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divendres, 1 de novembre del 2013

ARRIBA Y ABAJO

Primero, las malas noticias. 
Aunque sea algo pronto para decirlo, pues la precipitación es mala consejera.
"Reflektor" es el cuarto disco de Arcade Fire. Es el segundo disco consecutivo que se inicia con la canción que da título al disco, tras "The Suburbs". Para los que andamos algo obsesionados con la música, ese es un detalle importante. Más, en esta época en que se oyen los discos de esta manera tan alejada del concepto oir un disco en la época del vinilo. Que puede que tenga que ver con el intrínseco sentido de la holgazanería humana. Ponías la aguja sobre el vinilo, oías el "slap", y dejabas que la cosa fuera tirando. ¿Levantarse a desplazar hacia otra canción? Vamos, estoy muy cómodo en el sofá. Pero vino el CD, vino el mando a distancia y vino la tecla skip. Vinieron los reproductores portátiles y el iPod y los ficheros AAC y los ficheros Mp3 y se acabaron las concesiones. Pero los Arcade Fire deben conservar un hálito de confianza en ese viejo sistema de oir la música. Muy mal no les va, así que allá ellos. Hoy leía en RDL sobre Spotify, plataforma que no uso, y joder, pienso que esto es una mierda, así como está. No hay oportunidades para músicos incapaces de atrapar al oyente a los diez segundos de canción y evitar que se vayan a otro sitio. Mundo que hemos creado entre todos. Algunos más que otros, pero entre todos. Vaya. 


Total, que el artefacto promocional que Arcade Fire han puesto al servicio de la promoción de este disco doble es la cuestión viral. Camuflarse tras otros nombres para hacer correr nuevos temas por la red. Usar rumores. Y, al final, presentar adelantos. A lo clásico, pero un poquitín más trabajado. Un primer clip onda caribeña, con interactividad incluída. Un segundo, oscuro, brillante, bizarro, que ese sí ya apartaba el tema visual y convertía a la canción, repito, la canción, en el centro. Los dos para presentar ese tema, una especie de experimento de rock bailable, un tema intenso, pegajoso, prolongado y puntualmente aderezado con efectivos trucos de producción del James Murphy, que dispone de tiempo libre tras haber dinamitado a los LCD Soundsystem, con lo que intercala la intensidad guitarrera con pasajes ácidos, con cuerdas y hasta con un piano percusivo que recuerda muy en el fondo ciertos pasajes ácidos y luminosos que muy pocos recordamos ya.


Luego, "Here comes the night time", mini-film de 23 minutos adicionales repleto de cameos de todo tipo: James Franco, Michael Cera, Rainn Wilson, Ben Stiller y Bono. Sip, Bono, que hace una especie de gesto de desplazamiento de carrera al ser sustituido en el escenario. En este experimento presentaban tres temas más: el que le da título a la película, donde acudían a cierto ritmo caribeño que encuentro algo, ejem, impostado, , "We exist", ese sí, un trallazo de funky-disco-rock planeador que goza de un efecto visual francamente fascinante, y "Normal person", un regreso a ciertas tonalidades presentes en "The Suburbs": unos Arcade Fire más norteamericanos, más violentos y cercanos al boogie-rock. Todas las canciones presentadas están entre los primeros temas que desfilan cuando oímos "Reflektor", el álbum. Y qué pasa entonces. Pues que el oyente se queda con la idea de que esas canciones son el esqueleto de un disco doble. Con la sensación de que más allá no va a encontrar gran cosa ya que el grupo no ha decidido incluirlo en la promoción inicial. Con tres o cuatro canciones iniciales efectivas ya hay bastante, y luego si encuentras alguna perla por allí hacia el final, tú ya verás. Como oyente el tracklisting es importante. Como analista es importante conservar ese concepto, añejo, ya lo sé, del álbum como conjunto con el que el músico viene a expresarse. Y esa disposición me desorienta y me aleja al disco, lo separa y lo acerca al concepto "grupo de canciones". Ahora que Lou Reed ha muerto y veo pocos discos más unitarios que su majestuoso "Transformer", apenas media horita de canciones breves y tendentes a lo íntimo, canciones en las que veías a los músicos abandonando el estudio con sus instrumentos en una maleta, diciéndose buenas noches hasta mañana y acudiendo a sus apartamentos a fumar hasta el día siguiente.


