dimecres, 25 de gener de 2012

Y TAN POCAS SOLUCIONES

Por ahí está un borrador de post que es la masa madre de este blog. Con palabras, con ideas, con frases que deberían tirar de otras, lo harían todas si recordase por qué algunas están ahí. Pero a veces es imposible, tal es su concisión, tal es mi confusión.
Una de ellas, pero ésta sí que tiene sentido es cuando no sepa de que escribir haré un post sobre cada capítulo de The Wire. Qué ingenuo, eres, Francesc. Qué sencillo resultaría hacerlo, no hay mérito alguno en ello. 
Otra cosa es que eso produzca un efecto dominó. Por qué no un post sobre una escena, por qué no sobre un diálogo, o una mirada, o un fotograma. Vengo de ver el décimo capítulo de la segunda temporada de Boardwalk empire. Que, por culpa de un spoiler indirecto, y de mi inquietud, sé que acaba, dos capítulos más adelante, con la muerte de alguien importante. El agua para cocer ese crimen se ha puesto al fuego hace apenas diez minutos. Realmente podría escribir y escribir sobre ese fotograma que predice un gran giro. Pero decido no hacerlo.

Podría escribir, también, sobre una línea de bajo de apenas unos segundos. Pero es mejor que hable de una canción. No parecerá que esté tan enfermo y, en este mundo, las apariencias cuentan.

Kaya fue publicado en 1978, apenas un año despues de Exodus, disco que había proporcionado a Bob Marley un status de estrella global del mayor calibre. Kaya era un disco fresco en su producción, claramente diurno, cosa que contrarió algo a los incondicionales: era una apuesta decidida por expandir la masa de sus seguidores. Un disco veraniego y optimista, en el que incluso se recuperaban algunas de sus antiguas canciones que se ponían al servicio de ese sonido algo playero. Bob Marley aparecía en la portada, fotografía en negro de alto grano, sobre blanco, sonriente.
Puede que algún crítico achacase al disco un sonido excesivamente comercial. O recriminase ese optimismo tan incuestionado como algo de poco encaje en la obra de Marley en su conjunto.

Pero estamos en los 70. Época en que la costumbre de las grandes estrellas es editar un disco al año.

Así que en 1979 toca nuevo disco. El disco se llama Survival. Si la eclosión del CD y luego del mp3 representan un paso atrás en el uso de las carpetas y las portadas como elemento significativo en la obra, debemos agradecer que Survival se publicase en la era dorada del vinilo. La portada es básicamente negra, contundente, con un mosaico en que aparecen las banderas de todos los estados africanos en aquel momento. Como resultado de esa amalgama de colores, los tonos dominantes resultan ser muy adecuadamente el rojo, el amarillo y el verde. No hay foto en la portada, y el título del disco se sobreimpresiona sobre un esquema donde se muestra la ubicación idónea en que debían cargarse los esclavos en los barcos que los transportaban, para que cupieran más. El disco se llama Supervivencia. No sólo la cuestión estética se oscurece; la producción resulta menos espaciosa que la de Kaya: las instrumentaciones suenan algo más tupidas, los bajos son más profundos y hay menos eco. El sonido es más físico y los teclados tienen algo más de presencia. Es un disco mucho menos comercial, no hay hits instantáneos como la facilona Is this love.
Survival tiene mi canción favorita de Bob Marley de todos los tiempos. 30 años más tarde, han sido exhaustivas sesiones de audición acompañado por mi hija las que han acabado depurando ese título. Que, a fín de cuentas, es algo un poco banal. Marley tiene no menos de 60 canciones absolutamente perfectas que, quien no quiera quedarse con la obviedad de los singles, puede fascinarse en ir descubriendo. Pero So much trouble in the world tiene algo especial que he descubierto en las últimas semanas. Es la primera canción en un disco que es la respuesta de Marley cuando se da cuenta de que tiene que aprovechar su enorme repercusión para explicarle cosas a la gente, más allá de que la gente piense que es un cantante para palmeras y piñas coladas.

Él dice :

Tantos problemas en el mundo!
Bendice a mis ojos esta mañana
El sol del Jah se eleva, una vez más
Tal como van las cosas en la Tierra
Cualquier cosa puede pasar
Ves navegando los hombres en los viajes de su ego
Partir en sus naves espaciales
A millones de kilómetros de la realidad
No se preocupan de tí, no se preocupan de mí
Tantos problemas en el mundo
Todo lo que tienes que hacer es dar un poco
Dar un poco, dar un poco
Una vez más, sí, sí
Así que crees que has encontrado la solución
Pero es justo otra ilusión
Tenemos que afrontar el día, ooh que pase lo que pase
Nosotros, los habitantes de la calle hablando,
gente que lucha
Ahora están sentados en una bomba de tiempo
Ahora ya ha llegado el momento
Todo lo que sube tiene que bajar
Todo lo que va, vuelve
Tantos problemas en el mundo
Tantos problemas en el mundo
Tantos problemas en el mundo

No habla de amor ni de problemas de pareja, no hay mensajes familiares de optimismo. El disco es un relativo fracaso comercial, todo el mundo que se había acercado a su música con una intención puramente hedonista ha de sentarse a pensar, y pensar es mucho más incómodo que bailar.
So much trouble in the world suena como un himno. El estribillo es apenas un grito, una arenga, y la música es compleja. Hay más teclados de lo habitual en las canciones de Marley, que afloran a la superficie o se mantienen en un segundo plano, también los coros entran en el momento justo. El bajo es bullicioso, la percusión juguetea, pero el tono general es más oscuro que en las canciones abiertas de Kaya. Cada frase posterior a ese estribillo hímnico parece hacer arrancar otra canción. Abre el disco orgullosa de no ser una canción fácil. De conjugar su madurez como músico con el poder de su mensaje. Luego, en ese disco seguirán otros temas cargados políticamente, como Zimbabwe, Babylon system, o Africa unite. Pero esa declaración de principios tiene todo el Marley en sí: el combativo y algo dogmático de sus primeros discos y el consciente de su influencia de sus impresionantes últimos cuatro discos de estudio: Exodus-Kaya-Survival-Uprising.

6Q me recriminará este entusiasmo, puede que piense que entro, cada cierto tiempo en fases de regresión inexplicables, o achacables a la falta de inspiración.
He de estar aquí, no importa el motivo.


4 comentaris:

  1. Que productividad amigo! Está bueno poder escribir sobre lo que quieras y la música de Marley es un gran tema. Saludos argentinos!!

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  2. I sempre podré dir amb orgull que jo el vaig veure. A la Monumental de Barcelona. I que mentre nosaltres ballàvem, fora del recinte els grisos repartien estopa a la penya que no tenia entrada i volia entrar com fos. Boles de goma i pots de fum, ganja i jah rastafari. Gran concert!

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  3. Tuli, tu tenies 17 i jo 15. Vol dir: tu vas poder anar i a mi no em van deixar!! I mira que jo vivia a Sardenya / Aragó, bén a la voreta. Però no he de retreure res als meus pares!.Les coses eren como eren.

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  4. Por cierto, gracias por los comentarios !!

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