divendres, 23 de juliol de 2010

FUSIONES, INFUSIONES, DIFUSIONES Y CONFUSIONES

Esto tiene su miga. El miedo a la pantalla en blanco, certifico, existe.
Me siento preso de una cierta tristeza inexplicable cuyos motivos, valiente para estas cosas que es uno, no voy a jugar a investigar.
Yo diría que todos los acontecimientos que se han ido dando a lo largo del día me han acabado
lanzando a una especie de piscina de aguas turbias donde no sé muy bien por dónde nadar.
Daré vueltas y vueltas a los hechos. El listón del post sobre Laporta me ha añadido una presión,
no sé cómo hallar temas con tanto tirón y gancho y que provoquen tanto cruce de opiniones,
pues éste ( y el de ayer, un post con cuatro fotos que es que lo veo y parece el Hola ! ) se sale de
dónde yo quería llevar esta historia.
Recapitulando, e insisto que algún post ya estaría sacándolo por su poco valor,
sistemáticamente he decidido "pit i collons" dejarlos como están, he hablado de un montón de
tipos que han creado obras que a mí me han provocado alguna clase de impacto. No es que yo
represente el arquetipo de crítico tiquismiquis, tengo gustos rebuscados pero ( me gusta mucho
24) alguna cosa escandalosamente convencional se cuela. Realmente una enorme mayoría de
días prefiero refugiarme en obras, sobre todo música, que a veces me pregunto, y lo digo con
sinceridad, si hay en ese momento algún otro ser en el planeta que lo escuche a la vez que yo, de
verdad estoy tan paranoico.
Termino, pues ya acaban las sílabas de cierto juego : qué pensáis de todos esos artistas que usan
terribles drogas para estimular el proceso creativo, que uno se imagina en un rincón del estudio, amodorrados mientras productor, otros músicos, etc, esperan que al tío se le quite la papa
para dejar de perder tiempo, y dinero, y grabar algo decente. Ahora no tanto, pero en los 70,
sobre todo, hay discos dónde ves la clara influencia de muchas drogas, inútil enumerarlas,
están todas. Transformer de Lou Reed es un disco de heroína. Pet sounds, de los Beach Boys, de LSD.
There's a riot goin' on , de Sly & The family stone, rezuma farlopa por los cuatro lados.
Pregunto, para personas como yo, es sano degustar estas obras, cómo diciendo, que le den por saco
al músico y a su salud, métete lo que quieras pero haz discos geniales.
En fin, la tristeza inexplicable sigue ahí, cierto juego la ha paliado, pero aflorará, tiene tiempo.
Primal Scream : Higher than the sun ( y esta canción no se consigue a base de zumitos ).

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