Luego, las buenas.
Los mejores discos de Goldfrapp van a ser, para siempre, los dos primeros. Pero resulta que "Tales of Us", sexto disco en estudio, nos fue presentado, por su tonalidad oscura, como un reprise de su debut, el extraordinario "Felt Mountain". Se habló, incluso, de que el concepto del grupo era alejarse lo máximo posible de su anterior disco, "Head First", lo más cercano al sonido disco-chochi que habían grabado.



Así que, volviendo a esa imagen expuesta en el párrafo anterior, veo a los músicos que tocan en "Tales of Us" viviendo en casas de campiña inglesas, alquiladas para tal fin. Desayunando y esperando que el día se aclare un poco para acudir al estudio y tomarlo donde lo dejaron. Las canciones de "Tales of Us" tienen, todas menos una, nombres de personas. A lo largo de este tiempo he descubierto que Alison Goldfrapp ha tenido parejas de ambos sexos. Los vídeos previos al lanzamiento de "Tales of Us" son estéticos y delicados. 


Presentan dos canciones, "Drew" y "Annabel", y en todos ellos andamos un poco perdidos en cuestiones de identidad. Pero, a diferencia de los trallazos efectivos e iniciales del disco de Arcade Fire, el disco de Goldfrapp crece mucho con las escuchas. A pesar de esa tentación de recrear ciertos paisajes sonoros donde ya han triunfado antes, y de que los teclados son menos protagonistas (en parte cediendo espacio a guitarras cristalinas, de esas en las que se oye el chasqueo de las cuerdas, como las que llenaban ciertas canciones de la grandísima Françoise Hardy). A pesar de que pueda invadirnos cierta impresión inicial de que se han enfrascado en un "Back to basics" particular, este es un disco soberbio, un disco en el que, al menos seis o siete canciones (de diez) persisten en la memoria con un poder evocador, cinemático, con una presencia que solo atribuiría a la intraducible expresión inglesa "otherworldly", cuestión, por cierto, que me ha ayudado sumamente a observar la escucha de los podcasts de los Sunday Service que el gran Jarvis Cocker (otro día, pronto, hablaré de Jarvis Cocker) nos suministra cada domingo. Pues eso: oid ese magnífico disco irregularmente recibido llamado "Tales of us". Dejad que el disco suene, que supere ese único tema rápido colocado allí en medio (sin saberse bien por qué, pero hay que dejarlo ahí), y luego acudid a esos recuerdos que sus canciones han dejado. Haciendo que reposen.


