Reconozco haber dejado para momentos menos luminosos la lectura de la segunda mitad de su primera entrega, La muerte del padre. Lecturas de esas que no se abandonan sino que se dejan para situaciones más adecuadas. Inviernos crudos, noches de insomnio, estancias en hoteles solitarios frente al Atlántico. Las doscientas páginas iniciales me fascinaron, pero dejad que recurra al tópico del momento para cada cosa.
Leer a Shalámov, regresando al primer párrafo, ha empezado a convencerme de las excesivas similitudes entre los aparatos represores, por diferentes que sean los planteamientos de sus puntos de partida, y de la enorme contradicción de la puesta en práctica de los postulados del comunismo. Me perdonaréis, pero asisto a un proceso espantoso de nueva polarización, donde parece que se esté migrando de un bipartidismo a otro bipartidismo, donde una fuerza emergente como, parecía, iba a ser Podemos, empieza a introducir matices entre sus planteamientos más osados la serpiente venenosa de la socialdemocracia, a la par que entra en un proceso de depuración (récord absoluto: proceso iniciado sin que haya mediado ninguna concurrencia a proceso electoral significativo) para desprenderse de sectores más radicalizados (justo lo que se esperaba de un partido así; radicalización) y empezar a usar esa táctica tan abyecta que viene a denominarse ampliación del espectro electoral.
Mientras, Varoufakis, el teórico ariete de la aguerrida política económica de Syriza, admite, con media sonrisa, que fue su mujer la señorita griega que mencionaba Jarvis Cocker en Common people, uno de los hitos de Pulp, y, cosa curiosa, versión, la del tema, que me parece la mejor (casi la única) aportación de los Manel a la historia de la música, pequeño hito de este blog, también, justo de esos nostálgicos momentos en que discutíamos de mandolinas y ukeleles, era pre-Orsai, que la hubo, de cuyo público, hoy, considero injusto no mencionar más a menudo.

dissabte, 9 de novembre del 2013

EL MISTERIO DE JARVIS


¿Para qué esperar más?
¿Para qué exigir silencio e introspección, y una mesa en una esquina solitaria, para escribir? 
Cuando las palabras hierven, todo eso da igual. Mi mujer desayuna y yo ya he acabado. Mi hija duerme y mi hijo anda por casa de un amigo pensando en qué parte de sus brazos o de sus piernas está libre de algún arañazo o contusión.
Y yo dije que hablaría de Jarvis Cocker.
Escribo de Jarvis Cocker teniendo bien presentes las palabras y los consejos que he tomado del único libro de Stephen King que a mí puede llegar a gustarme. Por lo tanto, adiós adverbios, hola párrafos con sentido. Y alguna otra cosa: los puntos y comas pueden irse echando a temblar.

Gracias a los Podcast de la BBC esta mañana escuchaba el programa que Cocker dedicó, el domingo 3 de noviembre, a la obra de Lou Reed. No es que hiciera falta que yo cayera en la cuenta de la enorme influencia sonora de la Velvet Underground, ni es que yo hubiera hecho mucho caso a los últimos discos de Reed.
Pero Jarvis es mucho Jarvis. Lo primero que le diría, si lo tuviera delante (tras pedirle que tuviera consideración, que mi inglés es bueno, pero que debe hablar despacio y moderar su acento) es cómo puede uno sentirse cuando está en el estudio de grabación (grabando, sabiéndolo o no, el que será tu último disco con el grupo, el efectivo, peroalquelefaltabaalgo, We Love Life) y el tipo que ve tras el cristal, l dónde quiera que se meta el productor, es el mismo Scott Walker. 
Luego, le preguntaría si es consciente de que su look particular (consistente en distorsionar unos rasgos algo aniñados tras unas gafas de espantosa montura de concha) ha influido a toda una generación, hasta el punto de que alguien brillante haya acuñado el adjetivo gafapastil. 
También le preguntaría si cree que las angustiosas caladas que da al cigarrillo en los extractos en que aparece en 30th Century Man  son influencia de las caladas que dan los protagonistas de la primera temporada de Mad Men. Seguro que mantendría un silencio de auténtica modestia y esperaría otras preguntas más centradas en su trabajo.
Más tarde compartiría una opinión algo personal: que encuentro injusto, mucho, que una de sus canciones más brillantes sea, con  frecuencia, olvidada cuando se rememoran sus mayores éxitos.
Es ésta.


Más adelante, en una especie de recapitulación de hits menores en la que yo demostraría un conocimiento cercano a lo canónico sobre su discografía, cuestionaría la condición de mejor disco de Different class, ya que nunca me he sentido demasiado cómodo con el parecido de Disco 2000 con un impresentable hit ni con aquel chascarrillo sobre la melodía de Common people tomada de una cancioncilla de Mecano. Le diría que, para mí, las mejores canciones de ese disco, que es fabuloso, aclaro, son ciertas perlas que no siempre han sido valoradas.


En medio de la conversación, y dado que, en el vídeo de Live Bed Show, ha quedado manifiesta su condición de brillante letrista, le preguntaría por la intención de la frase contenida en todos los libretos de sus discos, aquella que decía algo parecido a Por favor no leas las letras de las canciones mientras estás oyendo el disco. Tendría miedo de ponerme, ya, algo impertinente, pues no sabría si sería capaz de expresar si detrás de ello la intención que percibo era separar el valor sonoro del valor literario, o si, por el contrario, pensaba que el análisis que merecían una y otra cosa debían interferirse o no entre sí.
Me liaría con la explicación y provocaría un silencio incómodo.

Qué difícil es romper el silencio. Imposible hacerlo si no es con algo brillante.

Como que por qué decidía insistir con el grupo tras diez años sin la más mínima repercusión, entre 1983 y 1993.


Y hacerlo, regresar a volver a intentarlo, sin un cambio tajante de sonido. Solo agrandaron los agujeros por los que asomaba Bowie y la primera época de Roxy Music, y alguna otra cuestión no tan visible (como, especulo, la influencia del torbellino de la música electrónica que en ese momento arrasaba las Islas Británicas).
Ellos veían a la juventud desconsolada del post-thatcherismo descubrir las drogas sintéticas. Siempre pensé si la toma de la canción para el disco era en vivo.


Jarvis ya habría recuperado lo más cercano a una sonrisa. Hablaríamos del brit-pop y le haría una pregunta de esas que uno lleva años pensando, de esas que sabes que solo tu cabeza puede urdir. De esas que, como entrevistador veterano y bregado en estas lides tras años y años de duras batallas contra divos en ascendencia y divos en decadencia, sabes que desnuda al tipo ante tí.

¿Te has mirado alguna vez en el espejo y has sonreído pensando que ese que el espejo refleja no es, por suerte, Noel Gallagher?


Qué pena: la mención al brit-pop quedaría reducida a cuatro o cinco detalles que de golpe les desmarcarían de esa presencia casual. Pasábamos por ahí. La entrevista estaría llegando a su final y, consciente de no saber si habría otra oportunidad,  obviaría el par de preguntas que habrían de llevarnos a reflexionar sobre el motivo de que su carrera en solitario no haya alcanzado ninguna de las cumbres que Pulp habitó con comodidad durante algunos años. Mejor así. 
Hablaríamos de su programa de radio, de su brillante Sunday Service que todos los domingos, casi sin falta, me habría descubierto algún talento escondido entre las piedras de los acantilados. Hablaríamos de que ese es un éxito personal, amable, cómodo pero no acomodado. Vería que se pone algo nervioso. Cuestiones de la nicotina, o mejor, de su ausencia. Vería que los minutos que me han concedido para la entrevista llegaban a su fin, y que, en realidad, ya habíamos habñado de lo sustancial.
Pensaría si, como decía el libro que leí, a veces un párrafo tiene que limitarse a una frase, porque el oficio te lo dice.
Y diría que sí.

