dijous, 7 de juny de 2012

LA DESQUERENCIA

Mientras no haya otra cosa, esta es la situación.

Vivo en un país donde una supuesta periodista se inventa una teoría diciendo que ha visto una persona desaparecida y dada por muerta y, pasados años, no sólo continúa ejerciendo esa profesión sino que lo hace por todo lo alto.

Vivo en un país donde si estás relacionado con la aristocracia oficiosa de toreros y folklóricas puedes atropellar gente o provocar accidentes,todo ello con resultados mortales, puesto hasta las cejas de todo con las repercusiones mínimas.

Vivo en un país donde, por dinero, una competición deportiva de ámbito nacional, disputada entre dos equipos del país, se disputará a miles de kilómetros, para que los chinos también tengan derecho, previo pago eso sí, de ver en directo un Barça-Madrid. Que ya es la forma más bizarra de exportación. Y la más arrastrada.

Vivo en un país donde las estafas y los fraudes y las apropiaciones indebidas más espectaculares se paralizan en procesos judiciales eternos y no se resuelven con condenas ejemplares, sino con acuerdos sonrojantes. Ahora bien, no robes un sobre de jamón en un supermercado.

Vivo en un país donde un ex-político pasado a banquero causa un agujero de 20.000 veces lo que cobra, que no es poco, y aún va a acabar postulándose para otros cargos.
Vivo en un país donde los relevos políticos responden a la lógica más maquiavélica y dañina. 

             Como sé que destrozarás todo lo que he edificado, ya te lo dejo en la peor situación.
            Como me lo has dejado en la peor situación, no me queda más remedio que culparte y acabar de derribarlo. Cuando vea que soy yo quien tiene que irse aplicaré el primer punto.

Vivo en un país donde determinadas comunidades son criticadas y vilipendiadas y denostadas por activa o por pasiva, pero cuando plantean su marcha, se les niega. Te odio, pero no dejo que te vayas. 

Vivo en un país donde la gente se lamenta de haber votado a A justo en el momento en que constata que A ha vencido, consciente de que A va a incumplir sus promesas, igual que harían B, C y D. Y dice que para eso ha votado, para poder quejarse.

Y no vivo en mi país porque lo ame especialmente. Las cosas que más amo de este país podrían estar en otro sitio. Mi familia y mis amigos, mis cosas, cabrían en otra casa lejos de aquí. Si me lo montara bien hasta el clima sería parecido y el mar estaría no muy lejos, o la manera de llegar a él. Encontraría otros paisajes que suplirían lentamente en el recuerdo a los de ahora, a fuerza de acumular momentos y experiencias. Quizás me adaptaría a otro idioma, o a otro nombre para el coche o para las tazas de café. A los uniformes de los miembros de la autoridad y al valor de los billetes y a las condiciones y catálogo de las bibliotecas públicas. A los canales de televisión y a unos extraños horarios de comidas. A los gustos más suaves o más cargados, a un olor distinto en el aire y a tomas diferentes de corriente. 

27 comentaris:

  1. Yo siempre lo digo, los países y su sistema son todos iguales, hasta la gente (guardando leves distancias). El mundo es cíclico y consciente, se repite donde quiere, en lugares particulares y cerrados si le parece.

    ResponElimina
    Respostes
    1. Deberíamos tener presente que, por ejemplo, las fronteras entre países, parten de la necesidad de los grandes terratenientes de limitar el alcance de sus propiedades frente a otros. No de necesidades de la gente de a pie. Gracias, Ronny, pendientes de algún nuevo post !!

      Elimina
    2. Bueno, sí, eso está presente siempre. Mi comentario trata de recalcar de que, aquí y allá, veo que suceden las mismas cosas y se repite la gente. Nuevo post? Estoy "trabajando" en las tres líneas que planteaste hace unos cuantos posts. Tengo un extenso borrador pero no quiero soltar nada aún.
      Saludos!

      Elimina
    3. Ojo ! Ronny, más o menos vamos a publicar sobre el 20 de Junio, haré un post. Y en su momento colgaremos links con todas las aventuras.

      Elimina
  2. Yo también vivo en ese país y, se que vivo por que he visto tu Hooollllaaaaa, me he dado cuenta que todo eso esta pasando de verdad, no es una pesadilla, ni un sueño...hay cosas como el último segundo del partido de básquet de ayer que me alegran que sean verdad , pero hay otras que preferiría que fueran una pesadilla.
    Gracias

    ResponElimina
    Respostes
    1. Un segundo, Lydia !! un mero segundo no nos llega para compensar tantas horas. Bienvenida de nuevo !! a ver si le das un poco al teclado !!

      Elimina
  3. Juer! ahora mismo estoy viendo sentada desde mi mesa de dibujo la montaña de la fotografía...! jajajaja
    Sobre lo del país, uff cada vez más tengo la sensación de que no encajo ni por activa ni por pasiva en este circo.