dijous, 19 de gener del 2012

UNA BREVE CLASE DE INGLES

El inglés que he aprendido y practicado a lo largo de mi vida se basa en canciones de mis grupos favoritos  y en conversaciones y correspondencia sobre aburridos temas empresariales. De manera que mi primer contacto con la palabra leech lo tuve cuando hace unos años instalé el emule y vi comentarios sobre usuarios a los que se acusaba de eso, de leech. Confirmé más adelante que era la traducción de sanguijuela, parásito que extrae la sangre del animal al que se agarra. En la jerga del emule venía a referirse a esos usuarios gorrones que se bajan y se bajan cosas y nunca las dejan quietas en su disco compartiéndolas con otros. Obtienen y obtienen pero nunca dan y dan. 
Hoy hasta cierto punto me he sentido un leech. No en el emule, no ahí. Pero colgué un link con mi ya penúltimo post (cuando clique justo abajo en publicar), como comentario en el blog de Casciari. Tuve la fortuna de ser casi el último en hacer un comentario ahí, con lo cual, a diferencia de esos pesados que andan siempre esperando para poner el pri (referencia argentina equivalente al infantil prime! en España), logré ser el último, o casi, lo cual me ha permitido ser, o casi, el primero. Pues la gente va a la cola a ver los últimos comentarios y ahí está mi link, agazapado humildemente esperando un click. Ha sido un acto vil, pero resulta que desde ese momento he obtenido como unas 60 visitas desde Argentina, direccionadas a través de la web de Orsai, y esa entrada ya es una de las tres más leídas de toda la (injustamente) larga, anodina y desconocida historia de mi blog. Quién puede resistirse a repetir con lo excitante que ha resultado.
No sé si Hernán encontrará bién este proceder mío. Sé que él nada en una abundancia (de comentarios y visitas) que envidio todo lo sanamente (que es muy poco, demasiado poco sano, es casi un resfriado de esos de primavera) que se puede envidiar a nadie. Porque todos sabemos lo limitado del tiempo de las personas y que mientras lo leen a él no me leen a mí y viceversa. Existe la fidelidad pero existen los gang-bangs. Existe el filesharing pero existe el fistfucking.
Lejos de eso, Hernán se ha tomado la molestia de hacer un comentario sobre mi post, hacerlo en catalán, y publicarlo también en la web de Orsai. Lo que interpreto como una aceptación implícita de que ese juego al que jugamos pueda incluir eso, igual que hay vecinos que te llaman y te piden la clave de la wi-fi por unos días, hasta que le instalen la suya. Mañana al mediodía comprobaré los ingentes beneficios que ese link me ha reportado, en forma básicamente de engrandecimiento de mi ego, puede que de algún comentario repleto de insultos, o una sutil recriminación, o, peor todavía (o mejor, pues eso aportaría relevancia), una acción legal en toda regla que me permita llamar a la prensa y explicarles a todos que eso de la cultura gratuita es un mito, porque aquí este pobre padre de familia deberá afrontar los elevados costes de un proceso judicial por ser, eso, una sanguijuela. Que, por cierto, se usa con fines curativos en algunos casos, para depurar la sangre de personas afectadas por enfermedades. Así que no todo es negativo en este animalito. Pero sí aquí, en lo que es la guerra de culturas. La oficial y subvencionada (cada vez menos) contra la anónima y depauperada (cada vez más). Las sanguijuelas chupan la sangre a los creadores, y, como a cambio de esa sangre no les ingresan el dinero en sus cuentas bancarias, hay que exterminarlas.


diumenge, 21 d’agost del 2011

COSTUMBRES Y TRADICIONES DE CIERTOS PUEBLOS DEL CANADA ANGLOFONO

Despues de leer las mejores de las críticas y, contra mi normalmente algo precipitado proceder, esperar como unos cuatro años, he conseguido, previa espera de turno en la biblioteca, El quinto en discordia, primero de los tomos de la trilogía de Deptford, de Robertson Davies. Se trata de un escritor canadiense, fallecido 1n 1995(cómo no, pobres escritores que me gustan y aún siguen vivos: contratad un seguro), y cuya obra se ha ido traduciendo y publicando por Libros del Asteroide, editorial que se está labrando un prestigio y una especie de imagen de marca (incluso en sus portadas) asociada a buena literatura. Apenas llevo sesenta páginas iniciales, y ya he decidido firmemente tanto hacerme con los dos tomos siguientes como incorporar a este escritor (de larga barba ligeramente mullida y apariencia de abuelo algo iracundo, en todo caso irremisiblemente gruñón) a una teóricamente restringida , pero cada vez más amplia, lista de mis grandes favoritos. Mérito que es particularmente notorio cuando hablamos de escritores traducidos. Culto,sin cargar las tintas en esa erudición, es de esas lecturas que avanzan resueltas, sin alargarse innecesariamente, prevaleciendo la trama sobre su entorno, pero dejando que este entorno filtre sutilmente. No sé cual es el motivo por el que tengo constantemente presente Dogville, la cruda película de Lars Von Trier, mientras leo este libro. Tampoco sé si los dos siguientes libros de la trilogía, que ya he corrido a conseguir, mantendrán ese ritmo y esos personajes, o esa especie de árida impaciencia ante la irremisible sucesión de circunstancias extrañas.
Con el trasfondo de la estricta educación basada en valores religiosos (también recuerdo algo La cinta blanca como película que inquieta en igual medida), el lector presencia actos de las personas, explicables o no, que hacen agrietar esos valores y los débiles cimientos en que se sustentan. Que nos hacen recordar que cualquier persona que huye acaba encontrándose a sí misma allá donde pretenda esconderse. Uno nunca hace vacaciones de su propia persona.

A lo largo de mi vida recuerdo haber conocido a muy pocos canadienses.

