divendres, 6 de gener de 2012

PIANOS INUNDADOS DE DIVERSOS LIQUIDOS

A la espera de lo que nos deparen las agresivas campañas de promoción de las rebajas, hoy podría ser oficialmente el día en que dejemos de ver en TV montones de anuncios de perfumes. Si uno se lo plantea fríamente, un anuncio de perfume es posiblemente el acto publicitario más abstracto de que se puede ser capaz. Porque prácticamente de todos los productos puedes sacar alguna ínfima conclusión en función del aspecto de un envase, de una imagen. Pero no de las colonias. Sin embargo, no dejamos de ver esos anuncios, que parecen ser más efectivos que las demostradoras que, spray en ristre, te esperan apostadas en los stand de los grandes almacenes. Ya hace un tiempo que mencioné un anuncio, ahora sí lo recuerdo sin duda, de Massimo Dutti, con la banda sonora de Hope there´s someone, canción enseña de Antony and the Johnsons. Canción triste, casi epifánica. Canción que puede que pocos hayan oído hasta el final en alguna ocasión, siempre insertada y extractada para ajustarse a escenas de duración y efecto determinado. Porque el final de la canción es un estridente y poco soportable (casi cacofónico) crescendo de piano y voz. Completamente desacorde con el pretendido tono íntimo. En RAC1 ya usan la canción con un propósito abiertamente irónico, que es el de crear esa atmósfera íntima, ligeramente sensual, ligeramente decadente. En medio de las primeras frases, zas!, el locutor que hace trizas el aura, que convierte el espíritu en una especie de introspección de baratillo. Qué poco se lo iba a imaginar Antony. La culpa, muy posiblemente, es de Isabel Coixet, encerrada en un mundo interior de películas tristes (con enfermedades incurables cebándose en cuerpos jóvenes, con traumas arrastrados, con secretos, con pasados sórdidos). Como Antony se encerró en un sonido que fue nuevo apenas unos meses. El piano, la voz cargada de dolor, la incomprensión del entorno. Los seres que habitan los márgenes. Antony recibió tres bendiciones, que relaciono en cierto imaginario orden temporal : Rufus Wainwright (escondido hace años tras la vergüenza creativa del disco de piano más voz del que nadie se acuerda), Lou Reed (que debería hacer lo propio tras colaborar con Metallica), y los críticos de medio mundo, seguramente empujados por los de NY, seguramente a su vez empujados por un primer crítico, de alguna importante publicación, enamoradizo, que regresó groggy a casa tras una sesión de llanto y desconsuelo en alguna oscura sala de conciertos donde todo estaba desafinado, menos las intenciones.
Tras ocho años, y con ese estigma, ya es hora de que Antony se plantee poner su portentosa voz al servicio de otra cosa que no sean sollozos y baladas de naufragio en las identidades sexuales.
Mi libro de los próximos días será La música os hará libres, biografia de Ryuichi Sakamoto. Al margen de su colaboración con la santísima Trinidad de Davides (Bowie, Byrne, Sylvian), músico que traza, desde el archipiélago, desde la YMO, una trayectoria, dicen los cursis, sin mácula, digo yo, extraordinaria, nerviosa, irregular, en todo caso, digna.

Hay dos cosas que nos cuesta sacudirnos aquí : el eterno dilema de la política y los personajes públicos, y el gusto por cierta ficción que subsane las deficiencias de nuestra vida, a veces gris, o negra, o luminosa. Ingredientes que se mezclan en el regalo que nos hace John Self, cómo no, justo hoy.

2 comentaris:

  1. Efectivamente, la "veu en off" de Rac1 ha hecho mucho daño. Ya no puedo escuchar esta canción sin cachondearme. Toc, toc toc...
    http://www.jepcabestanyitxitxarelos.nom.es/jm-enoff.html

    6Q

    ResponElimina
  2. Pandilla de penjats, però de vegades et veus al cotxe descollonan-te sol.

    ResponElimina

Segueix a @francescbon