diumenge, 26 d’abril de 2015

Y15W17: Gordo

Encontrar la primera frase, decía Kapuscinski, era capital. Decía, esa tirará de todo el resto del texto. Vaya con los polacos. Jan Potocki va a ser mi siguiente polaco, por cierto. Pero vayamos a lo que decía Kapuscinski. Sí: la primera frase es importante, da acceso al primer párrafo y, claro, una mala elección (como puede darse con el título, con la imagen de la portada, con la editorial a la que se envían los borradores) dará al traste con mucho de lo que vaya detrás. Y en literatura, o en los blogs, en lo que queráis decir que es esto que estáis leyendo, eso representa que el lector no siga, que no abra más puertas porque no le ha gustado lo que había tras la primera, significa trabajo y tiempo desperdiciado. Porque la ilusión y el ego y el darse patadas en el pecho diciendo ante el espejo qué cojonudo soy no tienen más repercusión, pero el tiempo, dicen, es un tesoro.
Todo ello viene al caso de que, en una incomprensible pero loable cesión a la voluntad popular, he aceptado las sugerencias y (evitando la pretenciosa expresión he decidido) voy a hacerme cargo de sacar adelante algo a lo que le hemos puesto el working title de Los buenos, que en un principio, porque ya sabemos aquí que empezamos hablando de una cosa y nos vamos a demasiadas otras, será una especie de pieza coral (odio la palabra pieza coral, pero quizás no tanto si tiendo a pensar en ciertas películas de Robert Altman, sobre todo las inspiradas en piezas de Raymond Carver) a la que todos contribuiremos de forma rendida y desinteresada, y cuyo leitmotiv (aviso: acaban aquí los cultismos en cursiva) será, porque ese es un lugar común, el asunto de Orsai y, claro, el gordo Casciari. Habrá quien piense que a buenas horas, habrá quien diga que cada uno tomó su camino, habrá opiniones diversas y todas respetables, pero, golpe en la mesa, suave que hay gente durmiendo, dejadme que me imponga un poco, ya sabéis, cederé, seguro.
Y la frase; terrible que sea mi elección por lo que representa en pretensiones, en falta de vergüenza, en pésima catadura moral cuando no soy capaz de desbrozar ni cinco mitos de las grandes obras clásicas, pero me hace ilusión, no ilusión bárbara, más bien una ilusión modesta y adormilada.
La primera frase de Los buenos será esta:

"Hoy voy a ser metaliterario"

Libros: un muy digno contendiente a novela enseña de la literatura colombiana del narcocrimen: Rosario Tijeras, de Jorge Franco. Sorprendido por la convicción del narrador, y por esa habilidad de ciertos autores en ir deslizando piezas de la sociedad que retratan, sin esfuerzo, sin pretextos.
Pobrísimo bagaje del que habría que culpar a los resfriados que cursan con congestión. Pero la súbita y precipitada publicación de Sumisión de Houellebecq parece ir a salvar algún mueble.
Y La ira es energía, autobiografía de John Lydon en 600 páginas: otra de esas cosas por las que te frotas las manos cuando miras los estantes.




24 comentaris:

  1. Lo veo más como un libro de cuentos. Un escaparate. Un venimos de allí pero estamos aquí, los buenos. El gordo es una excusa. Comercial. Y sentimental, vale.

    Hay talento señores. ¿Ustedes se imaginan el cuento de Horacio? ¿Ustedes se imaginan el cuento de Germán? ¿Se imaginan a Selene? ¿Y a TheVilla? Bueno, pues solo he dicho cuatro, ¡Cuatro! Madre mía los demás, tengo que aliviarme solo de pensarlo. esperen acá.

    Nuestro libro es un libro serio, vamos a tener cola de editores, vendrán y nos susurraran palabrotas por las noches.Porque yo solo firmo un libro bien editado y un punto de referencia. Una nueva generación de escritores... sin edad. (Hombre, sin edad lo pongo por Horacio y por Francesc, que por ellos no pasan lo años o qué).

    (La primera piedra encaja en el prólogo, Francesc, no pongas carita.)





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    1. Y Talita, Ronny, Kariu...

      En cuanto al cuento o cuentos, por favor decídanse, caballeros. O habrá que someterlo a voto de la mayoría.

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  2. Justo leí este post cuando tenía la mano apoyada en el picaporte de la Puerta Cuatro Segundos. Una crono puerta inmaterial hecha de, justamente, tres segundos. Mas o menos lo que tardaría en llegar a la calle si me tiro desde la terraza. Voy a esperar un poco más, no les quiero fallar.

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  3. Buenas! Gracias por los comentarios. Pues permitidme que me pronuncie, sobre este tema, a favor de la más absoluta anarquía. Cada uno haga lo que quiera (pidiéndome ayuda si es necesario) y ya veremos si con todo lo que resulte montamos algo con cierto espíritu unitario. O no.

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    1. Sí, claro, anarquia. Por favor, aquí no pinta nada Francesc, demandamos el talento de Bon.

      Nosotros vamos a dar un paso adelante.

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    2. Sí, claro, anarquía. Por favor, aquí no pinta nada Francesc, demandamos el talento de Bon.

      Nosotros-vamos-a-dar-un-paso-adelante.