Una era una estudiante de español, con unos impresionantes ojos verdes, de ascendencia judía y al parecer de una adinerada familia propietaria, al menos que yo recuerde, de una estación de esquí.

Otro era un emigrante sirio que establecido allí, se dedicaba básicamente a promover estrafalarios negocios rayanos con la estafa y el fraude más escandaloso, bajo el anzuelo de inversiones de seguros y pingües beneficios, ubicados en paraísos fiscales como Chipre.

Otros fueron una familia libanesa, cuyas hijas iban al colegio de los míos, cristianos maronitas de profundas convicciones religiosas, en constante tránsito por el planeta, que fueron allí cuando las cosas en Barcelona empezaron a complicarse demasiado. La última vez que hablé con ellos se quejaron del frío inmisericorde.

Con ninguno de ellos he podido mantener el contacto.

La bandera de Canadá muestra una hoja de arce, la del Líbano la figura de un cedro, la de Chipre unas hojas de olivo.

Lentamente veo a artistas de Canadá desfilar por mi cabeza, muchos solistas y pocos grupos.
Solistas infumables, como Alanis Morrissette, Bryan Adams o Celine Dion. Pido por favor a todo el mundo que nadie me pida un pronunciamiento sincero sobre Celine Dion.
Solistas de errática carrera, como Rufus Wainwright o Joni Mitchell. Errática es como yo la veo, con maravillas al lado de auténticos peñazos.
Genios, como Neil Young o Leonard Cohen. Aunque Young me parezca a veces con cierta tendencia a la melodía previsible.




Y los Arcade Fire, claro.


dimarts, 12 d’octubre del 2010

AGENT PROVOCATEUR

Vuelta a la normalidad.
Por esas bromas de la casualidad, resulta que coinciden en un mismo DVD ( de los que me voy grabando de tanto en tanto ), cuatro películas a las que le veo un hilo argumental común : el individuo frente a su entorno. Éstas son ( y me queda una y media para completarlas todas ) :

There will be blood ( comentada ayer ), y el personaje es Daniel Planeview, industrial petrolero en ciernes
Sunset Boulevard ( ahora voy ) , Norma Desmond, estrella decadente del cine mudo
El hundimiento, Adolf Hitler ( necesita presentación ?), la tengo a medias
Control, Ian Curtis ( malogrado líder de Joy Division ), debo empezarla, pero, inglés subtitulada en francés...

Por cierto, Once va llegando al 60 %...

Y ahora es cuando recibo : No me ha gustado Sunset Boulevard. Más, se me ha hecho interminable. Reconozco sus méritos, su novedoso ( en los 50 ) estilo , el acierto de la voz en off del narrador ( que sigue narrando una vez muerto ), la buena interpretación de William Holden - lo siento, Mademoiselle y 6Q , Gloria Swanson interpretando a Norma Desmond me parece de un histriónico tan impostado que, vista la vida de la propia Gloria Swanson, diría que más que una interpretación estoy contemplando una parodia autobiográfica -, pero, poniendo lo mejor de mi parte, no he llegado a lograr explicarme el porqué del mito que la rodea. Puede ser que, al igual que con la música, me falte feeling con el cine clásico. La verdad es que, inconscientemente, me pongo en guardia frente a lo que veo como anacronismos, no sintonizo, con esa elegancia y ese glamour que veo tan trasnochado y con tan poco que ver con nuestro presente. Ya advertí que los 70 era lo atrás que podría llegar con una cierta sensación de conexión. Seguro que es mi falta de sensibilidad, pero os juro que lo he intentado. Ahora aceptaré los palos que vengan ( porque con la indiferencia últimamente más de uno me está castigando ).

Y si queréis empezar vuestra venganza, ahí va la primera oportunidad :

Creo que Arcade Fire no han hecho un disco extraordinario, pero la canción que le da título si lo es : Desde hace más de un mes no quito ese estribillo de mi cabeza, ni puedo parar una vez inicia ese piano su trote. Posiblemente sea, aunque todos tengan otra favorita, la canción del año.



