dilluns, 30 d’abril de 2012

LA EQUIVOCACION

Mi insistencia en leer a Don DeLillo: error de gran magnitud. Por culpa del cual, me hallo sentado en un parque intentando construír un post con una BB cuya tecla central funciona horriblemente. Luego corregiré los acentos, que constituyen un suplicio adicional con este teclado. La tecla del centro: todo el rato regresa, espero que involuntariamente, al inicio de lo escrito. La culpa de que tenga que hacer esto es de Body art, corta novela de DeLillo, con la que intentaba resarcirme de tres intentos previos de acabar sus libros, sin conseguirlo. El libro va sobre los pensamientos de la viuda de un director de cine suicida. Sobre el diálogo interno que va urdiendo en su existencia en la casa que compartían. Imagino que, en algun momento, habrá una disquisición sobre las causas del suicidio. Imagino, y me quedo ahí, porque en la página 39, lo dejo correr. Gracias, DeLillo, por permitirme la reseña mas corta y precisa de mi breve carrera de crítico amateur.

Body art, de Don DeLillo. Menudo coñazo.

Como soy incapaz de escribir un post tan corto, y aún me queda una hora y media de observar a mi hijo progresar con el balón,  sentado desde el banco, obligo a mi imaginación a volar. Sobre carroña. Porque es indudable que, en principio, DeLillo es mejor escritor que Amélie Nothomb, diría que eso, cualquiera lo afirmaría tajantemente. Pero resulta que pude leer tantos (cuatro) libros de la Nothomb, para acabar metiéndome con su goticismo chic puritano y remilgado de niña bién, sin excesivo esfuerzo. Por lo que DeLillo acaba haciéndome, casi, enojar. El teclado de la BB funciona aún peor, cosa que la edición posterior disimulará. Hace frío, y me arrepiento de no haber hecho caso a mi primera intención, agarrar Todo arrasado, todo quemado de Wells Tower, que, al menos, son relatos cortos, con lo cual siempre encuentras el que te pueda gustar o, como mal menor, no disgustar profundamente. Pero no tengo más remedio que  escribir enfadado sobre la absurda manía de DeLillo de epatar con la meticulosidad de las descripciones. Para que, finalmente, estas descripciones no aporten más que pretensión impostadamente literaria. Diez páginas iniciales sobre un desayuno con soja y arándanos. Joder, ni le veo la excusa ni el más mínimo sentido. Y sé que alguien dirá que no puedo tirarme a tumba abierta por la ladera de una crítica tan sumamente demoledora con solo esas páginas, y que mucho menos debería hacerla extensiva a todos sus libros. También que no es justo, que he dejado muchos libros, no solo los de DeLillo, a medio leer, y les he ahorrado el varapalo de una crítica cruel. Sí. Pero venid aquí, a un parque en medio del centro de Barcelona, sentaros dos horas viendo flotar volutas de polen de varias especies de árboles, muchas de esas volutas, seguro, acabarán alojadas en mi tracto respiratorio y harán que estornude, violentamente, en cualquier momento. Añadidle el incómodo frío de la hora del crepúsculo en abril, el teclado defectuoso de este mecanismo del demonio, viendo cómo las 150 páginas que tengo sentadas en el banco , a mi lado, tan inofensivas y aparentemente asequibles, se han convertido en un muro alto e impenetrable que no franquearé. Entonces, no me habléis de la palabra perdón. 


15 comentaris:

  1. Tiene esa pose de los neoyorquinos pijos ligeramente girados a un lado para hacerse el escritor maduroperointeresante. Lo que me jode es la unanimidad crítica en alabar su obra. Dí con hueso con ese tipo. No lo mato: la pila de los sobrevalorados es más cruel.

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  2. Ja! Se calentó Francesc!
    A mí me cuesta mucho dejar un libro por no gustarme, siempre les intento dar una oportunidad. Pero al final el inconsciente gana y lo termino abandonando como "sin darme cuenta". De todas maneras creo que es lo más sano: si no te gusta a la 10 probablemente no te guste a la 100. Además, vos como ávido lector no tenés tiempo que perder!

