dissabte, 5 de maig de 2012

EMPACHO CULTISTA

Hace unos días hablé de un terceto de libros de autores españoles que estaba leyendo, todos ellos generacional y estilísticamente similares.
El último libro de este grupo (antes fueron los de Olmos y Amat) era en realidad el más antiguo (no mucho: 2006)  de los tres: Nocilla dream, novela de Agustín Fernández Mallo; autor gallego afincado por motivos laborales (es físico) en Palma de Mallorca. Novela que sería el ejemplo por antonomasia de cierta literatura que no acabo de entender. En la contratapa hablan de zapping literario y hablan de Walter Benjamin. En la solapa se enumeran influencias del autor de lo más caleidoscópicas: Borges, Calvino, la física teórica. Recorridas unas 70 páginas, en las cuales he visto capítulos que son extractos de otros libros (mencionando el origen) , capítulos que son principios y datos de física, y una trama con un árbol del que cuelgan zapatos, una carretera de 418 km con un burdel en cada uno de sus extremos, mi sensación es la que sigue. Debo ser original despues de lo de DeLillo. Respeto que Fernández Mallo sea uno de esos nuevos hombres del renacimiento cuajado de conocimientos y atiborrado de todo tipo de referencias. Pero Nocilla dream me suena a opera prima precipitada, donde ha metido todo lo que le venía a la cabeza, todo junto y comprimido, como si temiera que no le fuera posible publicar un segundo o un tercer libro (lo hizo, incluso el cuarto, un remake de El hacedor de Borges, cuya viuda se ha encargado de bloquear que se distribuya). Y ese revoltillo me crea una confusión que me impide continuar con su lectura. Justo donde DeLillo me aburría por su atonía, por la esclerotización de la acción, Fernández Mallo me hace pensar que si paso corriendo por un párrafo, si menosprecio o ignoro un diálogo que, supuestamente, no viene al caso, puedo acabar perdiendo ya no el hilo, sino la pura esencia de todo el libro. No debería haber nada de malo, Lynch hace películas así. Quizás me hago mayor para un planteamiento tan innovador. Joder, si al final del libro hay una especie de mapa con las influencias, y allí están los que os he dicho.... Calvino, Borges, Wittgenstein (el del Tractatus !!, madre mía), los Smiths, Karma police de los Radiohead... Entonces leer sin el disfrute relajado de la lectura, más bien al contrario, con la tensión propia del estudio, con el mensaje pulsando en la cabeza:  "tengo que ser suficientemente inteligente y culto para comprender todas las dobles lecturas, y eso me abrirá las puertas del paraíso", no sé si está hecho para mí. Para mí, que tengo, sí, cierta pretensión, ya apuntada y explicada no solo aquí sino en esa pseudoliteratura desperdigada en los comentarios que hago en otros blogs: me gusta ser influyente sobre los gustos mejorables que otros puedan tener. La felicidad absoluta, tan sencilla de alcanzar : alguien me dice que no conocía esa canción que yo le presenté y acabó cambiando su vida. Pues bien, tampoco quiero que ésto sea un púlpito donde hay pulgares arriba o pulgares abajo. Fernández Mallo colaboró en uno de los primeros números de Orsai: se fotografía preferentemente con chaqueta denim y cigarrillo en ristre. Mal afeitado y con unas patillas que contornean su alargada cabeza algo alopécica. Me lo imagino sentado en un bar (imagino a mucha gente sentada en bares últimamente), sacudiendo una cerveza algo nervioso, convenciendo a alguien de leer algún oscuro libro. Me es cercano como persona, pero Nocilla dream me ha decepcionado. Sin parque y sin frío. En el sofá de casa, con los suaves calores del atardecer de principios de mayo. Ya me vino la palabra que buscaba: el batiburrillo.

6 comentaris:

  1. Tengo un acuerdo ocular (si es que este tipo existe) con todos los libros que encuentro por ahí: leerlos. Comencé con "Psicosis" de Robert Bloch sólo porque lo ví allí tirado. No he visto la adaptación de Hitchcock, no sé que esperar. Pero el ambiente no se presta, y aún más si me pongo a escuchar el disco "Hot" de los Squirrel Nut Zippers, banda que apenas hoy me presentaron. Swing. Me agradó.
    Sobre Fernández Mallo... nada. Algún día se cruzará en mi camino.
    Saludos.

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    1. Cuidado con tu acuerdo ocular si vas siendo asiduo a muchos blogs.... o acabarás como yo, comprometido a tantas lecturas que acabo devolviendo libros a la biblioteca sin abrir, no leyendo los que compro, empezando los que no debería... alguien lo dijo... si quieres leer mucho, ten pocos libros. Absurdo pero funciona.

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  2. Yo leí ese libro hace como un año. No me gustan nada los autores que confunden trabajo mental con trabajo manual. Cualquiera puede escribir un libro guardando textos ajenos que le han gustado por cualquier razón, luego mezclarlos un poco e imprimirlos bajo un nuevo título. Cuando lo terminé ( y no me dejé llevar por esa pseudo intención que tiene el libro, que parece te dijera "a ver si te enteras de dónde extraje esto" sino que pasé hojas aburridísimas sin sentir que me perdía de nada al no buscar más que el punto y aparte) me di cuenta de que este libro es un testimonio de la cantidad de basura que se edita en el mundo, y de que no quiero perder el tiempo, pocos libros, sí, y larga vida a la biblioteca pública. Salud.

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    1. Pues sólo te puedo decir, Selene, que bendita paciencia tuviste con semejante tostón pretencioso hiper-referente. Mira que me gusta cierto criterio selectivo, pero el amigo éste se ha pasao !!
      Gracias por pasarte a menudo, yo a la espera de tus inspirados escritos, tanto que se hacen rogar...

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  3. Hola, yo lo lei cuando lo sacaron....estaba en la universidad y entre las lecturas y las mujeres andaban loco y medio...será por eso que me gusto....pero también es cierto que no he vuelto a él nunca...que lo presté con fines disuasorios (para el fornicio, se entiende!)...que nunca he vuelto a leer nada de él...
    Saludos!
    (por si hay algún curioso: hubo cópula pero el libro no volvió a mi casa)

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    1. Vaya ! Algo asimilable a cultura a cambio de sexo...alguno que lee habitualmente va a mojar pan en semejante confesión, Azul.
      Por cierto, felicidades por la Liga, conociendo tu "otro" color. Aunque quizás debamos felicitarnos mutuamente de que los dos equipos estén aportando emociones, aunque contrapuestas, tan a menudo. Y lo de Messi y Ronaldo, en fín. Alguien debería promover que en un único acto global, a favor de la lucha contra el hambre, de alguna buena causa, un día, uno solo, los viésemos compartiendo una misma camiseta. Menudas tonterías se me ocurren.
      Gracias por leer !!

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