dimarts, 12 de juny del 2012

MONARCHY IN THE UK

Los ingleses sacan mil barcos al Támesis. Mil barcos deben costar su buen dinerito para sacarlos un día a pasear, se supone que convenientemente engalanados y tripulados. Bueno: sus mandatarios asumen ese, y otros enormes dispendios para celebrar alguna efemérides de esa reina que tienen. Jubileo, o algo así, le llaman. Tenían una reina madre, que es como lo de las abejas, pero en señoras vestidas de tonos pastel y con unas pamelas horrorosas, forradas de dinero, por otra parte. Pero creo que la reina madre ya fue llamada por el señor y ahora tienen a la reina, y al príncipe de las orejas grandes, a la Camilla, a los niños que se visten de nazis, y a sus letizias correspondientes. Todos a ser homenajeados en un acto que debe salir por un ojo de la cara. Pero les da igual: los ingleses están en su rinconcito de Europa, sin problemas con el euro ni con eventuales rescates. Y pasando la mano por la cara a los demás, desperdiciando en fastos de adoración unipersonal lo que a otros les iría muy bien: para no pagar recetas, para rescatar algún pequeño banco, para unos cuantos ordenadores escolares, para coches oficiales. Si en España ya hay hasta un rey que pide perdón: así de jodida está la cosa. Pero los ingleses pasan. Cómo será en jerga, eso de pasar en plan me la sopla. Quieren sacar la banderita y salir un rato a la calle, que igual ese día toca de los que no llueve. Enseñar esa bandera que casi todos adoran, como los americanos, porque han conseguido hacer de ella un icono, sin ponerle toros ni águilas ni coronas. Limpia, estética, y con los colores de Ralph Lauren y un diseño original. Ni los catalanes nos decidimos por una estelada en concreto: a mí me gusta más la que lleva la estrella blanca sobre fondo azul.
La sociedad inglesa es muy clasista, dicen. Están los patanes que van a los estadios, con tatuajes talegueros y barrigas prominentes, y que se pueden apreciar por hordas en Eivissa en pleno agosto. Bueno: ellos le llaman Ibiza, así, en castellano. Si les pones Eivissa en el cartelito del minibus que les lleva a los hoteles, ni se suben, asustados. Es lo que les dura la sobriedad: el acceso al minibus. Bien: esos ingleses que van a los hoteles playeros son la clase tirada de Inglaterra. Los guays son como la familia que adopta al monitor de tenis en Match point: remilgados, estéticos, hipócritas e inmensamente ricos en libras esterlinas. Con trajes algo estrechos y cortos, con ademanes refinados. Clase alta que ha entregado al mundo palabras que desprenden refinamiento y distinción: Ascot, Eton, Oxford, Valmoral, Buckinghamm, cottage. Bueno, también ha librado esas ridículas pelucas de los jueces. Lo que tiene que ser pasarse la vida estudiando leyes para acabar encasquetándose algo tan espantoso.
Buena parte de eso lo compensa la buena música que los ingleses han creado. Fruto de la alegría o fruto del sufrimiento. No todo son estúpidas canciones que, al traducirlas, dan vergüenza ajena (muchas de los Beatles: dios!): Ghost town, de los Specials, hablaba de la Tatcher cerrando bares. Imposible disociar Inglaterra de la cultura pop, del glam, del sonido Sheffield, de Madchester.
O el fútbol: aunque sepa que hay gente que lee esto y lo odia. Aunque muy posiblemente sea el opio del pueblo que muchos proclaman. Sí, nos hemos enganchado, muchos,  a ese opio y no hay manera. Excelente post de Casciari, ayer, por fin, hablando de Messi, hablando de Messi justo con la manera y el espíritu y la santa paciencia del que quería hablar hace tiempo y esperaba el momento.
O sea: les agradezco a los ingleses aportaciones clave al goce de mis sentidos, pero me jode ese chulesco alarde de superficialidad y absurda servidumbre. Ellos están bien allí, con su libra y su estabilidad y una anciana ricachona a la que veneran.
Con su pan se lo coman.


dijous, 3 de maig del 2012

SANDALIAS DE JESUS

¿Por qué me gusta tanto esta canción de Pulp?

Es una versión ralentizada de un tema que incluyeron en His'n'hers, primero de su cuarteto estelar de discos previo a su disolución. En el disco, la canción es tratada con el instrumental habitual de una banda de rock: guitarras, batería, voz en pose algo agresiva (sin perder la contención, es Jarvis Cocker). La grabación suspuestamente original es dinámica y algo nerviosa. Pero la versión acústica, incluida en una especie de revista/cd recopilatoria llamada Volume, completamente inencontrable y cuyos números del 5 al 10 forman parte absolutamente inútil de mi reluciente y devaluada colección de música en soporte físico, es sumamente diferente. Lo que tiene la nueva toma: se calma, se elimina la acometida agresiva y se sustituye por un fraseo algo más amable, con un sutil toque irónico. La instrumentación también cambia notablemente. Una guitarra acústica, un tímido piano eléctrico, y el violín (sí: Pulp tenían un violín), ausente en la versión eléctrica, pero cuyo sonido sitúa la canción en un extraño paraíso ignoto, a medio camino entre ciertas canciones de la época Transformer de Lou Reed y otras referencias, incluyendo aires folk de la campiña inglesa (nada más alejado del espíritu urbanita del grupo) que me es imposible ubicar. Ahí está el mérito: situar la canción en una tierra de nadie estilística merced a una simple relectura. De una canción que parece hablar sobre robar coches, sobre jóvenes descerebrados que no son buenos chicos. Y rimar sandals con vandals. Jarvis Cocker: qué gran tipo.

We like driving on a Saturday night,
past the Leisure Centre, left at the lights.
We don't look for trouble,
but if it comes we don't run.
Looking out for trouble,
is what we call fun.

Hey you, you in the Jesus sandals,
wouldn't you like to come
over and watch some vandals smashing up someone's home?

We can't help it, we're so thick we can't think,
can't think of anything but shit, sleep and drink.
Oh, and we like women;
"up the women" we say,
and if we get lucky,
we might even meet some one day.

Hey you, you in the Jesus sandals,
wouldn't you like to come
over and watch some vandals smashing up someone's home?

Mister, we just want your car,
cos we're taking a girl to the reservoir.
Oh, all the papers say,
it's a tragedy, but don't you want to come and see?


Nos gusta conducir los sábados por la noche, más allá del Centro de Ocio, a la izquierda en el semáforo. No buscamos problemas, pero si aparecen no salimos corriendo. Buscar problemas es lo que llamamos diversión. Tú, el de las sandalias de Jesucristo, ¿te gustaría venirte y ver a unos vándalos destrozar la casa de alguien?. No podemos evitarlo, somos tan simples que no pensamos, no pensamos en otra cosa que en cagar, dormir y beber. Ah, y nos gustan las mujeres, "arriba las mujeres" decimos, y con suerte, puede que un día conozcamos a una. Tú, el de las sandalias de Jesucristo, ¿te gustaría venirte y ver a unos vándalos destrozar la casa de alguien?. Señor, sólo queremos su coche, porque nos llevamos a una chica al reservado. Oh, los periódicos dicen, es una tragedia, ¿pero no quiere venirse y mirar??.


dijous, 15 de desembre del 2011

COMO UNA CURSI CANCION DE ALPHAVILLE

Primero he pensado en lo que me llamaba la atención una de las sastrerías donde Camps obtenía los trajes por los que está siendo juzgado. Cuando uno pensaría en Armani y en Boss y en Zegna el hombre obtiene sus uniformes en una sastrería que se llama Forever young que, por estúpidas preconcepciones (supera ya los prejuicios, Francesc), sería un sitio que yo evitaría escrupulosamente. Quién le pone un nombre así a una sastrería, cómo lo justificas. 
Trajes para hacerte parecer siempre joven? (porque hay que parecerlo, sentirlo ya lo sabemos que te sientes). Como esos trajes marengo o azul marino que acostumbran a llevar todos los auditores jóvenes que envían a hacer trabajo de campo a las empresas, hasta que se presenta el pez gordo, el senior al que te toca explicarle que no se la estás metiendo doblada, que es jodido que las perspectivas no mejoren y que has tenido que ajustar algo las cosas para que a los socios no les entre el pavor, pero aún menos a los bancos, a esos ni el pavor ni el aire frío de la calle puede entrarle, que si me quitan las líneas de crédito, anda, echa un vistazo por la rendija de la ventana, ves todos esos, pues la mitad,o más, a la puta calle. Va echa la firmita y si acaso ya vemos el año que viene.
Pero cualquiera puede ponerle un ridículo nombre a un negocio y salir triunfante.
Podría seguir por la cuestión del sentimiento de la juventud, pero 6Q ya estuvo allí, hace bien poquito. Para que vea que él también nos pisa las cosas a los demás. Navidad, tiempo de reciprocidad.
Y tiempo de listas también. Tardaré pocos días en enterarme de que no me ha gustado tanto el que muchos dicen que es el mejor disco del año, que ni tan siquiera me he fijado en la mejor canción del año (desde Girls de los Animal Collective, parece que no entiendo nada), no digamos de la mejor película, puede que la mejor serie (que seguro que sólo está en V.O.), a ver si el mejor libro (yo ya puedo decirlo, a 15 de diciembre, mi mejor libro del año es El mapa y el territorio de Michel Houellebecq). Comprobaré que no todos mis gustos coinciden con críticos o listas de ventas o publicaciones, cosa que me hará sentir cómodo con mi escasa sintonía con lo mayoritario. Me miraré simbólicamente en el espejo y diré que soy único. Como seguro que hace más de uno antes de coger un subfusil y unas cuantas granadas para llevarse por delante a unos cuantos inocentes. Tranquilos, no soy (aún) de esos. Visitaré bananity.com y comprobaré que si tras varias semanas sigo siendo el único ahí al que le gusta Villoro, Almond, o Sylvian, es ya muy cercano al 100 el porcentaje de que yo no pinte nada ahí, a pesar de que mis gustos iniciales llevasen a proponerme a gente mucho más joven que yo. Que he dicho que el tema de madurez y vejez es un tema que 6Q ha bloqueado, de momento.
Los gustos nos definen, a la gran mayoría del planeta que somos los que no tenemos tanto tiempo ni tanto dinero para que nuestro ocio sea siempre activo y nosotros seamos los protagonistas de los libros y las series y las películas. No puedo poner más veces el clip de Common people, no. En un requiebro (en un meandro) de las coincidencias pienso en Jarvis Cocker y en las canciones que compuso para 5:55 de Charlotte Gainsbourgh. Pensamiento que me recuerda la portada de Go-mag, cosas de LV de hoy que me inspirarán para otros días, y una magnífica web, orsai.es, de un magnífico tipo, Hernán Casciari, de esos tipos hiperactivos a los que hay que seguir y contactar como sea, porque tienen ese dón, que me despierta envidia (nunca es sana, la envidia, no dentro de este estado), de pisar la nieve antes que ningún otro.