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    1. Puede que DeLillo tenga un plan consistente en poner un 25% inicial de porquería inútil en sus libros antes de servir un 75% posterior de pura maravilla.
      Pues conmigo que no cuente: soy de los que le gustan, también, los preliminares.

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  3. Jajajajaja, pero lo a gusto que te has quedado después de ponerlo a parir, ¿qué? A mí Cosmópolis me gustó. Y hasta ahí puedo leer. :)

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    1. Cuando haya superado el disgusto le daré una oportunidad a Cosmópolis, que de todos los que intenté era el que parecía tener mejor arrancada. Pero Body art es un auténtico tostón.

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  4. El unico libro que he dejado de lado, hasta ahora, es el "Fausto" de Goethe. Y no porque no me haya gustado pero si lo encontré como aburrido. Jamas habia escuchado el apellido Delillo, cosa de lector inconstante sera.

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    1. Fausto de Goethe ?? Lo dejo para algo más adelante.
      DeLillo forma parte de una generación de escritores americanos bastante venerada: Philip Roth, Richard Ford, Cormac McCarthy...aunque al ser relativamente prolíficos puede que su obra sea algo irregular. Sin duda hasta ahora el que mejor me parece es McCarthy. Creo que es el más original.

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  5. Me identifico contigo Francesc. No he leído a DeLillo, pero me ha ocurrido lo mismo con Millás, después de veinte páginas tuve que dejarlo por imposible y, al igual que han comentado anteriormente, soy de esos lectores que le dan bastante oportunidad a la obra y la intento terminar a toda costa. Pero cuando no puede ser... no puede ser. Juanjo.

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    1. Las primeras cincuenta páginas de "La pasión según Jesucristo" no es que me disgustaron, pero me hicieron preguntar(me) "¿Cuándo empezará a pasar algo, aquí?". Me felicito de no haberlo abandonado: terminó siendo una de esas obras que uno lamenta tener que dejar por haber terminado de leerla.
      Claro, tampoco yo he leído a DeLillo... pero me permito suponer que no es Saramago, ¿me equivoco? (je...)

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    2. A veces es cuestión del mal momento en que se empieza una lectura. Quiero pensar eso, porque con DeLillo lo mío es un desastre.
      Tanto Millás como Saramago (y Pessoa) me tientan para algún futuro próximo, pero empiezo a estar saturado, la pila de libros se tambalea y creo que tomará vida. Ese libro de Capote (A sangre fría, demorado miles de veces) me la tiene jurada y no me quita el ojo de encima.
      Gracias por leer y comentar !!

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    3. Me uno a ti. "A sangre fría" es uno de los pendientes también en mi biblioteca. Capote promete. "Desayuno con diamantes" me gustó bastante, además que dista un poco con la película, sobre todo al final, por lo que una cosa no quita a la otra. Juanjo.

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    4. Juanjo : Música para camaleones es una excelente obra de Capote, cuentos cortos, algunos autobiográficos. Sin nada que ver con las dos anteriores, pero extraordinaria.

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    5. Yo empecé A sangre fría el año pasado! Fue uno de mis abandonos inconscientes. No es que me pareciera malo, para nada, pero es que creo que no estaba preparada para tanta sangre. No era el momento.
      Horacio a mí pasó eso con 62/Modelo para armar de Cortázar. Pensaba "madre mía, como sea todo el libro así"... Y al final terminó siendo uno de los que más me gustó.
      Leeré La pasión, que de Saramago solo he leído Ensayo sobra la ceguera (ma-ra-vi-llo-so) y tengo ganas de más.
      Francesc! Por tu culpa de tu blog ahora yo también amplío mi lista de espera!!!
      Saludos a todos!

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    6. Ya pondré una advertencia antes de entrar en el blog !! Muy interesante lo del Pasto. Mucho.

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