dimarts, 13 de març de 2012

TODO ES GRIS

Pensaba que entre tanto capítulo de Treme debía salir una horita, o así, a respirar. En www.deborahlibros.com leí reseñas ciertamente entusiastas sobre algunos libros de Andrea Camilleri. Y como la recomendación sobre Los girasoles ciegos fue una auténtica revelación, decidí probar. Con una corta novela llamada El traje gris.
Podría ser que me hubiera equivocado en la elección, pero, tras unas primeras páginas ágiles, seguí adelante, aunque, a medida que la trama avanzaba, no podía evitar que me invadieran dos sensaciones complementarias. La primera, que Camilleri era descrito como uno de los escritores de mayor éxito en Italia. Profundo tufo a best-seller que impregna las fosas nasales como el olor a caucho de los neumáticos quemados. La segunda, que la trama de maduro ejecutivo bancario con servicio, y joven mujer que empieza a acumular infidelidades, empezaba a resultarme insulsa y poco creíble, ni siquiera en ese entorno ligeramente decadente de los matrimonios de clase adinerada que, poco a poco, se van desmenuzando, en medio del llevadero escenario de cenas opulentas, vacaciones en sitios caros, visitas a tiendas de lujo, et al. Entonces, si uno no planta las simientes de un desenlace con un itinerario con un mínimo de veracidad, pasa que hasta oye el ruido de los naipes desplomándose. No me interesó (y van tres) ver qué pasaba finalmente en la historia. Ni fui capaz de retener ni una frase en medio de tanto lenguaje narrativo convencional. Mal bagaje, el de las últimas semanas, para alguien que devoraba libro tras libro y lo reseñaba con juvenil (y por tanto impostado) entusiasmo. Suerte tengo de que, para quitar el mal sabor (por lo tibio y agridulce) de boca, sólo sean necesarias tres o cuatro páginas de Franzen. Qué enorme diferencia, entre Franzen y Camilleri. Matiz y sinuosidad frente a llanura y abulia. Carretera de alta montaña frente a autopista en domingo por la tarde. 
Por cierto: para aquel que se entusiasme con los cruces de referencias. Hoy Quim Monzó habla en su columna de LV. Sobre Franzen que critica a Twitter (por lo mismo que un servidor: ¿qué coño podemos decir en 140 carácteres los enfermos crónicos de la incontinencia verbal más irreversible?¿dar los buenos días?). Pero Franzen lo comenta en una conferencia en la Universidad de Tulane (Nueva Orléans), allí donde Creighton Bernette da sus clases en la primera temporada de, obviously, Treme. Monzó menciona, en la misma columna, a Ricky Gervais, y a George Pérec. 
Yo añado que ayer supe que Brad Pitt era la estrella que más había recaudado, 30 millones de dólares, para las víctimas del Katrina. Y tantas cosas separadas me llevaron de vuelta allí. Sólo queda un capítulo. 

6 comentaris:

  1. Qué te digo, qué posts tan Treme-céntricos, ja!
    Es innegable que soy yo el culpable de estar perdiéndome las series que recomiendas. Tendré que organizarme (mucho) mejor.

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  2. Mañana el tema de Treme tendrá su redoble final, y volveré a la lectura y al visionado menos agotador.
    Saludos

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  3. A ver, a ver si leemos atentamente, las reseñas entusiastas de la tal Deborah son de las novelas protagonizadas por el detective Montalbano (lo mejor que ha parido Camilleri) y creo que esta no pertenece a la terna, porque si no me hubiese enterado y habrías leído la reseña... Por otro lado, no se puede comparar Camilleri con Franzen, ni es justo (géneros distintos) ni es de rigor...(literatura versus entretenimiento). Que sean libros los dos no los hace comparables, ni siquiera el hecho de que los leas simultáneamnete (eres un crack, por lo que veo, a mí Franzen me puede). Sólo por aclarar...¡Salud!.

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  4. Je, soy un poco bruto...Cogí lo primero de Camilleri que encontré en la biblioteca en busca de una referencia inicial. Acertaste de tal manera con Los girasoles ciegos (dos posts sobre un libro... inúsito) que me he dejado llevar por un cierto forofismo. Y en mi casa hay una enorme pila de libros pendientes que claman mi atención si no me ven convencido con alguno. No te enfades, y vence tu resistencia con Franzen. Aunque creo que deberías intentar con Bolaño, ya sabes.

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  5. Es que los girasoles son muchos girasoles... ese también entra en la categoría literatura, y creo que quizás Tiempo de vida de Giralt Torrente te gustaría. Es un libro especial. A Bolaño lo tengo a resguardo y caerá, justo el que me recomendaste. Franzen... es Franzen y me está costando más que el parto de los montes,pero ya en la página 20 te das cuenta de que es uno de los grandes. Luego si eso podemos discutir de gustos... Esto del gris huele, efectivamente, a aprovechamiento de tirón editorial. Yo sólo le leo los de Montalbano. Saludos :)

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  6. Gracias !! Respecto al libro de Giralt Torrente, ya está en casa hace como una semana, en la lista de lecturas más urgentes (que es indecentemente larga). Aunque primero lo he hojeado un poco: la temática me da pavor, es difícil regatear la sensiblería, pero Cercas lo hizo muy bien en Anatomía de un instante.
    Sólo estás a un par de horas de lectura de descubrir lo inmenso que es Bolaño...cómo me gustaría tener otra vez la sensación de su descubrimiento.
    Respecto a Franzen. Describe tan bién los personajes en su esencia que, pase el tiempo que pase, volver a leerlo es como sentirse en casa de nuevo. Ni yo me pensaba que era tan bueno (mejor que otros más entronizados, como Roth o McEwan...).
    Gracias, saludos !!

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