Nieve que aún no cae, pero de eso aquí apenas se trata.

Para los que se empalagan con la gordura light de Adele, ésta si es la auténtica !!.




dimarts, 15 de novembre del 2011

FANTASIAS ORALES 4

Ayer tenía una necesidad absoluta de escribir. Sobre qué, ya lo vería en el momento que pudiese hacerlo. No hay que planificar tanto, por lo menos aquí. Si escribiera una novela, ya no  te digo una saga, seguramente tendría una pizarra con las relaciones entre los personajes, su grado de amistad y parentesco o el momento crucial en que sus vidas coinciden. Pero no hacía falta. Ayer quería escribir, y no lo conseguí, para mitigar el stress y apartar de mi cabeza, por breves minutos, cierto tema que me preocupa y me impide, casi completamente, concentrarme en otras cosas. Así que fui a la cama con esa losa y dejé que el reposo hiciese su efecto. Seguro que estas palabras no son las mismas que ayer hubiese escrito, claro, la manía de no apuntar ni grabar las ideas, al margen de las que están anotadas en la blackberry. Que a veces descarto por obvias, otras porque han perdido sentido, otras porque lo he olvidado. Las palabras, especialmente las escritas, tienen paciencia, y esas están ahí, esperando un turno que, a algunas de ellas, quizás nunca les llegue.
Jarvis Cocker aparece en un añejo vídeo en youtube saltando al escenario donde actúa Michael Jackson. Era 1996 y Pulp ya eran famosos, pero no tanto como Jackson. He mencionado diversas veces a Pulp aquí, incluso si repaso mis entradas (que se acercan a las 500) en una de ellas les definí como "conceptualmente el mejor grupo de todos los tiempos". También podría decirlo de Radiohead. Serían los dos mejores, ex-aequo. No lo puedo decir, en absoluto, de Coldplay, que empiezan a parecerme unos pesados de mucho cuidado, por mucho que Brian Eno pueda dignificarlos produciéndolos. Muy pesados. Pero los Pulp no tienen que ver nada con Coldplay. No tienen muchas baladas, para empezar. Son más de mid-tempo. Si tuvieran baladas, no pensarían que esas baladas cambian el mundo porque unos cuantos miles de fans enciendan mecheros cuando las tocan en los conciertos. Bueno, hablemos en pasado, porque los Pulp se disolvieron, sin demasiado ruido, hace como una década. Hablemos en pasado también porque si cada vez menos gente fuma, cada vez hay menos mecheros que encender en los conciertos.
Los Pulp pusieron fin a su carrera tras grabar un disco llamado We love life. Producido por Scott Walker, era un disco raro y seguramente su rareza obedecía a cierto mar de fondo que pudo enquistarse en la banda. No soy de cotillear esas cosas pero haré una pausa para googlear : por qué los Pulp se separaron.

Encontrándome justo lo que esperaba: que no se separaron de una manera escenificada, simplemente tras el disco no hubo nueva reunión para más discos, como esos amigos que de repente dejan de verse, de llamarse, incluso los e-mails se van espaciando. Pulp, como grupo, se desvaneció. Desde que eso sucedió Jarvis Cocker ha publicado algunos discos en solitario. Como en una de sus canciones, las cosas ahora son diferentes. Preveniendo una decepción, no he hecho caso a esos discos. Me quedo con su época dorada, la que se inicia en 1993 con esa especie de falso britpop cargado de ironía (la que les faltaba a los Oasis) que contenía His'n'hers, LP de reinvención tras varios (muchos) pasos en falso. Elegante, espacioso, algo estridente, era un disco cuajado de grandes canciones pop, dominadas poderosamente por  la carismática (y Walkeriana) voz de Cocker, un auténtico frontman de banda a la altura de Ferry, un adalid de esencia british con una obvia influencia estética sobre un determinado perfil de gente.


Different class los consagró y les cayó algún premio. En pleno apogeo, fueron erróneamente encasillados en una especie de resurrección de la influencia británica en el pop global, junto a grupos tan dispares como Oasis, Blur, Suede, incluso el primer disco de Radiohead. Pulp eran un caso aparte, sus letras huían de tópicos, Cocker era un músico de izquierdas con una pose ligeramente existencialista. Lo más francés que se podía ser en Sheffield. Su música, con obvias influencias del glam-rock, pero con virutas de cierta electrónica, ascendía imparable.


No sé como el grupo digirió la fama que les sobrevino. Sé que el tramo final de su trilogía dorada, This is hardcore, es un disco más oscuro, más elaborado, más triste, y tiendo a pensar en Transformer de Lou Reed como una especie de imposible referencia, como una especie de corriente subterránea que recorre su espina dorsal. También en John Barry. Pero Pulp ya habían definido su personalidad en sus dos anteriores discos. Eran grandes y eran originales.


Lo que pasó en la grabación de su último disco, con Scott Walker, reconocido icono de Cocker, produciendo, no lo sé. El disco adolece un aire bucólico que no pega con la banda, y los fraseos de Cocker parecen, a veces, faltos de convicción. Faltan guitarras, faltan esos arrestos de dureza que se colaban en los discos anteriores. En la toma en directo de uno de sus principales temas, todo parece andar con el piloto automático. El ritmo, el flequillo de Cocker, el crescendo del estribillo. A-l-g-o s-u-c-e-d-i-ó.


