dimarts, 17 de maig de 2011

SOLAPAMIENTO DE FUNCIONES




Frutos (jugosos) de la casualidad. #1

El asunto Strauss-Kahn (la prensa se apresura a aplicarle el anagrama DSK), que no debería sorprenderme, a estas alturas, o mejor, bajuras, pero lo consigue. Aunque sus aguerridos defensores llenarán sus argumentos con palabras como trampa, complot, emboscada, chantaje, provocación, a mí me da que un hombre en su cargo, más aquel que, parece ser, pretendía alcanzar (toda una candidatura a presidente de Francia), debería tener cuidado con su bragueta. Supongo que debe reflexionar sobre este hecho de aquí al viernes, día hasta el que, como mínimo, permanecerá en un penal del estado de NY, Rhode Island, en compañía, en un principio, de gente de calaña parecida a la suya, pero seguramente con menos acceso a buenos abogados (de esos dispuestos a cualquier cosa). El número de frases demagógicas que pueden expresarse sobre esta situación es bastante considerable, y yo no me voy a prestar a sacarle punta. Para frases sobadas, las de los títulos de episodio de  las series de Globomedia. Impagable, la suite a 3000 $, por eso. Seguro que debió pensar que era un todo incluído.
Este tema me pilla absorto en la lectura del fabuloso El sha o la desmesura del poder, nuevo Kapuscinski que consigo, y éste me lo compraré. No quiero pasar el resto de mis días separado de libros como ése. Paré unos días,en busca de narrativa, pero este libro, (que recomiendo mucho a todo el mundo, pero en especial -6Q pon la oreja, a todos aquellos especialmente sensibles a vinculación del poder político y el religioso) es descomunal. Sableo notas de la contraportada : Kapuscinski fue capaz de crear su propio género, y se me ocurre a mí (si la actual generación de adolescentes no fuese tan perezosa con los libros ) que una lectura completa y exhaustiva de su obra es la mejor carta de presentación de la historia de la segunda mitad del siglo XX que uno pueda tener, por encima de cualquier libro de texto. Soberbiamente escrito, con una objetividad y un sentido común desconcertantes, la capacidad de síntesis de este hombre (impagable como despacha en apenas un par de párrafos el tema de la riqueza que la posesión de petróleo ha aportado a determinadas sociedades) lo sitúa como una especie de metainformador total, mezcla imposible de las mejores cualidades como historiador, escritor, filósofo, sociólogo, pensador, periodista y reportero. 

Dos breves apuntes, que si me alargo soy recriminado.

Dentro de la cobertura del affaire DSK, nueva mención a The Wire, mención en el título de un artículo, para comparar esa situación, actual y real, con algunas de las descritas en la serie. Lo olvidaba, el sábado también se mencionaba que más de 10 actores de su reparto habían aparecido en The Good Wife, y el productor de la serie decía que no pararía hasta sacarlos a todos. The Wire, el mito no para de crecer, muy merecidamente.

Un/una anónimo/anónima, me pregunta, en catalán y en un brevísimo comentario (se echan de menos comentarios prolongados, con substancia) si ahora soy bilingüe, por mi última (y laboriosa) mejora. El problema es que no sé si esas tres palabras tienen un tono recriminatorio por no haberlo hecho antes, o por el hecho de hacerlo pasado demasiado tiempo. Tres palabras, y escritas, ni me permiten intuir de quien se trata, ni especular sobre el tono real. Si no fuese tan entusiasta del hecho de escribir, escribir y escribir, y dispusiese de tiempo, querría ir traduciendo, poco a poco, las entradas que se publicaron sólo en castellano. También querría añadir los enlaces de video con su preview, no meros y anodinos links (ahora que  me dí cuenta de lo sencillo que es hacerlo). 

Y no se me ocurre, despues de los dos primeros párrafos, más que poneros estos dos links, causa y consecuencia, en el fondo. A la Kapuscinski, sin opinión,sin pronunciamiento, basta verlos y pensar. Puede que el título del segundo, La vergüenza de la nación, haga reflexionar sobre el sentido de ponerlos los dos juntos, pero la remezcla se llamaba así. Una casualidad más, como la primera.


1 comentari:

  1. Bon, Claro que te leo todos los días, se de tu debilidad por Kapuscinski, Bolaño, The Wire etc. envidio tu energía, tu capacidad y tus conocimientos...
    Strauss-Kahn y su bragueta, se han metido en un buen lío, creo que esta vez ni sus “aguerridos defensores” van a poder “subirle la cremallera”...

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