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    3. Sí, pero a la anarquía hay que organizarla.
      Si hubiera que tirar alguna idea, digamos que me están arrancando información de lo que pienso en una sala de interrogatorio, se me ocurre que se podría armar un ejemplar de lo que fue Orsai al estilo Orsai. Karina Ocampo se podría despachar con una crónica desde adentro, puesto que ella estuvo ahí, desde el costado que ella prefiera. El resto podrían ser "cuentos que hubieran podido estar en ORSAI, pero que al final no" También, entrevistas ficticias a seres reales o imaginarios (Talita acá la rompe) Qué les parece?
      Guarda, es sólo una idea arrancada a trompazo limpio con una lámpara en los ojos.
      Saludos!

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    4. Hete aquí. Piedra que rompe cristal. Qué bonita.

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  4. Justo leí el comentario de Germán cuando Germán lo escribió, pero tenía también la mano apoyada en el picaporte de la Puerta Cuatro Segundos, su famosa crono puerta inmaterial hecha de, justamente, tres segundos, y durante al menos dos segundos he dudado si se abriría o no, pero en el último segundo ya he tenido claro que no. Parece que Germán ha estado con la mano apoyada en el picaporte del envés durante toda la noche, o igual es que por este lado solo abre los días pares, no tengo ni idea.

    Claves: Los Buenos. Email de contacto con los autores: 4 de mayo.

    Estado: Va.

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    1. Perdón... ¿4 de mayo de qué año?

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    2. ¿Ya estamos a 4? ¡Kaguen sotz! La culpa es de el levrerista.

      http://levrerista.blogspot.com.es/2015/04/german.html

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  5. Dejé caer un tomate y cayó en casi dos segundos. Se hizo puré en el techo de un coche. La verdad es que yo peso un poco más y no me parece justo arruinar un Seat Ibiza 1992. Hasta que no aparque un Porsche no haré nada. ¿Que hacemos mientras tanto?

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    1. Ayer se quemó en medio de la calle el Seat Ibiza de 1992 de mi amigo Vicente. Si también está ahí no creo que sea el mismo, pero podríamos debatir.

      Por otro lado, los productores españoles aseguran que "sobra y se tira tomate" y rechazan la importación desde Brasil. Yo cuando he leído Brasil me he quedado tranquilo, Germán, nadie te han visto.

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  6. De Les Luthiers, refiriéndose a Johann Sebastian Mastropiero (su compositor insignia):

    "Toda vez que compuso obras a pedido o por encargo, J. S. produjo obras mediocres e inexpresivas.
    Por el contrario, cuando sólo obedeció a su inspiración... jamás escribió una nota"

    Espero ansiosamente vuestra producción.

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    1. Hombre, Horacio, de Mastropiero es célebre su cuento orquestal para la niñez "Teresa y el Oso", por ejemplo. También son famosos sus prólogos finales.

      Espero que no se haga de rogar y unas líneas nos lleven a unas rectas, usted déjeme a mí, quiero decir, déjese a usted pero primero déjeme a mí, ya verá.

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  7. En un lamentable episodio relacionado con el grosor de mis dedos y la cercanía en el teclado del iPhone de las opciones "publicar" y "eliminar" el siguiente comentario del voluntarioso y solícito Alex Azkona ha sido eliminado


    Hombre, ayer se quemó el Seat Ibiza de 1992 de mi amigo Vicente. Si también está ahí no creo que sea el mismo, pero podríamos debatir.

    Por otro lado, los productores aseguran que "sobra y se tira tomate" y rechazan la importación desde Brasil. Cuando he leído Brasil, ya me he quedo tranquilo, Germán, no te han visto.

    Pues eso. Mil perdones.

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  8. Ante la insistencia generalizada de un grupúsculo realmente ínfimo de personas, he decidido darme una semana de reflexión para encontrar un sistema que integre nuestra diversidad de opiniones. De lo contrario, habrá que organizar un congreso mundial en algún hotel de cinco estrellas equidistante de nuestros lugares de residencia. Me sale en medio del océano. pero voy a volver a calcularlo.

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    1. Tranquilo que yo lo tengo todo clarísimo. Claro que mis claros son para personas ávidas, ojo.

      Yo me encargo

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  9. Bien: valga esta respuesta, que tengo cosas qué hacer (una de ellas fue escribir un post, no os quejéis) para todos los comentarios sobre esta cuestión. Como todo proyecto transnacional y virtual, y anárquico en vocación, la cosa va a ser ardua y lenta y algo descoyuntada. Afortunadamente de ello se ha prestado a encargarse Álex, que creo que es una cosa que hace a espaldas a la mujer, que le dice que prepare la cena para la niña. Álex también coordinará las quejas a coro sobre las extrañas insinuaciones de Germán, al que le pregunto aquí cuál es el equivalente argento de la hispánica "colleja", aunque sea para decirle que un par de esas cosas es justo lo que se merece, a veces.

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    1. En argentina le decíamos "coquito". Un golpe con el dedo índice cerrado.

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    2. ¡Gracias, Germán!
      ¡Tenía completamente olvidados a los coquitos!
      Es verdad, y me alegra que los hayas recordado; sólo un detalle me gustaría completar: ¿no se hacían con el nudillo del dedo medio, sobresaliendo ligeramente del puño cerrado? (quizá haya habido diversas técnicas).
      (¿Tiene sentido la expresión puño cerrado? ¿Puede haber puños abiertos?)

      Gracias por ayudar a la memoria.

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  10. Efectivamente, aquí el coordinador que coordina y comenta en tiempo real 12 días después, lo que da una idea muy exacta de la magnitud de la obra,

    (No, no, una colleja es una seta o palmada con la mano abierta en el mismo centro de la raíz de la nuca, El ejecutante aspira con su golpe al setón.) (Entiendo que un coquito es más a un capón.)

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