dimecres, 9 de novembre del 2011

PLAY IT LOUD

Aparcas el coche, estás a punto de apagar el motor, pero suena una canción que te apetece. Mucho. Así que subes el volumen,  y las ventanillas. Te reclinas en el asiento tras respirar profundamente. Dejas que la música te inunde, puede que cantes, puede que lleves el ritmo con los dedos de las manos sobre el volante, o el bajo resuena en tu mandíbula, luego lo hace en tus intestinos. Puede que todo a la vez. Te preocupas, un poco, de quien pueda o no verte, puede que cierres los ojos. También piensas en lo que ese volumen, que has subido otra vez, y aún lo volverás a hacer, deja salir al exterior. Te preguntas cómo sonará, porque nada más lejos de tu intención que parecerte a uno de esos niñatos de los woofers de 200 W. usados para caja y bombo a destajo. Acaba la canción y sales del coche. Ha estado bien, claro.
Lo que todos hemos hecho alguna vez con la música a punto he estado hoy de hacerlo por otro motivo bien diferente, poco que ver con la música. En la radio hoy hablaban del debate de los candidatos. Debate del que yo me había enterado de pasada pero, llegado el momento, estaba más que olvidado, con lo que queda claro que no formaba parte de mis prioridades. El dominio es abrumador, España es bipartidista, hasta un extremo cercano a la negación de los terceros. Las encuestas no presagian nada mínimamente esperanzador. Pocas veces había encontrado el PP un panorama tan alentador, la tormenta perfecta de cualquier diseñador de campaña: partido saliente que gobierna en medio de la crisis de mayor arraigo de la historia (en cualquier caso, la más percibida), que niega esta situación con la mayor de las torpezas, hasta no tener otro remedio que reconocerlo, agrandando la bola de nieve, y de regalo, sitúa un candidato que, lejos de la savia nueva, carece del mínimo requerido de magnetismo, y, en la peor de las combinaciones posibles, ha formado parte del gobierno que ha convivido con esta situación, con lo que tampoco anda sobrado de credibilidad. Las desgracias nunca vienen solas: encima es merengue. En medio de esta tesitura, de lo que se iba a hablar en el programa de radio era de si el maquillaje de Rubalcaba era adecuado o no. Si era excesivo. No hablamos de ese análisis basura que se hace varios días a  posteriori, tras repasar en profundidad contenido y programa y todas esas zarandajas que usan los políticos para cazar votos. Hablamos del debate del segundo día: si el maquillaje de Rubalcaba era el de una pepona es lo que nos preocupa ??. Es esto el indicador definitivo del desapego de la política (no hablo de Radio Gratallops emitiendo en onda media : hablo de RAC1, de Jordi Basté y de Elena Valenciano, cargo socialista de importancia), es esto el alcance de la masa crítica del pasotismo, del punto en el cual la espoleta del que peti tot (que reviente todo, hasta los woofers de 200 W) ??
A ver que tal se pinturrajean para dar imagen sana y entusiasta y juvenil, que con ese detalle los borreguitos caen uno detrás de otro...
Esa era la frontera a la que había que llegar. La constatación definitiva de que nos da igual uno que otro, y que la única utilidad es divertirnos viendo sus patéticas maneras de intentar cautivarnos. Tachad cautivarnos. Te cautivan y a veces echas un polvo. Esto es embaucarnos.
Hasta les culpo de que, sin palabras ante tanta porquería, este post salga más corto de lo que normalmente me gusta.


dimecres, 1 de juny del 2011

JARVIS COCKER, EL MEU CAP

Vaig tenir uns anys un cap que s'assemblava a Jarvis Cocker. He tingut, o tinc, caps amb diferents semblants: de Flavio Briatore a Jorge Valdano, passant pel Comte Dràcula.El de la semblança amb Dràcula no es limitava només a un semblança física. Després de tornar a veure el vídeo de Common people, me'n recordo del que s'assemblava a Jarvis Cocker. Ulleres de pasta, cabells lleugerament enganxats a la cara, aspecte un pèl alterat. Cal veure les calades que Jarvis Cocker li pega a la seva cigarreta al documental sobre Scott Walker. Literalment sembla que hagi de absorbir-la d'una sola d'elles. Per a qui vulgui comprovar el reduït que és el meu univers, en aquest documental també surt Goldfrapp, i els Radiohead. Si Bowie sortís amb trenta anys menys, ja estaríem gairebé tots. Per simpatia o per qüestió d'afinitats, el que semblava a Jarvis Cocker va ser el millor. Llàstima que l'empresa pensés d'una altra manera.
Fa dies que vaig llegir un article sobre els hipsters, aquí anomenats gafapastas. Tenia ganes d'escriure sobre això, encara que no sé si quedarà tot dit en aquest post. El d'ahir està recent, i potser tingui continuïtat doncs tornaré allà, buscaré el finlandès, i li donaré la seva còpia. Precisament esperava trobar allà a uns quants gafapastas. No sé si la seva escassa presència allí no acabarà confirmant certes reticències generalitzades (que els gafapastas són simplement pijos alternatius que han llegit certs llibres i escoltat certs discos), però m'hagués alegrat veure algun, potser una noia que es semblés a Isabel Coixet, o Russian Red (que en realitat no necessita ulleres però se les ha posat per alguna foto). Si hagués estat la mateixa Isabel Coixet li hagués demanat almenys una pel lícula on la temàtica no es retorça i convidi al plor. A Russian Red no sé que li preguntaria. Em tallo davant les noies guapes, de vegades.
Tornant als hipsters, està clar que des d'aquestes línies comparteixo més amb ells que amb els mossos de l'acampada. Encara que no he anat prou vegades al Born, ni he llegit Zizek (però ho vaig buscar a la biblioteca). Passa que si realment estan ficats en les seves coses, allà no pinten massa, en el fons. L'apreciació de Lydia, que va compartir l'espai i el moment amb mi (sense saber-ho cap dels dos, la qual cosa ens ha de fer reflexionar sobre amistats virtuals), m'ha donat una mica de llàstima. No sé si volen estudiar o treballar, o esperen que la seva pressió canviï les coses. Sé que allà no hi havia un lloc on demanessin idees però sí on demanaven menjar. És a dir, es pot prescindir del cervell però no de l'estómac. Sé que totes aquestes cèl lules, cadascuna a la seva botiga, em va fer pensar en aquesta estratègia d'Al-Qaida, de les cèl lules dorments. Em desagrada que es va orquestrant una campanya en contra seva, com intueixo que comença a prendre forma. Perquè no donen una bona imatge d'aquesta la nostra ciutat que necessita del turisme. Però és que no sé si tots tenim cadenes d'hotels. Crec que no.


JARVIS COCKER FUE MI JEFE

Tuve unos años un jefe que se parecía a Jarvis Cocker. He tenido, o tengo jefes con distintos parecidos : de Flavio Briatore a Jorge Valdano, pasando por el Conde Drácula. El del parecido con Drácula no se limitaba sólo a un parecido físico. Despues de volver a ver el vídeo de Common people, me acuerdo del que se parecía a Jarvis Cocker. Gafas de pasta, pelo ligeramente pegado a la cara, aspecto un pelo alterado. Hay que ver las caladas que Jarvis Cocker le pega a su cigarrillo en el documental sobre Scott Walker. Literalmente parece que vaya a absorberlo de una sola de ellas. Para quien quiera comprobar lo reducido que es mi universo, en ese documental también sale Goldfrapp, y los Radiohead. Si Bowie saliese con treinta años menos, ya estaríamos casi todos. Por simpatía o por cuestión de afinidades, el que se parecía a Jarvis Cocker fue el mejor. Lástima que la empresa pensase de otra manera.
Hace días que leí un artículo sobre los hipsters, aquí llamados gafapastas. Tenía ganas de escribir sobre ésto, aunque no sé si quedará todo dicho en este post. Lo de ayer está reciente, y puede que tenga continuidad pues volveré allí, buscaré al finlandés, y le daré su copia. Precisamente esperaba encontrar allí a unos cuantos gafapastas. No sé si su escasa presencia allí no acabará confirmando ciertas reticencias generalizadas (que los gafapastas son simplemente pijos alternativos que han leído ciertos libros y escuchado ciertos discos), pero me hubiese alegrado ver alguno, quizás una chica que se pareciese a Isabel Coixet, o a Russian Red (que en realidad no necesita gafas pero se las ha puesto para alguna foto). Si hubiese sido la misma Isabel Coixet le hubiese pedido al menos una película donde la temática no se retuerza e invite al lloro. A Russian Red no sé que le preguntaría. Me corto ante las chicas guapas, a veces.
Volviendo a los hipsters, está claro que desde estas líneas comparto más con ellos que con los mozos de la acampada. Aunque no he ido suficientes veces al Borne, ni he leído a Zizek (pero lo busqué en la biblioteca). Ocurre que si realmente están metidos en sus cosas, allí no pintan demasiado, en el fondo. La apreciación de Lydia, que compartió el espacio y el momento conmigo (sin saberlo ninguno de los dos, lo cual debe hacernos reflexionar sobre amistades virtuales), me ha dado un poco de lástima. No sé si quieren estudiar o trabajar, o esperan que su presión cambie las cosas. Sé que allí no había un sitio donde pidiesen ideas pero sí donde pedían comida. Es decir, se puede prescindir del cerebro pero no del estómago. Sé que todas esas células, cada una en su tienda, me hizo pensar en esa estrategia de Al Qaeda, de las células durmientes. Me desagrada que se orqueste una campaña en su contra, como intuyo que empieza a fraguarse. Porque no dan una buena imagen de esta nuestra ciudad que necesita del turismo. Pero es que no sé si todos tenemos cadenas de hoteles. Creo que no.


