dimarts, 3 de maig de 2011

NERVIO MUSICAL

Cuando uno habla en términos musicales (en los términos musicales de la cultura pop nacida, digamos, con Elvis Presley, y que llega hasta hoy) de hacer las cosas a mi manera, prácticamente todo el mundo piensa en el clásico popularizado por Sinatra. Que luego Sid Vicious aceleró, no sólo musicalmente. El propio Sid Vicious aceleró demasiado, arrastró a Nancy Spungen consigo, y generó ese submundo mitológico del punk. Vive rápido, muere joven, deja un bonito cadáver.
Pero yo recuerdo más bien My own way, clásico semi-instantáneo de Duran Duran, en su versión ligeramente acelerada, remezcla de cuando las remezclas no eran un mundo aparte en lo comercial, sino un privilegio al acceso de DJs. Si querías oir la canción, a la disco, o esperar que la pusieran en la radio. Nada del buffet libre actual. Y esa canción, con un ritmo ligeramente espasmódico, significaba hace unos 30 años, el inicio de la cumbre en las sesiones de cierto club.
A su manera lo están haciendo los americanos hoy, parece. Y a primera hora, cuando completé el post anterior, estaba como disfrutando de todo ese caos en directo, con fotos manipuladas, con noticias contradictorias, con Obama sembrando triunfos en las encuestas. El 11 de septiembre de 2001 yo llegaba a un hotel en el Vall de Boí, sobre las tres del mediodía. Todas las pantallas de TV mostraban edificios en llamas y caos global. Entonces cayó el otro edificio. Yo en el Pirineo, con los primeros fríos, y el mundo occidental sumido en cenizas y ruinas. Mi mujer trabajaba en bolsa por entonces. Con énfasis en el tiempo verbal : pasado. Una de las muchas genialidades en The Sopranos fue la adaptación de sus guionistas al entorno, consiguiendo una contemporaneidad total. En las temporadas de la serie post 11-S desaparecieron las Torres Gemelas en el retrovisor del coche. Los agentes del FBI cambiaron sus objetivos preferentes, vieron a Tony Soprano, mafioso, de poca monta, pero americano al fín y al cabo, y le pidieron ayuda : coméntanos si ves movimientos donde haya árabes involucrados. Surgió un enemigo común, hubo una entente cordiale. Insuperable, para desgracia de todos los que, desesperados, periódicamente anhelamos encontrar nuevas maravillas a las que acudir semanalmente con el babero preparado (lo siento, ni Mad Men ni Boardwalk Empire llegan tan alto, aún). Alguien definió la serie como la mayor aportación de la TV a la cultura americana. No exageró ni un pelo. A esa cultura americana, que a veces encontramos ligeramente excesiva, pero presente en nuestras realidades diarias : desde Woody Allen a Andy Warhol, desde Coppola a Hopper, desde la Velvet Underground a Jackson Pollock, Truman Capote, o Don DeLillo. Puede que, cuando se hayan levantado, hace unas horas, tantos americanos hayan evocado nuevos amaneceres, duelos en el OK Corral, helicópteros en incursiones nocturnas que levantan oleadas de aplausos.
Seguro que nos dicen que el mundo es mejor. Pero por la noche echaremos el pestillo igual.

1 comentari:

  1. A America y sus americanos los necesitamos aun que solo sea...para cuando echemos el pestillo podamos leer y recordar las cosas que tu escribes sobre ellos...Elvis, Sinatra, Sid Vicios, My own way Woody Allen Coppola etc.
    Y para no olvidar, que un golpe como el del 11 de septiembre en America (casi cada día suceden atentados atroces en otros países) puede paralizar el mundo...ellos se resfrían y nosotros tosemos
    2666, Roberto Bolaño 1125 p

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