dijous, 27 d’octubre de 2011

A VISTA DE PAJARO

No recuerdo muy bién cual fue mi primer contacto con Roxy Music. Sí que sé que fue una iniciativa propia, no el disco que oyes en casa de un amigo o en la radio. Claro, cuando oíamos discos en la radio, no algunos discos, más bien casi todos, pues esas primeras emisoras de FM y esos programas de medianoche conformaron muchos de los gustos de mi generación. Sin MTV, sin apenas grupos viniendo a dar conciertos, aquellos últimos 70 y primeros 80 eran años de buscarse la vida para la música.
Pudo ser con la crítica de Manifesto de Ramón de España, pero algún artículo en el Vibraciones también se agarra a mi cabeza. En cualquier caso eran reseñas que hablaban de regreso, de reencuentro de la banda, que mencionaban a Brian Eno, que sólo estuvo en el primer disco pero dejó su estela en el grupo, de David Bowie, cuya sombra andrógina planeaba como influencia, aunque hay quien planteaba si no era un competidor. Hablaban también del sonido Stax, puede que hablasen del flequillo de Bryan Ferry, por aquel entonces, 1979, David Sylvian ya empezaba a probar con cierta afectación en su voz, en vez de la agresividad inicial. El giro de Japan se gestaba también en aquel momento.
De Manifesto recuerdo algunas cosas: el inconfundible cálido olor de la carpeta del vinilo, el color rojo y negro, la escasa información en la carpeta, gracias a las tacañas ediciones nacionales, y que mis canciones favoritas eran los singles, Dance away, Trash y Angel Eyes. Me fastidiaba que la versión de Angel eyes que se publicó en single fuera diferente al LP, que fuera más sofisticada y moderna. Pero en 1979 las cosas iban así : cuando te comprabas un disco había que disfrutarlo a tope. No había muchos, y no sabías cuando te comprarías otro. De todas maneras, sí recuerdo que el ritual de pasar por la tienda de discos con cierta frecuencia ya había anidado en mi existencia.
En cualquier caso me quedó muy claro que Roxy Music iba a ser un grupo al que seguiría. Con la perspectiva de los años, acabo pensando que me gustaba su música pero también su pose como grupo, cierta actitud que traspasaba lo puramente musical. 
En 1980 publicaron Flesh+blood, disco en el que regresaban a las modelos en la portada (pues en Manifesto todo eran maniquíes), donde todo era más luminoso y versioneaban a Wilson Pickett y a los Byrds. Ramón de España escribió también una reseña de ese disco, que me chocó sobremanera. Mi canción favorita en ese disco, Same old scene , era la que el crítico consideraba como horrorosa, por su voluntad bailable. A mí me gustaban sus toneladas de teclados, esa especie de muro de sonido que apabullaba, cuya audición no pocos problemas me acarreó con mi familia y mis vecinos. Siempre al máximo, la canción lo exigía. La policía nunca llegaba a tiempo para impedir que la oyese completa, claro.


Nadie le había dicho a Ferry lo del último botón de la americana, por cierto.
Y no hablemos del peinado mule de Andy McKay. Los 80 : tantos crímenes por los que responder.
En algún punto desde 1980 a 1982 un incomprensible intercambio de favores hizo que recibiese de la familia de un amigo el regalo de los tres primeros discos de Roxy Music : Roxy Music, For your pleasure y Stranded. Discos con portadas llenas de modelos despampanantes, con profusión de fotos y lujosas carpetas (comprados en Andorra, qué tiempos!!), llenos de notas de su grabación y de sus músicos. 
Discos que llevaban A song for Europe, discos que llevaban 2HB.


Mi orgullo de fan de Roxy Music era inenarrable, en unos tiempos en que eran respetados por el punk y la new wave, e ignorados por el heavy metal. Justo lo que yo quería. En pleno 1982, año de apogeo de un movimiento,el new-romantic, que les rendía pleitesía, publicaron Avalon. El que sería su último disco. Sin mujeres ni maniquíes en la portada, esta vez un misterioso, o misteriosa guerrero, o guerrera ataviada con un casco y acompañada por un halcón. Un giro estético para una despedida.
He tardado unos años en comprender que la banda sólo podía, tras el éxito descomunal de ese disco, hacer otra cosa que disolverse. Primero porque, aún con su eficacia, el sonido del grupo ya no daba más de sí. La elegancia de Avalon era tan insuperable como autodestructiva. Su sonido claro y espacioso, ciertos aires celtas, algún instrumental, alguna balada sobreafectada, eran, quizás sin quererlo, un laberinto sin salida para aquellos que habían empezado la carrera con el caos sonoro de Re-make/Re-model, primera canción de su primer disco. De allí a la laguna de Tara, que alguno con muy mala leche podría atribuir a payasos como Kenny G, Roxy Music habían trazado un extraño itinerario. Avalon tiene un elevado porcentaje de culpa de la existencia de engendros como M80, RAC105 o KissFM. Algo extrañamente perverso radicaba en que ese sonido pulido y majestuoso acabase acercándoles a todos los públicos. Brian Eno debía contemplar el proceso, estupefacto, desde su estudio.

También he tardado años, y puede que esta tarde me haya dado cuenta de una manera definitiva, en comprender lo prescindible de la carrera en solitario de Bryan Ferry. Carrera errática a través de baladas y funk tecnificado de cada vez más baja estofa que, a pesar de alguna que otra canción memorable, no pudo huir de una especie de tierra de nadie esteticista a la vez que narcisista, siempre sacudiéndose algo pretenciosamente el flequillo, siempre andando a tientas en el difícil equilibrio de preferir, en el fondo, ser Bob Dylan, pero a la vez estar pendiente de que el nudo de la corbata no se aflojara.



3 comentaris:

  1. Aunque seguro que eras más de Discos Castelló y demás, probablemente también encargarías cosas en la tienda de ¿era Sicilia esquina valencia?. Recuerdo que sentía envidia de uno de sus dependientes por poder disfrutar todo el día a voluntad de lo que nosotros perseguíamos a base de rubias (=pesetas)y duros acumulados con cuentagotas. La tienda era mínima y efectivamente, también tenía un olor particular debido a las fundas y los vinilos. Mil años después le vi patrullando en las primeras zonas con parquímetro.

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  2. Les bronques que el tio em va fotre perque li tornava els discos si no m'agradàven a la primera !!

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