Cuán a menudo pienso en qué coño es lo que tiene algún otro blog para ser una referencia global que no tenga el mío. Los pensamientos se esparcen por el suelo del salón, desde sus partes más oscuras (sexo o violencia explícitos) a las más bajas (tele-basura, reggaeton) pasando por las más variopintas (moda, cocina, sudokus, vídeos de gatitos, de perritos, de bebés haciendo cucadas). Y si pienso en eso, o debo reconocer, quedo a escasos centímetros de una preocupación, es porque veo la escasa actividad que presentan últimamente las chicas que me leen.
Teniendo muy presente la fotografía conmemorativa que he visto de los cuatro protagonistas de The Big Bang Theory, junto a Stephen Hawking, que ha hecho un cameo en uno de sus últimos capítulos. El miedo que me da que esto se convierta en uno de mis más temidos escenarios: unos cuantos hombres obsesionados con discutir eternamente sobre a)la mejor parte de The Godfather/b) el mejor disco de Radiohead/c) el mejor capítulo de 1/Sopranos 2/Wire d)la mejor película en que interviene Scarlett Johansson o e) el mejor gol/partido/jugada de algún futbolista favorito.
Y que conste que aunque hay que reconocer que muchas mujeres disfrutarán tanto o más de alguna de esas discusiones bizantinas, a medida que añadía letras, el perfil se iba masculinizando, y yo me iba horrorizando.
Así que solicitaría a todas esas chicas que me leen habitualmente que me den pistas que me permitan hablar de cosas que las atraigan aquí, a leer y a comentar. Que los clubs de amigotes son válidos, en el mundo físico: para compartir marcas de cerveza o botellas de whisky, para comentar lo de las chicas que pasan, para tragar comidas incomibles con tal de estar juntos. Pero eso aquí, en el blog, no funciona.
Y sí: menudo momento para pedir esto que el día posterior a dos post : uno con la foto de un jugador de fútbol y otro con la portada de un periódico deportivo.
Suicidios ejemplares.
Y sí: menudo momento para pedir esto que el día posterior a dos post : uno con la foto de un jugador de fútbol y otro con la portada de un periódico deportivo.
Suicidios ejemplares.
Aclararé : los temas soportables de Bebe al final, no son dos, sino tres. Había olvidado esta versión.
