diumenge, 6 de febrer de 2011

INTENCIONES OCULTAS

Lo que cuenta es la intención, o al menos esa es la coletilla que usamos cuando alguien más o menos apreciado se nos descuelga con un regalo horroroso o simplemente inapropiado. Y entonces se justifica todo. Lo has intentado, chico, pero te has quedado ahí. 6Q, como yo, está atento a lo que pasa por ahí abajo. No sé si esa atención le distrae de su promesa de leer Estrella distante, pero sí es suficiente para que sea uno de los temas recurrentes de su blog. Y yo no estoy en plan de darle la réplica, pues ni dispongo, me temo de su bagaje de conocimientos políticos e históricos ( y debo confesar que en mi caso es por pura pereza, si eso justifica el haber encontrado siempre otros temas que me han resultado, quizás por su ligereza, más estimulantes ). Pero yo también contemplo estupefacto lo que pasa, y fantaseo ( y quitémosle a la palabra fantasear connotaciones positivas, es una fantasía plagada de cierto miedo ) con lo que pueda pasar. Porque lo que continúo viendo en esas fotos de manifestantes ( que obtienen de una manera completamente unánime calificativos de héroes, mártires, etc. ) es mucho velo, mucha barba, mucha chilaba y, en sus miradas ( conclusión a la que he llagado ayudado por los textos de sus pancartas ) rencor, hacia Occidente, más rencor que ilusión por obtener sus reivindicaciones. El mensaje en todos lados es antioccidental. He dicho no sé, he dicho cuidado, he dicho están cerca. Menudos tres actos de valentía de los cuales he dejado reflejo por escrito. Yo, que me he pronunciado veladamente contra el capitalismo feroz, contra los intereses malévolos de las implacables multinacionales, aquí estoy, literaria y retóricamente escondido en un rincón, pues mi organismo está tan acostumbrado al confort occidental, que tiembla sólo de pensar en compartir ese confort con más gente de la inicialmente prevista. Luego no me gusta nada de la manera tan política que están tratando esto los políticos. Qué ibamos a esperar de ellos. Obama, que empieza a parecerme una especie de apóstol de la concordia y el diálogo y el buenrrollismo, y deberíamos aprender, pues es algo de la cultura influída por el catolicismo que no funciona, que lo de la otra mejilla es de gilipollas. Podemos proclamar lo esperanzado e ilusionado que está todo el mundo con que estos países accedan a transiciones que los acerquen a las mieles de la democracia. Y cuando los resultados electorales que surjan de estos procesos, que no es difícil prever que va a ser un generalizado triunfo con mayorías insultantes del tipo de formaciones políticas que todos podemos suponer... entonces qué vamos a decirles... que la democracia nos gusta en Occidente cuando nos permite tener un poco controlado el resultado que genera ?? . Ah !! Claro, nosotros confiamos que a grandes masas de votantes corresponde moderación en los resultados, pues a mayor colectivo mayor aburguesamiento y menos posiciones radicales, pero es que no será así. Esto me recuerda mi actitud con mis hijos, poco democrática por mi parte. Cuando disponen de algo de dinero por regalos que les hacen, yo les digo que empleen ese dinero en lo que quieran, pues es suyo. Pero si me entero que tienen la intención de emplearlo en su integridad en algún fín que no veo lógico ( por ejemplo, todo en juegos para cónsola ), uso el derecho de veto. Así pretendo que se dén cuenta que no todo son flors i violes. Así que sí, egipcios, tunecinos ( y obvio espacio en blanco para añadir a quien se tercie ), votad libremente, pero cuidado a quien lo hacéis, que os sigo vigilando de reojo. Y os vigilo con tropas y con organismos, pero también con las amenazas de desinversiones y de cierre de fábricas, que la deslocalización (perverso eufemismo usado para la palabra traslado, pero cómo nos gustan las polisílabas !! ) está aquí al lado. Y vale que os haga producir toda clase de bienes a precio de risa, que luego venga yo mismo a venderos cobrandoos el gusto y las ganas, porque tú lo hiciste, pero yo lo inventé, yo lo diseñé, yo lo comercializé, yo lo distribuí. Así que muérete de ganas por tener un móvil, o un portátil, o lo que sea, que cuando lo hayas conseguido ya habré conseguido crear otro que te vuelva a sumir en la necesidad, inducida, de tenerlo.
Y espero, propuesta que me he hecho varias cosas, que este blog aparque la emisora de noticias y vuelva a poner música, o cine, o series.

1 comentari:

  1. Hoy me siento un pelo facha. Escribo esto y paro ya de “postular” sobre geopolítica, que es aburrido. Aunque temo que la entrada que voy a colgar luego tampoco sea de tu estilo. Pero a lo que iba.
    Contemplo la caída de naipes (dictadores) como un hecho consumado. Desde hace décadas "disfrutamos" de que entre ellos (países árabes) se llevan a matar. Como nosotros hace 70 años. Pero en estos países, la atención a sus necesitados (alimentación y educación a gente sin recursos, atención a enfermos,...) les llega sobre todo desde organizaciones islámicas al margen del gobierno de las que aquí apenas hablamos. Eso las sitúa en un lugar privilegiado a la hora de guiar frustraciones. Es cuestión de tiempo, mucho o poco, que esas frustraciones incentivadas se unan. Creo que el mejor modo de combatirlo es hacerles ver que las fórmulas occidentales te permiten pertenecer a un club de la hostia en el que vas a vivir mejor. Y que si no cumples con unas ciertas normas, te quedas fuera y pasarás a ser un pringado porque quieres. De nuestra capacidad de hacer llegar ese mensaje y de que además sea cierto, va a depender que la fiesta acabe mejor o peor.
    Yo empezaría en casa siendo mucho, mucho, mucho más expeditivo con "exámenes de ciudadanía" (qué fatal suena esto, pero ya digo que hoy estoy facha), de modo que lo que ya tenemos no críe. El que no pase, no entra. Y el que esté dentro, si no pasa, que salga. Vale, a los turistas les perdonamos. Por supuesto frenando burkas, velos, ablaciones o dar tortas a la parienta. Aunque de esto último mejor no hablar mucho, pues por lo que nos llega por los medios, quizás no seamos un buen ejemplo.
    Luego, a nivel internacional, dejar claras las normas del club para tenderte la mano y sacarte del pozo. Y si no aceptas, los castigos solo pueden venir de una organización supranacional (¿ONU? ¿otra?). Y lo ideal sería, ya puestos, que para pertenecer al club de los guais has de ser, por supuesto, un estado democrático aconfesional.
    Es difícil, pero es que si no, es cuestión de poco tiempo que se generen bloques y barreras insalvables.
    Salvo atentado gordo, prometo dejar el tema.

    6Q

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