divendres, 10 de setembre de 2010

TAN INOFENSIVO QUE OFENDE

Cuando alardeo de no ver un minuto de TV convencional, puede que esté exagerando algo. Convivo con otras tres personas que no comparten ( faltaría más, dos son niños menores de 13 años !!) la totalidad de mis gustos, y, por supuesto, pretender imponerlos sólo serviría para generar rechazo. Ya aprenderán por sí solos ( pero ahí tienen la biblioteca, videoteca y discoteca paterna ). Quiero decir : hay veces que la TV de mi salón emite programación de prime time de cadenas nacionales, y yo, pues alguna vez ( señor juez ), me paro y veo algo de lo que están viendo, especialmente, mi mujer y mi pre-pre-adolescente hija. El último programa ante el que me he parado ha sido un engendro mezcla de Pigmalión y Gran Hermano llamado Las joyas de la corona. Presentado por el sumamente gay ( extraño en T5, no ?) Jordi González, presentador que va de sensible y de andar como perdido en eso ( pero que se debe estar forrando ), la cosa consiste en reunir a los más granados garrulos y chonis (ahí hay mucho polígono recorrido haciendo cásting ) que seas capaz de encontrar, y meterlos en una casa para que un montón de estiraos ( expertos en protocolo, moda, bla bla bla ), intenten pulirlos y consigan extraer de semejante pandilla de patanes algo digno de ser presentado en sociedad. Claro, cómo desentonan los tíos en medio de tanto pretendido glamour ( ellos, intentando disimular acentos indisimulables, ellas, luchando contra la guarrilla que todas parecen llevar dentro ) es la base del programa, dónde ( redoble ) la estrella absoluta es un elemento llamado Carmen Lomana, sesentona de buen ver ( previas frecuentes visitas al quirófano, I suppose ), buen vestir ( parece ser que vive a cuenta de la herencia de un señor que la dejó desconsoladamente viuda ), exquisitas maneras ( o eso se pretende ). En fín, una clásica señora bien. El programa es un insulto clasista y descarado, un bofetón en toda la jeta a los pobres 12 o 15 concursantes que ( aunque se prestan a ello, y dudo que gratis ), lógicamente, sólo pueden que pugnar por que su ridículo sea lo menos indigno posible. Acentos de provincias, de pueblo, chelis, arquetipos, madres solteras, todo a la medida de dejarlos como unos auténticos trozos de carne con ojos, incapaces de decir dos frases coherentes, con un nivel cultural propio de niños de parvulario ( perdón, preescolar ), con una ignorancia supina que les impide, a ellas, dejar de parecer fulanas de barrio, a ellos, aprendices de bustamante, saber combinar una corbata con una camisa; en fín, la señora bién se acerca al extrarradio e intenta sacar a damas y caballeros dónde solo hay golfas y rufianes. No sé si el programa triunfa, pero madre mía, que contento entro luego en mi habitación y veo un par de capítulos de, por ejemplo The Office, despues de 10 minutos de semejante esperpento clasista. Por suerte, en casa siempre hay Primperán.
Inconscientemente me viene a la memoria otra serie, también, creo de T5, de hará unos 10 años largos : Médico de familia. Esa sí triunfó, recuerdo perfectamente, al repeinado y Pepero y ultraconservador Milikito haciendo de sufrido viudo con tres hijos, perpetuamente atontado de puro todo bondad que era, al que ( robo la obscena frase de Michel Houellebecq ) la polla sólo le servía para mear. Con un amigo carota y graciosillo, un abuelete de contar batallitas, pero todo corazón, unos niños traviesos pero con buen fondo, una cuñada (la pretendida actriz Lydia Bosch, expresiva como el palo de la fregona de mi casa ) a la que se quiere beneficiar pero como que no se lanza el hombre ( no fuese que hubiese que poner una escena con un beso en la boca, no digamos un revolcón ) y, ahí viene el enlace con Las joyas.., una chacha ( faltaría más, esto es clase media-alta ) y el novio, un empleadillo de párking, los dos un par de pasmados, con acentos remarcadamente grotescos, muy buenos, muy honrados y muy trabajadores, pero, sibilinamente, personajes que nunca sabías si eran pobres porque eran tontos o eran tontos porque eran pobres. Asco de serie, medio país pendiente de ella hace unos años. Espero que hayamos cambiado. Y hay Primperán, pero no dos frascos.
Un poco de autobombo : puede que aumenten las visitas, Sra. de Nick (Cave ) cantante australiano de aspecto patibulario y poesía desde the wild side, bienvenida y pásese por aquí con frecuencia porque a veces hay perlas, uno sólo debe esforzarse en encontrarlas. Mlle. Burlesque, ésta semana nos hemos quedado a cero, no debería repetirse. 6Q, si veinte años no son nada, que dice el tango, 30, los que casi hace que Bob Marley nos dejó, me parecen casi menos vista la frescura y la intemporalidad de su obra. Trinity R., vamos, descuélgate con algo. Iban Didac Hair, faltan 19 días para hacer algo sonado ?. MB, qué bien te sienta Ibiza. Y, least but not last, ya sabes quien... sólo te faltaba saber tocar el piano. No sé que voy a hacer. Lo juro. Nos vamos a Japón ?

2 comentaris:

  1. Qué quiere decir CHONIS? ya la has empleado algunas veces y me pierdo el sentido.
    Y ya que está, también: CHELIS. Y qué cosa ha de ser el PIMPERÁN?

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    1. Realmente esto es un sano paseo por escritos antiguos:
      Choni : chica algo extremada propia de los barrios obreros de las grandes ciudades: exhuberante, tatuada, piercings, aspecto liberal pero en el fondo algo conservadora.
      Cheli : tipo de persona que habla con acento impostadamente vulgar sin serlo necesariamente.
      Primperán : popular medicamento que se usa para aliviar y detener los episodios de vómitos.

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