dimecres, 24 de novembre de 2010

LA BRECHA

Lo que representa tener un miembro de la familia hospitalizado unos días hacía tiempo que no lo vivía. Buff qué agobio.
Sobre las drogas y la madurez ante ellas : está claro que ninguna posibilidad de acceder a ellas antes de los 18, eso está claro. Yo también vivo en carne propia lo de las adolescencias. Mi hija cumplió 13 hoy. Seguro, porque aún no la he visto, que tardaré un año más en ver Thirteen.
No querría desplazar a nadie en el post de hoy, así que el comentario va a ser sólo ( me he enterado de que la Real Academia le ha quitado la tilde al sólo, de qué va esto ?? ) un pequeño apunte. El otro día comiendo alguien me comentaba que le empotraba heavy metal a sus hijos en el coche para irlos habituando. Sin darme cuenta, y lógicamente sin limitarme a un estilo, mis hijos también tragan música de la mía en los recorridos familiares. Luego lo niegan ante terceros, pero conocen y les gustan, a sus tiernas edades, Radiohead, los Arcade Fire, The XX, Scott Walker, Bob Marley, los Astrud, Jobim, Aphex Twin, o Keane, por el mismo caótico y desconcertante orden en que a mí se me ocurre confeccionar las recopilaciones. No sé si es bueno o malo pretender, en música o en otras cosas, imponer subliminalmente los gustos. Se me ocurre que no es muy justo que, por el mero hecho de ser quien manda en el coche, me pase por el forro un mínimo sentido de la reciprocidad, pues, y no está bién, no les doy oportunidades a Jonas Brothers, y toda esta cuadrilla, igual que les impongo a mis hijos ( y a mi mujer ) mi dictadura del eclecticismo.
Hablando de dictacuras, por cierto, ayer menciono Corea del Norte en mi post, y hoy, pam, a bombazos. Mi influencia empieza a extenderse.
De Aronofsky vi Pí (no me apetece buscar el carácter en el teclado ), supongo que con el score de Clint Mansell ( aunque recuerdo que con temas de artistas de la escena electrónica como Aphex Twin o Roni Size ). Pí, no me gustó nada, justo por el mismo tipo de efectos de cámara y turbiedad ambiental que es lo que más me sobraba en Réquiem para un sueño. Siguiente paso con Aronofsky : The Wrestler, dónde puede que otras cosas queden eclipsadas por la presencia de Marisa Tomei. Reto desde aquí a los varones presentes a decir que no se fijaron en Marisa Tomei cuando vieron Antes de que el diablo sepa que has muerto. Ciertas cosas relegan a un segundo plano las bandas sonoras, je je. Y voy a buscar The fountain. Como soy muy curioso, averiguo en Wikipedia ( espero que sea verdad ) que Clint Mansell formaba parte de un grupillo llamado Pop will eat itself . Me suenan, pero no recuerdo haber oído nada de ellos. Espantoso nombre por cierto. Averiguo que la banda sonora de The Fountain cuenta con la participación de la banda post-rock ( menudas etiquitetitas ) Mogwai. A buscar.
Nick Cave y Warren Ellis componiendo música para películas. Alguna opinión ??

Y sí,  voy por la página 120 de Mundo maravilloso de Javier Calvo, novela contemporànea barcelonesa que viene a ser una réplica no tan romántica a la Barcelona descrita en los libros de Ruiz Zafón. Hasta ahora, me está gustando mucho.

Y lo siento, otro día sin link de Youtube. Veré qué me pasa.

1 comentari:

  1. De todas las que has dicho, como banda sonora de Mansell me quedo con The Fountain, en la que también utiliza al Kronos Quartet. Buen tema aquel "Death Is the Road to Awe":

    http://www.youtube.com/watch?v=ihF_aXi-Huk

    En cuanto a Nick Cave y Warren Ellis, el año pasado hicieron La carretera. Aún no he visto la película -asignatura pendiente obligada-, pero sí leí el visceral libro de Cormac McCarthy.

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