    Besos.

    ResponElimina
    Respostes
    1. Es una bonita montaña, y significa algo para unos cuantos, pero se la enseñas a un suizo y le parece un montón de piedras enormes sin sentido. Lo del país, o nación, o como le queramos llamar: así nos tiene, desencajados.
      Gracias por leer y comentar y sí, también me gusta tu otro blog (ayer parecía que dijese que sólo me gustaba uno: no, el de los cuadros es muy bueno también).

      Elimina
  4. Francesc, tenés mucha razón con eso de que las cosas que uno más ama del país podrían estar en otro lado. También vale decir que el irse a ese otro lado es un viaje sin retorno, o con un retorno enrarecido por el tiempo. Lo digo por experiencia. "Quedarse es tan triste como irse", dice una canción de Bersuit Vergarabat.

    ResponElimina
  5. ¡Basta! Basta de sandeces. Mira Francesc, que yo entiendo o creo entender lo que está sucediendo por ahí. Pero que no es tan grave. Podría ser mejor, si, estamos de acuerdo. Que cuando mejore probablemente terminemos más adelante en lo mismo, si, es probable. Mas no seamos tan fatalistas. No me imagino lo mal que pueden estar. Y no quiero hacer comparaciones porque sería estúpido. Claro que podrías acostumbrarte a otro país si te llevaras a tus amigos, tu familia y tus cosas preciadas, podrías, pero no sería lo mismo. Adhiero a la frase de Tago, más allá de que no me agrade mucho el Sr. Cordera, no el actual. En fin, yo sé que extrañaría el paisito, y eso que siento un terrible desprecio por su historia, la idiosincrasia de su gente, y muchas otras cosas. Pero ¡ojo! No sé que pasará el día que me vaya.
    Un abrazo grande y vamo arriba!

    ResponElimina
    Respostes
    1. No es que vaya a irme: nada de eso, en un principio. Lo que pasa es que los políticos se han empeñado en que todos nos sintamos unos extraños, o directamente que nos sintamos amenazados e inseguros incluso en nuestros domicilios. Creedme; España se está convirtiendo en un sitio donde sólo se puede vivir tranquilo aislado.

      Elimina
    2. Bueno, yo seré sincero. Los males de los políticos, banqueros y empresarios los sufrimos todos. Ahora... las consecuencias de su accionar en las personas me parece que han sido bastante dispares. Ustedes viven, sueñan, hacen cosas! Sigan haciéndolas, pero les aseguro que aunque no parezca acá estamos peor, y cuando nos demos cuenta va a ser muy tarde. Y no quiero que parezca que tengo cierta necesidad de competir para saber quien sufre las peores miserias. La verdad es que me choca un poco escucharlos (es como si los escuchara) hablar así de esta situación, es que no puedo dejar de pensar en la cantidad de gente que duerme en la calle aquí, en los asesinatos semanales por parte de menores, los políticos oportunistas con sus oportunistas interpretaciones, el rol que desempeñan los medios, los problemas de la educación, en fin, un montón de mierdas. Y al final termino por pensar que no, que ustedes aunque no lo crean están mejor, y no se dan cuenta. Y si que es respetable que quieran otra cosa, yo también.

      Elimina
    3. Quién... no me quiero extender mucho. Nací, crecí y me formé ideológicamente en América. Le debo mucho a mi país y a mi continente de origen. Creo que cada uno se queja de "su" dolor. Pero en algo tienes (tenés) razón. Aquí los chicos no tienen el cuerpo metido en los tachos de basura ni esperan los desperdicios de MC Donalds para cenar.
      Aquí se vive mejor. Y se viviría mejor en cualquier país americano si estuviese en este continente, cerca de Alemania, que regula y exige las leyes para el continente. Siguiendo la misma lógica, si España o Francia o Italia estuviesen en América estarían hace rato hundidas en la mierda. Porque aquí la gente no es especialmente mejor que la de allí.
      A mi me duele más esa realidad, la que te rodea a vos.
      Abrazo...
      la semana que viene sale el correo.

      Elimina
    4. Habrá que ver a qué profundidad somos capaces de acabar descendiendo.

      Elimina
  6. Francesc! yo estoy contigo, y a los poíticos les sumas los banqueros y los rescates, los robos y las primas de riesgo y ya tienes tu cicuta preparadita, tapa't el nas i beu!

    ResponElimina
    Respostes
    1. Y grandes empresarios, y toreros, y especuladores... vaya tela.

      Elimina
  7. Bueno, todos los países son más o menos iguales. Adhiero a lo que dice Quién. Yo tampoco quiero hacer comparaciones, pero mirá si será mierda acá que incluso ustedes tocando fondo están practicamente mejor que nosotros que estamos en un supuesto gran momento. El tema de nosotros es que cuando caigamos vamos a caer feo, ojalá no como el 2002, no me puedo imaginar algo peor que eso, pero vamos a caer fuerte. De verdad, basta de fatalismos, porque así como vos decís que mediatar impide disfrutar de las cosas de la vida, yo te digo que pensar y quejarse sobre la política impide eso también.