dilluns, 30 de maig del 2011

LA PISTA CENTRAL

Justo estaba apunto de recriminarles a algunos bloggers amigos su reciente falta de producción. Pero este último fin de semana parece haberles despertado. Al contrario que a mí. He pasado un fín de semana demasiado intenso. Uno tiene unos años, ya. Tal como esperaba, el partido del sábado, sin ser un mero trámite, discurrió por esos caminos de la lógica que tanto gusta de vez en cuando. Ese hogar seguro. Objetivamente hablando. Gana quien es superior, a veces lo dicen las estadísticas, a veces uno, por sí mismo, se lo cree, a veces alguien muy convincente hace que lo creas con vehemencia. La objetividad debería ser lo más aburrido del mundo, no obstante. Pues se basa, como si se tratase de un mero análisis químico, de mostrar la realidad. Un señor se cae de una escalera y se mata por el golpe. Ya está, no hay duda. Qué le hizo subirse ahí, qué causó que se cayera y por qué una caída de tan escasa altura acarrea tan trágicas circunstancias, y qué hay detrás de cada uno de esos hechos. Cayó porque debía ganarse la vida pintando pues había perdido otro trabajo para el cual estaba mejor preparado. No tomó las precauciones por desconocimiento. Empezamos el análisis ahí y dónde podemos acabar.
Y digo todo ésto porque el Barça tenga ya su 4ª Champions ??. Bueno, nadie dijo que esto iba a ser sencillo y sin dobleces. Podría enviar a quien me lo plantee a otro sitio a por objetividad, pero ahora me doy cuenta de que no es tan fácil encontrarlo. Puede ser que en realidad no exista y sea sólo otra utopía. Al montón de las utopías. 6Q habla de partidos políticos (reales, los imaginarios ya los puse yo). Ayer ví un adhesivo (de esos que cuesta tanto despegar de las farolas, no fuí yo quién lo intentó), de un partido llamado Unificación Comunista de España. Decía "Redistribución de la riqueza, ya". Miro en la web, por encima, leo palabras sueltas, Mao, Marx, Lenin, vendepatrias, oligarquía. Leo también en el blog de 6Q el súbito apoyo de Falange Española de las Jons (jons = juntas de ofensiva nacional sindicalistas : toma ya!!) a los acampados. Ponen sus simpatizantes al servicio : 14.023 votos en las elecciones del 2008. También visito la web de Falange, la curiosidad mató al gato, pero yo salí vivo, salté ante tal profusión de banderas españolas y su reiterado uso del término regiones. A algunos les deberíamos recordar el año en que estamos.
Y estaba muy cansado hoy para acercarme a las acampadas. Quizás el miércoles

Ayer en el Camp Nou, rodeado por todas partes de infancia y juventud, reales o fingidas, tanta gente debería abrumar pero no, es una fascinación, quizás abrumadora pero no. Los triunfos de un equipo como bálsamo reparador para un montón de gente un pelo deprimida (hablo estrictamente en promedios). Pan y circo, pero si no hay pan, doble de circo. Ayer estábamos en esa pista central, y esas tres horas, o así, que deberían ser pesadas e  incómodas, fueron rápidas y volátiles. Puedo aguantar otros deportes (y lamento comunicarle a Lydia que no me gusta nada ver tenis, aunque no me importa practicarlo ), pero el fútbol, verlo, jugarlo, vivirlo, está por encima de todo. A hacer puñetas la objetividad. Me irán bien unos meses de descanso : ésto ha sido agotador.

Game of thrones : antes de ver el tercer capítulo aviso, a pesar del espectáculo visual, que si esas tramas abandonan el sentido ligeramente esotérico del preview de 13 minutos publicado por HBO para centrarse en traiciones internas y externas entre sagas pugnando por el poder (y los lejanos límites que los humanos franquean con tal de obtenerlo), puede que deje de interesarme. 

Ebano : como me pasó hasta mi abordaje definitivo a 2666 : la sensación de estar ante algo magno y magnífico al cual no puede prestarse esa especie de atención distraída propia de autobuses y parques y salas de espera. Su lectura requiere tiempo por delante y determinada actitud. Como dicen los pesados : "grande".

En un perfil de FB alguien cuelga Gent normal de Manel, versioneando a Pulp. Estudios detallados fueron incapaces de saber si sonaba un ukelele o una mandolina. Pulp se reunieron, en el Primavera Sound, y dedicaron el original de la canción, Common people, a la acampada de Barcelona. Entiendo ciertos planteamientos si su presencia (lo he leído, lo he oído) nos resulta molesta, o no molesta, pero pintoresca, y no queremos ser pintorescos. Pero quizás la manera de esa gente de interrumpir nuestra plácida vida sea la única de que reparemos en su presencia, alguien se lo ha planteado ??. Igual no han encontrado otra mejor.


LA CARPA CENTRAL

Just estava a punt de recriminar a alguns blocaires amics la seva recent manca de producció. Però aquest últim cap de setmana sembla haver-los despertat. Al contrari que a mi. He passat un cap de setmana massa intens. Un té uns anys, ja. Tal com s'esperava, el partit de dissabte, sense ser un mer tràmit, va discórrer per aquests camins de la lògica que tant ens agrada de tant en tant. Aquest lloc segur. Objectivament parlant. Guanya qui és superior, de vegades ho diuen les estadístiques, de vegades un, per si mateix, s'ho creu, de vegades algú molt convincent fa que ho creguis amb vehemència. L'objectivitat hauria de ser el més avorrit del món, no obstant. Doncs es basa, com si es tractés d'una mera anàlisi química, de mostrar la realitat. Un senyor es cau d'una escala i es mata pel cop. Ja està, no hi ha dubte. Què li va fer pujar aquí, què va causar que es caigués i per què una caiguda de tan escassa altura comporta tan tràgiques circumstàncies, i què hi ha darrere de cada un d'aquests fets. Va caure perquè havia de guanyar-se la vida pintant, ja que havia perdut un altre treball per al qual estava millor preparat. No va prendre les precaucions per desconeixement. Comencem l'anàlisi aquí i on podem acabar.
I dic tot això perquè el Barça tingui al seu 4 ª Champions??. Bé, ningú va dir que això seria senzill i sense problemes. Podria enviar a qui m'ho plantegi a un altre lloc a per objectivitat, però ara m'adono que no és tan fàcil trobar-lo. Pot ser que en realitat no existeixi i sigui només una altra utopia. Al munt de les utopies. 6Q parla de partits polítics (reals, els imaginaris ja els vaig posar jo). Ahir vaig veure un adhesiu (d'aquests que costa tant de desenganxar dels fanals, no vaig ser jo qui ho va intentar), d'un partit anomenat Unificació Comunista d'Espanya. Deia "Redistribució de la riquesa, ja". Miro a la web, per sobre, llegeixo paraules soltes, Mao, Marx, Lenin, vendepatrias, oligarquia. Llegeixo també al bloc de 6Q el sobtat suport de Falange Espanyola de les Jons (jons = juntes d'ofensiva nacional sindicalistes: presa ja!!) als acampats. Posen els seus simpatitzants al servei: 14.023 vots en les eleccions del 2008. També vaig visitar la web de Falange, la curiositat va matar el gat, però jo vaig sortir viu, vaig saltar davant d'aquesta profusió de banderes espanyoles i el seu reiterat ús del terme regions. A alguns els hauríem de recordar l'any en què estem.

I estava molt cansat avui per apropar-me a les acampades. Potser el dimecres

Ahir al Camp Nou, envoltat per tot arreu d'infància i joventut, reals o fingides, tanta gent hauria d'aclaparar però no, és una fascinació, potser aclaparadora però no. Els triomfs d'un equip com bàlsam reparador per a un munt de gent un pèl deprimida (parlo estrictament en termes mitjans). Pa i circ, però si no hi ha pa, doble de circ. Ahir estàvem en aquesta pista central, i aquestes tres hores, o així, que haurien de ser pesades i incòmodes, van ser ràpides i volàtils. Puc aguantar altres esports (i lamento comunicar-li a Lydia que no m'agrada gens veure tennis, encara que no m'importa practicar-lo), però el futbol, ​​veure-ho, jugar-ho, viure-ho, està per sobre de tot. A fer punyetes l'objectivitat. M'aniran bé uns mesos de descans: això ha estat esgotador.

Game of Thrones: abans de veure el tercer capítol avíso, tot i l'espectacle visual, que si aquestes trames abandonen el sentit lleugerament esotèric del preview de 13 minuts publicat per HBO per centrar-se en traïcions internes i externes entre sagues pugnant pel poder (i els llunyans límits que els humans franquegen per tal d'obtenir-), pot ser que deixi d'interessar-me.

