dilluns, 12 de març de 2012

EL PUNTO DE INFLEXION

Si sirve de pretexto, diré que yo hubiese escrito ayer y posiblemente hoy, sobre lo que hubiera leído o visto. Pero no he podido parar de ver capítulos de Treme. De su segunda temporada, para ser más concreto. Me lo recomendó John Self, vencí el miedo interior que me sacudía a cada paso (no esperes otro The Wire, no lo hagas). El sábado la web www.365d365e.com llevaba, muy oportunamente (además, publicando dos entradas por primera vez), entrevistas, supongo que reales, con dos de sus actores protagonistas. Ya era demasiada presión.
Pero hubiera sacado tiempo de donde fuera.
Hasta que vi la primera escena del tercer episodio de la segunda temporada (qué lío!). Un travelling, más mental que técnico, por todos los personajes y su situación justo en ese momento. Con una pieza de violín y piano como música de fondo, que nos aparcaba, finalmente, en la exposición fotográfica en que la tocaban, y el violín era el de Annie. Apenas un par de minutos sin apenas diálogo, como un resumen algo espontáneo y metafórico del punto al que habíamos llegado. Ese breve lapso me permitió constatar que David Simon lo ha hecho otra vez. Lo de pringarnos con su radiografía de la ciudad, de sus capas y estratos, de sus errores y sus vergüenzas. Como la pegatina que se pega al zapato, desde ese momento ya no me desembarazo de Treme, ya ha acaparado mi atención, y todo lo que pueda hacer hasta acabar los cinco capítulos que me quedan, será estéril y estará inacabado. Ya volveré de Nueva Orléans.

2 comentaris:

  1. Yo también estoy bastante pillado de Treme y de su música...Hache-Be-O!!!

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  2. Es fantástica, aunque los estilos musicales que salen no son mis preferidos. Espero acabar la temporada y dedicarle un buen post.
    Gracias por visitar y comentar !!

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