dimarts, 17 d’agost del 2010

SEÑALES DE VIDA INTELIGENTE

1. (Modestamente ) . Lo del título hoy va por mí : desde hace unos días ( no descarto el miedo paralizante como causa principal ) presentaba, en lo que se refiere a ideas que exponer aquí, un muy preocupante encefalograma plano, más o menos así ________________. Hoy creo que empiezo a estar como ____·____·____·____, lo cual ya sé que no es como para tirar cohetes, pero, va, no voy a quejarme.
2. Causas : Interacción de la gente, desbloqueo, una alegría que me ha dado Mademoiselle Burlesque, a la que desde aquí saludo muy efusivamente ( rezando por lo bajinis para que no tenga un señor de dos metros y pésimo humor a su lado leyendo esta dedicatoria ). También, resignación : lamentablemente lo normal es nuestra anodina existencia en una oficina metidos 40 horas a la semana, lo que conseguimos intercalar que nos pueda, simplemente, despejar la cabeza, que sea lo mejor que podamos. Más cosas : a pesar de la agotadora jornada, he conseguido estar a las 10 de la noche viendo a mis hijos meterse en el agua del mar de la Barceloneta. Tengo unos años, pero aún cierto margen para ( minúsculas ) locuras. Yo no he sido tan previsor como para llevar bañador.
3. Consecuencias : No debería ser presuntuoso, pero ( que se joda el espectador medio ) voy a serlo. Llevo, conscientemente, unos 30 años largos devorando con fruición y regularidad ( palabra que cada vez me suena más a los anuncios de yogur con bífidus activo ), todo tipo de medios culturales, en un rango que va más o menos desde lo popular ( sin caer por suerte en lo de consumo masivo ) a lo extremadamente snob. O sea, respetad mis canas, al menos. Esa experiencia me hace sacar una conclusión muy certera, que no admite discusión alguna ( bueeeno, si eso sirve para que algún alma caritativa ponga un comentario al post, admito la discusión ), que es ésta : hay que dar una segunda oportunidad a lo difícil. Lo sé : estamos en unos tiempos muy Ipod, tenemos mucho de todo y muy poco tiempo para disfrutarlo : por lo tanto, y de ahí lo del Ipod, oímos cinco segundos de algo, vemos que no nos engresca, damos al skip, pasamos a lo siguiente . Va, corre, no pierdas el tiempo, busca hasta encontrar lo que sí te engancha, que muchas veces es lo ya conocido, lo facilón, lo que te gusta a la primera. De verdad queremos ser así ?
The Wire no es ese tipo de series, ves un piloto ( por ejemplo el primer capítulo de Lost ), dices qué pasote, buscas más. Es otra clase de serie, no es fácil, ni agradable, ni sutil, ni se casan ni acaban bién, y los malos ganan muchas pero que muchas veces, pero ojo, tampoco es esa crueldad intrascendente. Vale, y mucho, la pena esforzarse en diferenciar todos esos niggas que al principio nos parecen iguales. Y acabar encontrando a Omar Little, el mejor personaje de ficción de muchas pero que muchas décadas.
Libro que recomiendo mucho aquí, para que veáis que sé referirme a alguno que no sea de Roberto Bolaño ( pero insistiendo, Roberto Bolaño es Dios, es la Santísima Trinidad, es la cúspide, si creéis que exagero googlead ) : El guardián entre el centeno, de Salinger. J.D. Salinger murió hará cosa de un año, despues de pasar más de media vida recluido en su casa huyendo de las fotos y la fama que le otorgó este libro. Es un libro con cierta fama de malditismo ( también googlearía sobre él, mira ), pero que he leído entero casi tantas veces como Estrella Distante ( que se lleva la palma con más de media docena de veces ), descubriendo, cada vez algo nuevo. Y no me gustó demasiado la primera vez.
Y ya puestos sigo recomendando, salido hace dos semanitas, The Suburbs, de Arcade Fire, disco con el que me pasa algo curioso. De noche, en silencio, con cascos, oyendo las transiciones entre temas, la tenue orquestación, creo que no podría vivir sin él. De día, en el coche, me sobran ciertas estridencias, alguna canción me recuerda a Bruce Springsteen ( dios, dejó de gustarme de verdad en 1984, de eso hace más de un cuarto de siglo ), le doy al skip, busco las canciones menos exógenas. Ya, me hago mayor.

dimecres, 21 de juliol del 2010

AS ASKED THE GIRL OF THE SECOND FLOOR, I AM GONNA WRITE ABOUT THE DOOR

Blog a la carta, justo lo que me faltaba.