Ebano: com em va passar fins al meu abordatge definitiu a 2666: la sensació d'estar davant d'alguna cosa magna i magnífiac al qual noes  pot prestar aquesta espècie d'atenció distreta pròpia d'autobusos i parcs i sales d'espera. La seva lectura requereix temps per davant i determinada actitud. Com diuen els pesats: "gran".

En un perfil de FB algú penja Gent normal de Manel, versionant a Pulp. Estudis detallats van ser incapaços de saber si sonava un ukelele o una mandolina. Pulp es van reunir, al Primavera Sound, i van dedicar l'original de la cançó, Common people, a l'acampada de Barcelona. Entenc certs plantejaments si la seva presència (ho he llegit, ho he sentit) ens resulta molesta, o no molesta, però pintoresca, i no volem ser pintorescos. Però potser la manera d'aquesta gent d'interrompre la nostra plàcida vida sigui l'única manera que reparem en la seva presència, algú s'ho ha plantejat??. Potser no han trobat una altra millor.


dijous, 27 de gener del 2011

ESTA CAMA LO HA VISTO TODO

Si el timing previsto por el poderoso lobby que edita este blog ( y que sepáis que ni bajo tortura puedo revelar los influyentes nombres que hay detrás ) está funcionando, hoy todo el mundo debería haber visto el interesante reportaje sobre la obsolescencia programada que colgué ayer. Eso quiere decir que más de uno ha corroborado ( no creo que sea un descubrimiento, pero corroborado es mejor que descubierto y similar a constatado ) el motivo, el perverso motivo por el cual ciertas cosas que funcionaban perfectamente dejan de hacerlo, y la nube de siniestros intereses que hay detrás. Y no sé a vosotros, pero a mí lo que menos me gusta es darme cuenta, caer de bruces en que están lejos, en el tiempo y en el espacio, los tiempos en que tus cosas te acompañaban en tu ir por la vida. No les cojas cariño, se estropearán y dejarán de ser útiles y pronto les encontrarás nuevos y mejores sustitutos. Y eso hará que el Sistema funcione, lo cual puede que te aporte cierta satisfacción ( que no es otra que la satisfacción del siervo que hace bién el trabajo que le ordena su señor, aunque esa no sea una orden imperativa sino más bién coercitiva.
Por lo cual me resulta fascinante y entrañable esta canción de los Pulp, quizás conceptualmente el mejor grupo de todos los tiempos, pues a partir de la historia de un viejo objeto, una cama, trazan esa especie de agridulce ( si fuera una serie la llamarían dramedy ) viñeta del ciclo de ciertas relaciones humanas hoy. Y no he podido evitar transcribir la traducción de la letra, pues aunque otras traducciones hacen palidecer, no me parece que ésta lo haga. A pesar de una atolondrada carrera en solitario, Jarvis Cocker, te saludo.


y la letra, traducida tal como sale en una web, y no tengo tiempo de ver mucho como es esa traducción, pero lo haré, y tanto que lo haré.

Letra Live Bed Show de Pulp en espańol
Ella no tiene que ir a trabajar, pero ella no quiere quedarse en cama, por que ha pasado de ser algo cómodo a ser otra cosa. Esta cama lo ha visto todo desde el primer momento hasta el final. Los silencios de ahora, y los buenos tiempos del pasado, y sólo costó diez libras en una tienda cerca de la carretera, pero eso fue hace siete años y las cosas eran muy diferentes entonces. No dio mucho descanso al principio, la cabecera golpeando en la noche. Los vecinos no se atrevían a quejarse. Oh, todo iba bien. Ahora no hay necesidad de quejarse porque nunca hace un sonido. Algo hermoso dejó la ciudad y ni siquiera sé su nombre. Ahora, cada noche se juega un juego triste. Llamado pretender que nada va mal. 





dimecres, 5 de gener del 2011

EN SERIE, EN SERIO

1989. Verano del amor. House de Detroit ( el de verdad, no la porquería de ahora ) reinando en las pistas de todo el mundo. Drogas sintéticas. Discotecas que empiezan a vender más agua embotellada que licores. La palabra acid que empieza a tener implicaciones variadas. Ropa de colores chillones. Smiley. Madchester. Ibiza. Strings of life. Kevin Saunderson, Derrick May, Reese, Santonio, Todd Terry, Ten City, Blaze. Los Happy Mondays, los Stone Roses, Paul Oakenfold. Technique de New Order. Kraftwerk en los altares, al lado de Depeche Mode y la Yellow Magic Orchestra. La gran mayoría de los que estuvieron no se acuerdan mucho. 

Años más tarde (2, 3 ), el movimiento generado empezaba a ser procesado por las grandes corporaciones industriales del ocio como algo de más alcance que una simple moda. Como Renton explica en Trainspotting, las drogas habían cambiado. Las pastillas generaban bajones ( comedown ) dónde uno no se tenía en pie. Los mastodónticos bajos quedaban adheridos al estómago, las líneas de 303 y 808 a las orejas. La sociedad británica, que estrictamente hablando no había parido el movimiento, sí lo había alimentado y criado. Empieza a surgir el oportunismo en la corriente musical, un oportunismo efectivo pero conceptualmente nefasto ( The Prodigy, The Shamen ) y, lo que es peor, o aquí a todos debe parecernos peor, creativamente nulo. Los Pulp, éstos sí eran buenos, documentan el impacto social del movimiento ( ya no es sólo house, son las raves, el DJ como chamán, las autopistas adyacentes a Londres ) incluyendo en su emblemático A different class la toma en vivo de esta canción que habla de camellos, de drogas, de subidas y bajones.


Entonces la gente empieza a prestar atención a lo que se hace cuando, extenuado, abandonas el club y buscas un acompañamiento adecuado para el bajón.
En esa época José Padilla es un DJ relativamente desconocido que tiene un garito en un promontorio en la bahía de Sant Antoni en la isla blanca. Desde el promontorio su orientación permite ver épicas puestas de sol, que Padilla, que tiene mucha música y un gusto exquisito, adereza pinchando, con salvaje y desinhibido eclecticismo, todo tipo de  temas - desde clásica hasta bandas sonoras, hasta jazz o brasileña, hasta lo último que haya surgido. El ritmo es tranquilo y perezoso, pero eso no significa aburrido. Se quiere que la gente comprenda el sonido, la elección, la forma, el sentido que tiene cada tema que está sonando.  El garito se llama Café del Mar. Los veraneantes que acuden al desfase de la isla, empiezan a publicitar lo adecuado del invento. Allí se reúnen desde familias de residentes, hasta estudiantes, a los que se unen hordas de post y pre-clubbers. Puedes beber un zumo, un agua o una cerveza, nadie te molesta. Puedes estar sentado solo mirando al horizonte. Puedes hablar con tu pareja o con tus amigos. Podéis estar todos callados escuchando. O con los ojos cerrados. La comunión del público, el emplazamiento, y el sonido es pura magia. Magia como no la ha habido hasta entonces. La música es omnipresente, siempre adecuada, la mano y el respeto de Padilla por lo que pincha salen por cada poro. Alguien, británico supongo, bautiza a eso como chill out. Este instrumental de Massive Attack lo oí por primera vez ahí. Como en un ceremonial, el tema estrella, la cúspide, coincidía con ese momento en que el último rayo de sol se oculta tras el mar en el horizonte.


Años más tarde, pero no tantos. Hoy el chill out es otro término fagocitado por la industria y el consumismo. Los bares ya no tienen terraza sino zona chill out dónde todo se reduce a poner cualquier tipo de música suave y relajada ( y ésta sí es aburrida ), no debe molestar ni distraer, con que acompañe y no haya estridencias es suficiente. Hasta cuando ha sido rentable editar discos, la etiqueta chill out se ha usado para empaquetar ( y etiquetar y vender y cobrar, claro, cómo no ) auténticas porquerías y ofrecerlas ( la palabra "borrego" vuelve a merodear por aquí ) al gran público, ávido de reproducir sensaciones. Cualquier canción tiene su versión chill out a base de bajarle el ritmo y pagar a cuatro músicos para darle un arreglo relajado, a medida. Pero no es lo mismo, nunca lo será. Una vez más el markéting se lo ha cargado todo. Ya da igual que la música haya perdido la centralidad. Sofá, zumito, y música ( lo que sea ) flojita y suave. Ven, consume, paga y véte. Chill out, como aloe vera, otra etiqueta. Imaginaos a un servidor, que vio este proceso y pensó, en 1992, que esto triunfaría. Imaginaos mi hartazgo ( palabra que me suena a castellano rancio, y que me recuerda lo impresentable que soy por llevar tanto tiempo sin una entrada en mi catalán natal ) viendo lo adocenado, lo lejos de ese ideal que se ha desplazado todo. Ahora debo soportar empanaos que dicen que Sade ( a la que respeto ) es la reina del chill out. O ese engendro llamado Chambao. Lo siento por este acceso de incontenido lirismo tan impropio del trozo de carne con ojos que soy, pero la música ( y alguna cosa bastante más inconfesable ) es el motor de este blog. Quien se cisca en ella a cambio de dinero se ha ganado, por lo menos, un enemigo. Avisados estáis.

