dilluns, 11 d’octubre de 2010

HABRA SANGRE

Qué hay.
Una intro de autobombo. Post número 100. Es una cifra redonda debido al sistema decimal implantado. De hecho, si no hubiese hecho el cachoperro, ayer 10 del 10 del 2010 hubiese colgado el post que representaba el 10 x 10. El problema es que si el sistema duodecimal estuviese implantado la celebración sería en el 12 x 12, 144avo post. Y que los sistemas implantados para las fechas son si cabe aún más caóticos. Parece mentira que con lo avanzada que es nuestra civilización aún nos rijamos por algo tan ilógico como calendarios de 12 meses con diferentes número de días, el caos de los años bisiestos y todo ese rollo. Y ya no digo esa obsesión de las diferentes culturas de establecer sus años 0 sobre hechos que tienen que ver con las creencias religiosas. En fín, luego no nos quejemos de este mundo. Hasta algo que tendría que ser objetivo como contar los días lo tenemos montado que da pena.
Ayer, al menos, acabé de ver una de las tres películas que había marcado verme la semana pasada. Menudo alcance de objetivos. Pero me da la impresión que acerté con la que elegí : There will be blood ( traducida libremente aquí como Pozos de ambición, traducción creativa que sin ser de las peores, pues al menos alude de alguna manera a la trama, podrían haberse ahorrado : era muy fácil traducir literalmente).
Gran película, sí señor. Portentoso Daniel Day Lewis, prácticamente omnipresente en todas sus escenas, excelente en sus diálogos y en su interpretación física, pero simplemente magnífico en varios silencios prolongados en las escenas. Altamente recomendable. Su director Paul Thomas Anderson, de momento no me ha decepcionado en ninguna de las películas que he visto. Y se da la circunstancia que las he visto todas menos su opera prima Sydney, que voy a intentar procurarme.
Hizo Boogie Nights, con Mark Wahlberg, sobre los primeros pasos de la industria americana del porno en los 70. Formidable score lleno de hits de música disco y funk.
Luego Magnolia, película coral con Tom Cruise y otros muchos actores, un poco á la Robert Altman (fallecido director al que rinde la dedicatoria final en los títulos de crédito de There will be blood). Película triste y extraña, extraordinaria banda sonora de Jon Brion y Aimée Mann, pls chequead esta pequeña compilación colgada en Youtube.

http://www.youtube.com/watch?v=iLXQ5eiJB_0&feature=fvw

Y su cuarta película es otra extraña historia, Punch drunk love ( título cortesía de los gentiles traductores Embriagado de amor, dios dónde ha estudiado esta gente, en la academia de inglés del if, if, between, between ??  ). En Punch drunk love sale Adam Sandler, actor que moviliza las masas en USA, y en esta parte del planeta no se le hace ni puto caso. Otra vez película extraña, otra vez excelente banda sonora de Jon Brion ( creedme, sobre todo 6Q, hay que hacer mucho caso a todo lo que hace Jon Brion ).

Pozos de ambición ( me resigno a llamarla así ) es una película-río sobre un hombre y su obsesión, que es perforar, obtener petróleo, hacer progresar su empresa, y enriquecerse con ello. Este proceso lo aisla y lo enajena. Le hace acumular odio y renunciar por completo a cualquier capacidad de socializarse. Está solo arriba, porque quiere estar arriba, y le da igual cómo esté si está arriba. Su odio sólo se acrecenta cuando comprende que, por arriba que puedas estar, siempre hay alguien por encima. Por poner una pequeña pega ( y teniendo en cuenta que tras ver Shutter Island, que es Scorsese dirigiendo ya no con el freno de mano echado, sino tras sufrir una severa conmoción cerebral, mis exigencias querían ver una película de verdad, cómo ésta, no un cuento alargado ) diría que me descoloca un poco la simplicidad de su final. Por volver a mencionar a Scorsese, su última película, The departed ( Los infiltrados ) también me decepcionó un poco en su remate ( la escena de los ascensores con Matt Damon y Leo DiCaprio ). No se puede tener todo. La música en Pozos de ambición la firma Jonny Greenwood, componente de los Radiohead. Es un score ajustadísimo : seco, austero, como el desierto casi omnipresente en la película. Score poco agradable que pierde sentido sin las imágenes ( no melodías, no arabescos ) pero que con ellas resulta muy adecuado.

Siguiente parada : por recomendación de una súbitamente enmudecida ( y no es la única ) Mademoiselle Burlesque : Sunset boulevard, del gran Billy Wilder.

Anteayer tomé esta foto con la BB



A menos de 2 kilómetros de la Plaça Catalunya, y no hacia el mar sino hacia la montaña : un descampado dentro de una manzana de Barcelona, dónde alguien se ha instalado y ha montado ( el entorno a menos de 50 metros son edificios de vecinos completamente normales ) su casa, y ahí está su ropa tendida. No sé si son indigentes o squatters o gitanos o inmigrantes a los que su aventura aquí les ha tratado particularmente mal. Somos una gran ciudad y una sociedad competitiva y porque Francesc Bon los vea y les haga una foto no significa que estén desde ayer o haya uno más o uno menos que hace dos meses o de aquí a otros tres. No me va esa demagogia. Pero enmedio de todo este terrible lío que hay montado, e insisto en que ni idea de que puede ser este caso particular, la gente empieza a pasarlo jodidamente mal. Y los bancos, fusionándose, pagando bonus, por todo el mundo, y las grandes corporaciones, los grandes especuladores, con sus cuentas cifradas en la UBS ( no confundir con USB) durmiendo bién calentitos.



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