Frases extraídas de la entrevista el miércoles 25, sobre las 9 y media, a Ferran Soriano, aún presidente de la fenecida compañía aérea Spanair :
"No nos pensamos mover de aquí hasta que no esté cerrado y bien cerrado"
"Estoy concentrado en esto y hasta que no acabemos no pienso pensar en otra cosa"
"(Sobre Spanair) Podremos competir de tú a tú con todas (las aerolíneas)"
"El acuerdo (con Qatar Airways) está en su recta final"
"No es esta la única compañía que se ha interesado, por suerte tenemos otras opciones"
"Ya vendrá alguien a apostar fuerte por ésto"
"Las compañías aéreas de Barcelona han resistido la crisis bien"
"Cualquier inversor que venga ha de venir como minoritario, en esta compañía mandaremos los catalanes"
"El nombre que tenemos funciona, nos va bien"
"Estamos haciendo esto para plantar veinte aviones de gran tamaño"
"No le puedo decir (lugares de vuelo) para no dar pistas a la competencia"
Sr. Soriano: (aclaro, Ferran).
Inútiles hay en todas partes, ésto es algo que actualmente puede percibirse de forma muy nítida. Usted es obviamente uno de ellos, no tenga duda. Cuando uno depura dentro de los inútiles, ya es más difícil encontrarse con que también sean mentirosos. Pues hasta ser mentiroso requiere un nivel de inteligencia nada desdeñable. En la entrevista, que escucho minuciosamente mientras escribo esto, no deja de emplear símiles futbolísticos (deje de apropiarse de eso, ya hace demasiado tiempo), como para recordar mejores épocas, o quizás porque el subconsciente le traiciona proyectándose hacia un futuro que, seguro, ya planifica y anhela. No deja de mentir, aunque como es consciente de que tardará muy poco tiempo en ser descubierta toda la sarta de patrañas, ya se cuida de mantener una calculada ambigüedad que no le deje excesivamente retratado. No debería alargarme, mire, en Argentina, todo esto les da igual, así que corto ya con la oleada de recriminaciones. Si usted es el presidente de una compañía, usted no se entera de lo que pasa en la compañía por la prensa. Nadie puede creerse eso. Un concurso de acreedores no se prepara en dos días, y resulta que ya se sabe, casualmente, hasta el bufete que lo llevará. Un piloto y una azafata estresados que no quieren subirse a un avión no paralizan una flota de aviones. El estrés es una enfermedad como puede ser una gripe. Se llama a quien los reemplace y arreglados.
Bien, esto sería una crónica más de fracaso empresarial y de incompetencia de un alto ejecutivo. Pero, por su culpa y su grado de desfachatez, debemos aguantar titulares como los de la prensa madrileña, que no da una puntada sin hilo, y recordará la inyección de fondos públicos, de fondos de la Generalitat y el Ajuntament de Barcelona, su condición de antiguo directivo del Barça, lo mezclará todo, y saldremos recibiendo, que es algo a lo que ya nos acostumbramos, los catalanes.
Inútil, cínico y mentiroso.