Y mañana os hablaré, casi seguro, de Viaje a Darjeeling. 

dimecres, 17 de novembre del 2010

LIQUIDACION DE ATRASOS

Ya sé que este ritmo tan errático tiene a los habituales un poco despistados. Antes era un diésel, constante, ahora llevo unos días de frenazos y acelerones. Veremos cual de las dos versiones acaba estableciendo residencia permanente. Hoy voy a intentar enmendar un poco las últimas faltas.

Entre otras cosas que evolucionan conforme uno madura ( voz en off : envejece ), a mí, resulta que empieza a gustarme mucho ir en tren. Seguro, no demasiado incómodo, prensa, gente a su rollo ( en los aviones todo el mundo va más tenso ), más ese tiempo de tránsito donde no acabas de desconectar pero tampoco estás conectado. No acabas de estar parado pero tampoco estás trabajando. Así que I pay my dues y empiezo a recuperar, que la estadística de noviembre fa figa y estoy incorporando ( tímidamente, aragonesamente ) nueva clientela. No puedo permitirme pasos en falso, la lista de iniciativas que han caído en saco roto es demasiado prolongada como para sentirme cómodo ( el cine, Miguel Ríos, la crítica a lo sobrevalorado…cuánta iniciativa estéril !! ).

Así que he de calcular mucho mi próximo tiro.
La prensa de hoy, que gracias al Euromed, devoro, estilo weekend, a primera hora, y no, estilo working day, molido en el sofá después de cenar, lleva unas cuantas cosas dignas de remarcar.
La Vanguardia, obviously, que cuenta con un ( para mí ) estimulante reclamo estos días, las entrevistas que, a dúo ( pero sin identificar quien hace cada pregunta ) realizan Quim Monzó y Sergi Pàmies a los candidatos punteros a las Eleccions del día 28 ( las que iban a coincidir con el Barça-Madrid, pero no ). Hoy le toca a Joan Puigcercòs. Puigcercòs me cae bastante bien. Mucho mejor que Carod, que no me cae nada mal, pero al que se le ha pasado claramente el momento. Yo hace años hubiese apostado sin dudarlo por un tándem entre el dinámico Portabella y la sexy Marina Llansana. No sé que fue de ellos. Me gusta lo que dice y creo que me convence, casi, de que es honesto. Cuidado con los casi hablando de políticos. Son cuatro letras que pesan como cubos de hormigón.

A diferencia de cierta amiga que seguiría siéndolo aunque me confesase su voto a Falange Española de las Jons ( pero sé que no, no confiesa nada, habrá que hacerle cosquillas o algo así ), no me importa ( y creo que ciertas tonalidades bien definidas de mis comentarios no dejan lugar a dudas ) decir a los cuatro vientos a quién he votado, si bien como, afortunadamente, ya lo he hecho unas cuantas veces, me es un poco difícil recordar el sentido y el orden, y la voluntad subyacente de mis primeros votos. He votado a lo largo de mi vida a CDC ( cuando iban por libre y se definían de centroizquierda ) , a CIU ( cuando pensaba que iban a ser otra cosa que democristianos conservadores bajo una senyera ), al PSC ( cuando pensaba que iban a ser otra cosa que españoles pseudo-progresistas bajo una senyera, ésta un poco más pequeña ) y a ERC ( casi siempre últimamente, con diversas razones muy científicas, entre las cuales destacaría que me gusta mucho su logo ). Recuerdo muy claramente a quien nunca he votado. Que levante la mano quien no lo sepa, que lo voy a echar de clase. Hoy he decidido ya al 100 % votar a Joan Laporta ( a pesar de que creo que ha elegido el nombre - Solidaritat Catalana - más horroroso posible para un partido político, suena muy rancio, Joan ). Motivos profundos : la intuición. Porque me da una inacabable pereza darme un garbeo por todos los aburridísimos programas políticos de los partidos: eso lo dejo para los eruditos, para esas personas concienciadas y concienzudas que sopesarán pros y contras lejanos y cercanos antes de decidir en quien depositan su confianza. Total, qué más da, pienso quejarme de todos, el orden ya lo decidiré sobre la marcha. Al menos Laporta no esconde sus ideas más poco complacientes, al menos no coge a Carmen de Mairena de segón cap de llista. Ahora estoy preparado ( espera lo mejor, prepárate para lo peor ), para algún tipo de réplica sanguinaria y guerrera. A qué esperáis, que sea esta misma noche. Que sí, Laporta está chalado, y tal y tal, pero considerando las alternativas existentes, al menos me ha procurado unas cuantas alegrías en los últimos años. De muy pocos puedo decir eso. Lo de votar a Laporta y proclamarlo a los cuatro vientos, aparte de la obvia provocación ( de lo que soy capaz para recaudar comentarios aunque sean insultantes… ) me viene de haber leído un artículo en el mismo sentido del muy mediático economista Xavier Sala i Martin, el cual no es que me merezca una excesiva admiración ( ni él ni sus atroces e incomprensibles chaquetas ), pero por esas banalidades que me permito a mí mismo a tutiplén me ha dado por apreciar su frescura.

València ( así, con grafía catalana ) : parece mentira que a 3 horitas justas de BCN pueda cambiar tanto el panorama. No hay tanta gente, no se ven tantos coches ( eso sí, los que hay no tienen muy claro el concepto de las señales de tráfico ), no van con el cohete en el culo. Por el contrario hay montones de homeless ( supongo que en BCN los escondemos  en lugares menos visibles ). La gente para al mediodía y para de verdad. Nada de comer a dos carrillos en 12 minutos. No se habla prácticamente otro idioma que el español, obviamente el PP que gobierna a sus anchas ha hecho bien ( para sus parámetros centralizadores y aniquiladores de las diferencias non gratas ) su trabajo. Sepámoslo en Catalunya, cuidado con esa gente.

En este tren 6Q aullaría : realmente el público es de lo más variado y resultaría un poderoso estímulo hipotetizar con sus historias. Desde los viajeros por placer, que miran a los que viajamos por trabajo con un indeciso aire teñido de admiración ( miradas a las cuales respondemos con aires decididos de desdén ), hasta los ejercitos de encorbatados con Notebooks y Blackberries y sesudos informes siendo creados en pantallas, la gran mayoría ensimismados en agotar las tres horas en algo que incremente su productividad ( yo no : yo con el blog ). Gente que va a dar información o a recibirla, a controlar o a ser controlados, relaciones biyectivas y complementarias. Gente que lee vs gente que escribe. Gente que habla vs gente que escucha. Dormidos vs despiertos. Van o vuelven. Miro los libros de la gente. Ven que les miro. Pongo cara de póker. Chico, cómprate otra cosa. O haz como yo : conserva eternamente Los detectives salvajes a medio leer, sin acabarlo, pues cuando lo acabes sabrás que no hay nuevos Bolaño en los anaqueles, se acabó para siempre.
En 1981 oí a Jordi Beltrán glosar las virtudes de una escueta canción, ni siquiera original, sino un cover de un antiguo tema de Northern Soul : el grupo era Soft Cell y la canción era Tainted Love. El ritmo era trotoncillo sin pasarse, casi gélido, sintetizado con un efecto que nunca he llegado a averiguar como se hacía, como gotas de agua, no pequeñas sino algo consistentes. Jordi Beltrán, que aún hace radio y lleva las gafas de pàsta más paradigmáticas del hemisferio norte, la definía, a falta de 19 años para el 2000, como el ritmo del nuevo milenio. Soft Cell ganaron, creo que aún ganan, mucho dinero con esa canción. Se hicieron algo populares, protagonizaron un inolvidable concierto en Studio 54 y se fundieron, por lo que al conocimiento popular se refiere, en la nada. Es decir, editaron discos, pero ya no llevaban más Tainted Love. Yo casi me lío a tortas con el maromo de una chica a la que me acerqué ( técnicamente ) demasiado, oyendo, y bailando, esa canción, y la siguiente, Where did our love go, en un fundido sintetizado completamente inolvidable.