Matemos el tema.

Mi condición de culé puede que esté por delante de la de persona. Si fuera una maceta sería del Barça y si fuera una pata de una mesa, y si fuese uno de esos ceniceros cutres llenos de agua de los bares, tan blancos ellos, también sería del Barça.
Decía Rilke, y aquí se acaban mis citas de Rilke, porque sólo sé ésta y no me van mucho ese tipo de autores : "La verdadera patria del hombre es la infancia". Yo no sé si querría regresar a mi infancia, cap problema con mi estado adolescente actual, pero mi infancia, los domingos por la tarde, era : mi padre, mi hermano, el Camp Nou, la peste a puro, los caramelos Pita-Gol... en todo caso éso caló. De pequeño nunca quería cortarme el pelo, pero si aceptaba ir al barbero era por leer esperando el turno montones de periódicos y revistas, seguro que muchos anticuados, que hablaban del equipo de mis amores. Puede que más de uno piense que menuda tontería, sí. Pero que alguien me diga como controlar mis nervios un día de Barça-Madrid, que lo intente, que no lo conseguirá. Eh! las drogas no valen.

Entonces, con este fanatismo del que no me avergüenzo para nada ( veáse la cita de Chris Lowe de hace unos días ), qué creéis que debería pensar de Joan Laporta ?

Matemáticas ; el Barça cuenta con 110 años de historia de los cuales 7, el 6,4 % ha estado dirigido por este señor. En ese período ha obtenido 4 ligas ( el 20% de las que tiene, triplicando por tanto su promedio ) y 2 Champions ( el 67 % de las que tiene, y ahí el promedio se multiplica por 25 ). Por tanto, la productividad (jodida palabra) de la era Laporta es descomunal, Nuñez ganó una sola Champions en 20 años, y tardó siete años en ganar su primera liga ( que me pilló en la mili, y no pienso hablar de la mili - y no es por traumas, es que los tíos nos ponemos muy pesaos y el público de este blog es mayoritariamente femenino ).
Así que con esta avasalladora superioridad estadística, porque soy culé y quiero que el Barça gane siempre y por muchos goles y a todos y que juegue bien... porque es lo que este señor ha conseguido, que el mundo babee viéndonos jugar ( ojo al uso del nosotros ahí ), cómo me va a importar que tenga conductas impropias de su cargo, a tomar viento la diplomacia, narices !!, que se baje los pantalones en un aeropuerto, que diga lo que diga, con tanta liga Sr. Laporta Vd. por mi parte no tiene carta blanca, tiene carta blaugrana ( ésto no es muy brillante ).

Política : Y si las ideas políticas que expresa ( se va a pegar el trastazo, creo ) son las que salen de su cabeza sin calibrar mucho que hay quien pueda ofenderse; más me ofendió un PePero como Joan Gaspart, que no ganó una mierda y dejó el club hecho otra. Qué hay de malo en ser dirigente de un club de fútbol ( sí, transversal en la sociedad, pero que lleva la senyera en su escudo ) y ser transparente en sus ideas políticas ? Con cuatro ligas y dos Champions en siete años, Sr. Laporta ( y como odio hablar en tercera persona ) : Francesc Bon le perdonaría hasta la mayor de las incoherencias ( se acercó nombrando directivo a un cuñaaaaaaaooooo franquista, eso sí ).

En fín, no pensaba que escribir como un forofo resultara tan agotador. Mañana tomo un tren a las 7 de la mañana así que debo dejaros.

Debería recomendar Fiebre en las gradas de Nick Hornby, libro basado en las vivencias de un hincha de fútbol, pero no he conseguido terminarlo las dos o tres veces que lo he empezado, pelo endogámico y obra menor de un autor que iría a más.

Por caballerosidad y justicia poética atenderé más peticiones si las hay, pero no customizaré el blog, sabedlo.

De hecho repetiría la canción de ayer pero no quiero dar a mis críticos síntoma alguno de agotamiento, tomad nota que Arcade Fire están a punto de sacar su tercer disco, sólo por eso éste no debería ser un mal año.

Arcade Fire : Neighborhood # 1

http://www.youtube.com/watch?v=Iz-WDk7Tbsc
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