dimecres, 10 d’agost de 2011

A EMPUJONES Y BORBOTONES

Son días de agosto pero ello no debe significar que la cabeza pare. Sí que tuve que sentarme en una piedra del camino despues del tour de force de lo de Cercas. Puede que todo se explique con un cambio de ritmo, pero no hay motivo para detenerse, menos cuando algo te gusta. Pero van pasando cosas, tantas que hasta me cuesta hacer memoria con todas.

Londres: decía la canción de The Smiths : Panic in the streets of London, Panic in the streets of Birmingham. Y acababa pidiendo que se colgara al DJ, por que las canciones que ponía no le decían nada acerca de su vida. Lo decía en la última mitad de los 80, cuando los DJ sí decían a muchos cosas a través de las canciones que pinchaban. Morrissey, que era el alma visible de los Smiths, pasó de las portadas en blanco y negro y de dar conciertos con enormes camisas de lunares, con o sin chorreras, a aparecer a todo color en las portadas de flojos discos en solitario, a veces con terno y corbata, y en discos que tonteaban con el National Front, con el rockabilly y con el movimiento skinhead más ambiguo. Johnny Marr tocó con The The y con los Pet Shop Boys, participó en Electronic, y lo ví tanto hablando (bién, como no) de Scott Walker como comentando compras en la web de Amoeba, la tienda de discos de Hollywood. Entonces, como ya llevo demasiados excesos politizantes acumulados, digo yo que cuidado con lo de Londres, que esto no son cuatro squatters que quieren fumarse cuatro porros en la Plaça Catalunya.

Ocio: veo la octava parte de Harry Potter, tradición familiar que hay que respetar. Octava vez que no me aclaro, lo cual mi hija me aclara. La del prisionero de Azkabán era la que cambiaba todo. Vaya.
Veo un capítulo de Roma, el primero, a ver si me engancho con una serie nueva. No puedo dejar de pensar en todo el rato que están con esas túnicas y esas armaduras y esos cascos hablando en inglés. Esta cabeza mía.
Continúo en veladas familiares de visionado de Modern Family. Fresca como un chapuzón en la piscina, cuando haga calor, claro.

Libros. Tengo dos copias de Desayuno en Tiffany's, otras dos de A sangre fría, y resulta que ninguna de las dos las he leído aún. Motivos, que no espero que me libren de la reprobación generalizada : temo que la primera sea demasiado cursi y la segunda demasiado cruda, pero 6Q me insiste, John Self menciona a Capote en un añejo comentario, me encanta la música de Mancini en la primera, son demasiadas cosas, tantas que me siento acorralado cuando, en un rincón inverosímil de una librería de barrio, descubro, previamente aconsejado por Gustau de Cercles, Música para camaleones, que parece situarse en un terreno intermedio. 8 euros, y ya sabéis lo que dije el otro día. Acierto de lleno, tanto que se desbordan las referencias a Capote y todo ese enmarañado mundo. Capote y la mención a la Madre Puño y sus Cinco Hijas, que da título, no a una canción, sino a todo un magnífico disco de Marc Almond. Capote y la biopic que protagonizó Philip Seymour Hoffman, que me deja atónito pasando del asistente de producción de Boogie Nights al tipo que copula con una increíble Marisa Tomeii en una primera escena de la excepcional Antes de que el diablo sepa que has muerto. Entonces por culpa de ese libro temo que se desate otra fiebre de esas que me dan, donde mi interés explota como la Place de l'Etoile llevándome en avenidas hacia todas las direcciones, cuando sólo soy uno, son muchos aquellos a los que tengo que perseguir y solo soy uno. 


Cuando me vienen a la cabeza melodías eternas, me es imposible no relacionar estas dos.


1 comentari:

  1. Buenas: pues respecto a Capote, las dos obras se complementan. En mi caso, las diferente lecturas de "Diamantes" en el tiempo le han ido dando un bouquet especial a la historia. De cursi a muy cursi pasando por su perfil naif. En cuanto a "Música", directamente uno de los motivos por los que decidí estudiar periodismo. El cuento/ reportaje que más me gusta y más recomiendo es el de la mujer de la limpieza.
    A eso voy, a la limpieza, por esos aires que nos dio el Pirineo desde que rompió la tierra
    Saludos

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