Confirmando lo que ocurre cuando empiezas con un éxito avasallador, a partir de ese momento, en lo que a popularidad y fama se refiere, las cosas fueron para abajo. Sus propias composiciones no tuvieron tanta repercusión. Grabaron tres LPs, más uno de prescindibles remezclas, y se separaron. Marc Almond, su muy carismático cantante, inició prácticamente de inmediato una carrera en solitario, repleta de discos que han cruzado las barreras teóricamente insalvables entre la música de cabaret, cierta música ligeramente aflamencada ( cometiendo el casi imperdonable desliz de colaborar con alguien tan gris como Manolo García ) , canciones tradicionales rusas, homenajes tristes a Jacques Brel, homenajes eufóricos a Jacques Brel. En uno de sus mejores discos, Mother fist and her five daughters (cuya traducción dejo para el día en que sea capaz de recordar - fue Capote, fue Henry Miller ? - quien llamó así a la mano con la que te masturbas), mencionaba sus andanzas por Barcelona. Yo supe que había vivido en Barcelona, concretamente en la zona del Gótic, mucho más tarde de que eso pasara. Luego recordé haberme cruzado, hacía tiempo, con un tipo en el Boulevard Rosa, que pensé que se parecía mucho a él. Claro. Ahora me arrepiento de no haber ido a alguno de los conciertos que viene dando en solitario. Conciertos que leo, y leerlo incrementa mi pesar, que son magníficos, apasionados, fascinantes. Que son apasionados sin histrionismo, melancólicos sin lloriqueos, afectados sin amaneramiento.

No sé por qué coincidencia de fechas, en LV le dedican dos páginas a Razzmatazz, con una gran foto de la entrada, con un poco apropiado Mercedes de los de más de 80.000 euros presidiendo la puerta. Tenía, ya hace años, ganas de que me confirmasen que el nombre de la sala venía de una cancíón de los Pulp. Otra canción de los Pulp habla de ayudar a los mayores. Hoy me entero de personas mayores, de verdad, en residencias tratadas con metadona, porque hasta esa edad han arrastrado ciertas adicciones. Uno no deja de sorprenderse.

http://www.youtube.com/watch?v=6-Cm9NnsCpA

divendres, 29 d’octubre del 2010

ME PROMETI A MI MISMO NO HACERLO

Pero también dije que me apuntaría a un gimnasio, que dejaría la Coca-Cola ( no soy Daniel Johnston, que se bebe cinco litros al día ), que llamaría a los amigos en vez del socorrido SMS para los fines de año, que leería otra vez 2666, que vería otra vez The Sopranos...incumplimos tantas promesas que nos hacemos, ya no te digo las que le hacemos a los demás, que no va a venir de ésta :

Hablaré de la visita del papa. Ayer ví un autobús con un anuncio "Benvingut Benet XVI" : también en castellano, faltaría más. Pagado por los E-cristians. Os voy a hablar de un E-cristian que conozco bién, aunque no mencionaré su nombre, fundamentalmente porque no creo que me lea y tenga su turno de réplica. Cuando mi mujer y yo supimos que estábamos esperando a nuestro segundo hijo, nos quedamos un poco desconcertados, pues fue algo inesperado. No era algo planeado. Así que dudamos. No teníamos claro si en ese momento nos era conveniente seguir adelante. Teníamos todo el derecho. Tomamos la decisión de seguir adelante, y bién que hicimos, pues el muchacho es una maravilla. Pero la otra decisión que hubiésemos tomado, también hubiese sido nuestra decisión. Somos libres, un día bebemos agua y otra vino. No lo quiero banalizar, pero las opciones que se te brindan son las que son. En esa época mi mujer trabajaba para una agencia de valores bursátiles. Su jefe supo de sus dudas y la incitó a seguir adelante con el embarazo, pues había que apechugar con lo que se hacía y otra serie de raídos motivos. No lo hicimos por su influencia, claro, pero el hombre incluso nos dijo que apadrinaba al niño si era necesario, pues el aborto le parecía un crimen. Pasado un año y medio, este hombre despidió a mi mujer pues los beneficios del negocio habían descendido considerablemente como consecuencia de la crisis post-11S de los mercados financieros en todo el mundo. Este hombre era un E-cristian.
Aunque estemos terriblemente influenciados por su bagaje cultural, por el mero hecho de ser europeos, a mí la religión católica no me gusta. Quizás no sea la que menos, pero no me gusta. El hombre éste va a venir aquí a Barcelona a que se le dore la píldora y se le pasee y se la aplauda ( y añadirán los del barrio de mi niñez de la Sagrada Familia : "a que no nos dejen entrar o salir tranquilos de casa durante algunos días"), ésto nos va a costar dinero y molestias, a todos; según no sé quién, es el mayor acontecimiento en BCN desde los JJOO del 92. Venga ya, por favor, no jodamos. Cómo podemos venerar y saludar a este tío, que es el que deja que la gente coja el sida porque no permite ponerse una gomita. Quién es para decirle a la gente con quién y para qué han de echar un polvo si les apetece y no hacen daño a nadie. Por qué no dedica esos días, y nos ahorra el placer de su visita, a arreglar y poner orden en el nido de peredastas en que se ha convertido su parroquia.
Casualmente, o no, en USA ha florecido un movimiento de músicos con un potente vínculo relacionado con cierta fé cristiana. Como son muchos, lógicamente ha salido alguno que es bueno. Entre ellos reluce Sufjan Stevens, al cual el RDL de Noviembre dedica su portada. No conviene juzgar la música por la ideología o la creencia de quien la hace. Aún me dan arcadas de recordar las pretenciosas y pedantes y recargadas respuestas de la entrevista a Sting que sale hoy en La Vanguardia. Poner música sinfónica a las canciones de Police ( para envolverlas y venderlas, eso sí ), qué asco.

Así que en esta entrada de pomeriggio y, con posibilidades de regresar esta noche, remataré con dos canciones con poco que ver.

Los Pulp, que ya tardaban en aparecer, con una elegante pieza que Jarvis Cocker empieza con esta, adecuada para este fin, frase : I'm not Jesus 'though I have the same initials para rematar con I have to make this water wine, but it's impossible

http://www.youtube.com/watch?v=93rhlneqysQ

Y, sabiendo que alguno se echará las manos a la cabeza diciendo qué coño hace esta aquí una muy sensual y desinhibida ( y por tanto pecadora ) Britney Spears, con un absoluto bombazo (y por supuesto una de las pocas canciones que me gusta de ella ). Para que veamos que se puede aprender de los hijos : el parón en el 0:58 y en el 1:56 más el uso del Auto-Tune son hallazgos !!

dimarts, 29 de juny del 2010

ES UN UKELELE ??

Aixó no serà mai un blog polític, ni falta que fa. Però, avui me n'adono que de tant en tant un ha de pronunciar-se. Hi ha uns quants senyors que formen una cosa anomenada Tribunal Constitucional que, pasant-se pel forro el que els senyors que els catalans hem escollit per que ens governin ( ben diferents per cert de certs monarques posats a dit per dictadors ), han decidit que es la millor manera per que poguem conviure amb altres comunitats, sense tenir la desagradable sensació de que se't pixin a la cara i et diguin que plou... segueixo, aquests senyors ens han dit que nanai, que força d'aquestes cosetes tan poc raonades ( defensar la nostra llengua pròpia, administrar els diners que tant ens costen de guanyar, poder decidir quina es la societat que volem deixar els nostres fills...) ens les podem anar menjant amb papes, que aquí es fa el que diguin a Madrid, i prou. No ens volen per res, però no ens deixen anar. Aquesta manifestació que es convocarà, doncs no sé, poder sigui una pataleta, i segurament corri estopa de la bona, però m'ho estic plantejant. No vull que m'acabin dient, des de Madrid, fins i tot qué es el que m'ha d'emocionar i qué no.
I ho diu un content pel triomf de "La Roja". Es clar, m'ha fet guanyar una porra...

I com les coses han de tornar al seu punt, i vaig dir, i ho faré, que anava a parlar d'altres coses més quotidianes, més properes... el tema del dia ha de parlar la meva llengua materna, idioma maltractat, ridiculitzat, els Manel versionejant els Pulp : "Gent normal". I em sembla que el que sona es una mandolina, o es un ukelele ??



www.youtube.com/watch?v=OppX5KZCPOQ
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