diumenge, 3 de juny de 2012

DOCE MONOS, QUINCE MONOS

No hace falta que me justifique aquí ante los que me leen habitualmente. Como apunté en un comentario, y voy a ser inmodesto y voy a repetir una frase que creo haber acuñado y me gustó, ya habéis descifrado mi código emocional.
Pero habrá para quien este escrito sea la primera vez que me lee, y se lleve una impresión extraña; que no quiere decir equivocada. Esto es un reflejo de lo que atraviesa mi mente, de lo que se cuela por capilaridad, y de la confluencia de circunstancias. Detesto a Ortega y Gasset, por eso.

Hará cerca de un año visité en varias ocasiones la acampada que se realizó en la Plaça Catalunya de Barcelona. Acampadas esporádicas y descoordinadas que vinieron a agruparse, para su mejor manipulación, en el cajón de sastre del movimiento de los indignados, o del 15-M.
Mis opiniones sobre ello fueron dispersas y cambiantes, tanto sobre la marcha como a posteriori. Quien por curiosidad pinche en la etiqueta las acampadas podrá leer mi testimonio de mi presencia puntual allí.

¿Las he vuelto a leer todas para confirmarlo?. Preferiría no hacerlo.

Al margen de recursos dramáticos y de algún devaneo imaginativo, lo más fresco en mi memoria es que, cambiada por la vía de las urnas la opción política del Ajuntament de Barcelona (ahora, igual que la Generalitat, en manos de derecha recalcitrante, católica y conservadora disfrazada de reivindicaciones nacionalistas con pedigree), mi conclusión final fue que todas aquellas casetas y stands precarios y efímeros fueron intercambiados por vagas promesas fácilmente incumplibles, incluyendo la de mantener un puesto informativo en la propia plaza para informar del curso del movimiento, que no pienso molestarme en comprobar si existe. Eso es lo más nítido. Creo que llamé a un post "Todo por una caseta".

Hace unas semanas se empezaron a convocar nuevas movilizaciones para conmemorar la efemérides. Curiosamente, se designó la fecha del 12-M, pues coincidía en domingo. Ser revolucionario o ser indignado ha de ser compatible con el resto de la agenda. Hay que prepararse la ropa y dejarse unos días antes la barba. Hay que hacer provisiones de comida, a ver si te vas a tener con la porquería que cocinen en el chiringuito. Y, sobre todo, siendo en domingo, no tiene que faltar nadie, ni por estudios ni por trabajos ni por acudir a una cita con el dentista o con el coach. Además, hay que ser un poquito civilizados, y avisar a los señores que nos gobiernan que vamos a ir allí y que puede que hagamos algo de ruido y tiremos algún papel fuera de la papelera. Porque el 15-M ha dejado de ser un movimiento espontáneo y, por tanto, imprevisible incluso en un amago de agresividad, para ser un hueco en la agenda de los políticos, que ya saben dónde y cuándo no acercarse, que les pueden dejar el traje perdido  de huevo (y el puñetero cajero del ayuntamiento cada día se mira más los justificantes de gastos). Puede que el 15-M, con los años, sea reconocido como fiesta oficial laica y se le dé un día festivo. Entonces tendríamos en mayo tres hitos de hipocresía: el 1 de mayo, el 15 de mayo, y el día de la maratón solidaria de TV3. 
Previamente el 23 de abril se habrá abonado la limosna al gremio de libreros, para tener otro montón de papel muerto de asco en la estantería.

Leed el post de John Self, en el idioma que sea.

Catalán

o castellano

pues cada año el canal autonómico de televisión en Catalunya (TV3), que no deja de ser el títere ideológico del gobierno de turno, dedica un día a recaudar fondos para algún fin social (enfermedades, mayoritariamente). Pero este año le ha tocado el turno a "la pobreza". Con lo que todo el mundo ha podido dar su limosna sin tener ni que ver ni oler ni acercarse a ningún pobre mugriento en la calle. Así, por transferencia y con recibo para desgravar en el IRPF. Con lo que todos se lo han montado (como cuando el Barça está a punto de ganar algo importante) para aparecer puntualmente en la foto. Algunos reconociendo políticamente responsabilidades (con guiones y puestas en escena milimétricamente calculados por pléyades de carísimos asesores). Otros cogiendo el cazo y repartiendo sopita en comedores que todavía huelen a desinfectante y raticida espolvoreado ex-profeso.

Y una última cosa: me niego a que mi idioma y mi cultura sean secuestrados por árboles genealógicos purificados y apellidos ilustres. Que nadie piense que porque escriba en castellano cedo un ápice. Soy catalán, independentista, de izquierdas, y estoy muy cabreado.

2 comentaris:

  1. Està clar que qui té els mitjans de comunicació té el poder... El 15 M era una insurrecció (a mi em provocava simpatía a bcn només hi vaig anar dues vegades, i anava només a les del meu poble co-capital del vallés), una insurrecció més, hagués anat bé que s'hi sumessin més colectius amb diversitat de maneres de fer i altres idees però no va ser així. El 15 M va haver de respondre més preguntes que als propis parlamentaris, soportar més tensió que els congressistes, i tenir més legalitat que els sistema judicial d'aquest país, se'l van carregar i el van desprestigiar, tampoc el defensaré a mort, crec que en petites ciutats es va fer bé la feina però a plaça catalunya si van posar molts impresentables! salut!!!!!

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    1. Precisament això té que veure amb allò d'ahir. El que ha fet RAC1 amb l'aniversari del 12-M ha sigut al-lucinant. Van deixar que llegissin dos minutets un manifest i apa que es fa tard.

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