    Que no sea novedad, que ahí las cosas hayan estado de maravilla no quiere decir que haya sido por culpa de los políticos, algunas probablemente si, muchas otras no. Lo que pasa es que ahora que todo se fue a la mierda, las cosas salen a la luz y ellos, que nunca gozaron de credibilidad, la han perdido completamente.

    Qué te puedo decir, Francesc? Bienvenido al mundo de lo que nosotros vivimos casi día a día. Una mierda de miseria, pero es así.

    Un abrazo de gol en la hora, ahora más que nunca

    ResponElimina
    Respostes
    1. Mirad, lamento haber sacado este tema porque parece un poco aquello de quejarse burguesamente de que ya no hay buenas salsas francesas para poner a nuestra exquisita carne. Es que nunca había habido una consciencia tan nítida de que los políticos toman el pelo a todo el mundo para favorecer a los poderosos. Todo es tan claro como que nadie parece ir a dar un primer paso para cambiar nada. Todo es muy frustrante.

      Elimina
    2. No, no creo que tengas que lamentarte por haber sacado el tema. Tanto tu entrada como los comentarios han sido muy fructíferos.

      Y créeme que te entiendo, o al menos creo hacerlo. La frustración es algo que te va devorando y trae consigo muchos otras sensaciones más. Es terrible.

      Vamo arriba!!

      Elimina
    3. El puto debate político lo acapara todo.

      Elimina
  8. Che, está bueno esto, ya me había olvidado.

    ResponElimina
    Respostes
    1. Joder, qué razón tienen los que dicen que quejarse es un deporte olímpico.

      Elimina
    2. Nooooo !! suena a queja el escrito. Entonces la gente replica y yo me quejo de tanta réplica para el tema político y tanta poca para otras cosas. Es que es complicado atraer a la gente por aquí como me gustaría. Mucha gente aparece y desaparece. Pienso: se habrán enfadado por algo que he dicho, o se han aburrido, o las dos cosas??

      Elimina
    3. Es que, Francesc:

      Por un lado, la literatura, la música y el cine sólo (y nada menos, no creas que no lo valoro) nos brindan -con suerte- un par de horas por día de placer y disfrute; la política, en cambio, nos impregna hasta mientras dormimos, para bien o -casi siempre- para mal. No siempre hay una respuesta para dar, acerca de un libro, una película o un CD, pero siempre, siem-pre tendremos algo que replicar si de política se trata.
      En el blog de Casciari me cansé de polemizar cuando comprobé, entre otras comprobaciones, que era inútil; aquí podría hacerlo, porque somos menos -ventajas de lo que tanto te preocupa: la ausencia de masividad- y hay una especie de vínculo un tantín más personal cuando no se trata de pequeños rostros en enormes multitudes, sino de visitantes habituales con quienes uno ya está casi familiarizado. Pero, sin embargo, y precisamente por eso, uno decide no irritar tanto aquí, en tu casa, con discusiones (y no deja de resultar paradójico que con esta decisión termine irritando tu deseo-necesidad de polémica).

      Y por otro lado, es objetivamente irrefutable que hay muchísimos más motivos para la queja que para el elogio. A lo que se suma la igualmente irrefutable certeza de que alguien, seguramente, se quejará de lo que yo elogie, y Vicente Versa. La queja, más que un deporte olímpico (que compite, al cabo, una vez cada cuatro años), es una pasión cotidiana...

      Perdón si hablo de mi caso personal: no desaparezco, ni me enfado, ni me aburro, aunque pueda pasar un tiempo sin aparecer. Paso por aquí muy seguido (y en ocasiones varias veces por día, en busca de nuevos comentarios y contra-comentarios, que disfruto casi tanto como el post que los disparó).
      ¿El ocasional silencio? Supongo que puede tener que ver con el caso de quien pasa diariamente por la puerta de un exquisito restaurant-gourmet... pero no siempre tiene hambre.

      Y hablando de eso, Quién: no era necesario que me enrostraras tan cruelmente la facilidad de tu acceso a las pamplonas; un poco de piedad, caramba, que vivo a 2500 Km de la feria donde las conseguiste...

      Elimina
    4. Horacio: aunque sintamos tu presencia a través del cristal del escaparate, los comerciantes necesitamos que entres a comprar aunque sea una rosquilla !! Ja!! Yo te echaba de menos, nos hemos vuelto lacónicos con los comentarios, y los tuyos siempre tienen sustancia y desarrollo, casi tienen planteamiento, nudo y desenlace.
      Sigamos con el blog gastronómico, pues.

      Elimina
  9. No te paranoiquees. Está bueno hablar de estas cosas!

    ResponElimina

Segueix a @francescbon