diumenge, 22 d’abril de 2012

LOS AYERES DOLOROSOS

www.factmag.com es el sitio en Internet de una revista, especulo, británica, especializada en música electrónica: sí, sé que la escena electrónica se encuentra en un franco retroceso tanto creativo como, hechos que sin duda están relacionados más íntimamente de lo que cabría esperar, económico. Aún así, fans esperanzados en que resurja (que puede que coincidan con negociantes esperanzados en que ello vuelva a aportar algún provecho) mantienen izada la bandera en su cruzada por la música hecha con sintetizadores. Aquella que Kraftwerk pusieron en lo más alto hace más de 30 años. 
Como el movimiento se demuestra andando, Factmag regala semanalmente a quien quiera visitar la web un mix, normalmente de unos 60 minutos, confeccionado por alguna estrella de ese limitado firmamento musical. Limitado, digo, porque la crisis de las descargas unida al abaratamiento de la producción, han democratizado ese firmamento. Muchos intervinientes, raramente conocidos para el público masivo. Firmamentos donde Four Tet, o Jamie XX, o Plaid, o Juan Atkins, o Autechre representan auténticas deidades, cuando para la mayoría que se declara interesada por la música entrega esos cetros a Coldplay, U2, o los Rolling Stones. En todo caso, eclécticos mixes disponibles gratuitamente, más que aceptables desde el punto de vista técnico y, por encima de todo, capaces de presentarnos música nueva. Y de lo más variada, pues buena parte de los artistas no se restringen a hurgar entre las maletas de novedades: las influencias afloran por doquier.

En cualquier caso, ayer debía tomar una determinación. Eran casi las once de la noche, hora en Barcelona. Había cenado, rápido, de mala gana. Tenía que situarme en un universo donde aquello que había acabado sobre las diez fuese rápidamente eclipsado. No TV, no radio, no internet. Ni tampoco quería jugarle una marranada al libro de Franzen. No: igual que uno recuerda que empezó a leer tal o cual libro sentado en un parque o tirado en la hierba de tal o cual piscina, Libertad no puede ser el libro que yo acabe el día siguiente a que el Madrid haya ganado en el Camp Nou. No puedo permitirlo. Así que pongo uno de esos DVDs socorridos que lleno hasta reventar de música nueva. Donde hay unos 40 mixes bajados de la web de Factmag. Todo legal, todo ordenado, todo localizado. A los 30 minutos me despierto algo sobresaltado entre golpes de caja y secuencias algo lisérgicas (una TB303, sin duda), que al menos han tenido el efecto deseado: mecerme hacia ese extraño momento que es el de adormecerse,  aquel en que las imágenes reales pasan a ser difusas e irrumpen, atropelladas, las de los sueños que están por venir.

4 comentaris:

  1. Tendría que escuchar más, rebuscar, en la música electrónica, en esos inicios Kraftwerkianos, para comenzar a agarrarle el gusto. Pero, por mis inclinaciones, lo veo un poco complicado.
    Saludos!

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    1. No hay que cerrarse las puertas Ronny !! Buscaré un quinteto de discos ineludibles para una experiencia iniciática !!

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  2. Intentaré encontrar la música que me traiga, esos sueños que están por venir, pero después de lo de anoche....tardaré en encontrarla

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    1. Después de lo de anoche...todos estamos desvelados. Espero que el martes recuperemos algo la moral, y luego el miércoles otro poco más, y ganar la final al Bayern...

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