dilluns, 6 de desembre de 2010

1918-1939

Merced al excelente comentario de 6Q sobre mis pinitos con la narrativa breve estoy preparando una toma alternativa de Exodus. Ésta será profusa en detalles y puede que incida en los motivos por los que el misterioso protagonista se aleja de su vida. Eso puede que la aparte de mi intención inicial pero, de todos los términos ingleses que confesé aborrecer el otro día, gran parte de ellos relacionados con lo más reiterativo de los ya de por sí muy pesados manuales de management empresarial, feedback es el que menos detesto, bueno, éste llega a gustarme.
Feedback : retroalimentación. Está claro que su traducción literal al castellano no resulta una palabra muy melodiosa. La oigo en castellano y pienso en enemas. En inglés tiene otras connotaciones : feedback es el efecto de sonido que dan ciertos pedales que se usan con la guitarra eléctrica. Las guitarras no me desagradan per se. Pero cierta música basada exclusivamente en el sonido de guitarras no me gusta. En el efecto del feedback usado en la guitarra, una vez el músico ha tocado la nota, el pedal la va alargando y distorsionando y al final la nota original no existe, sólo existe el eco y el maullido de su suspiro (casi) final.
Feedback es también la respuesta que obtienes de alguien, sobre algo, y que enriquece ese algo, o lo cambia, o te da otra perspectiva. El receptor actúa sobre el mensaje que ha recibido. Es otro tipo de eco, y la caja de resonancia aquí importa de verdad.
Un último comentario : En cuanto a las tramas y la claridad con que se desarrollan me pasa justo al revés que con el erotismo y la pornografía. Aquí, prefiero sugerir a explicar claramente y con primeros planos. No es que no respete a los escritores que describen fotográficamente aquello que quieren que su lector vea tal como ellos. Recuerdo las descripciones de Tom Wolfe en las primeras 100 páginas de A man in full. Los árboles, las escaleras, los jardines, las mansiones, sus muebles, sus estancias. Pero no es exactamente lo que yo quiero. En fín, cuando Exodus 2.0 esté aquí ya me enfrentaré de nuevo al juicio implacable.
Semana extraña y día extraño dentro de época extraña. Cuesta encontrar fuentes de inspiración y son días en que necesito esas sugerencias. Empecé a ver The fountain (soy cierto tipo de persona que ve películas empujado por la posibilidad de una buena banda sonora ). Ví media hora, o así, y apagué. Creo que lo dejaré ahí. Hugh Jackman - plano. Rachel Weisz - cerúlea ( me recuerda a Paz Vega, pero me gusta más Paz Vega). La trama que va haciendo flash-back hacia no sé dónde y cuándo ( la Inquisición ? un universo paralelo ? ) y la estética cósmica de pa sucat amb oli no sé por qué me recuerda a la portada de un popular libro de auto-ayuda llamado El secreto. Próxima parada y última oportunidad a Aronofsky : The Wrestler. 

No pierdo tiempo leyendo libros de auto-ayuda, lo siento en el alma. Puede que necesite un libro que me ayude a que me gusten ese tipo de libros. Menudo bucle. Ésto empieza a arraigar en nuestra sociedad, bueno, lo de empieza tiene su coña pues ya hace años que ha arraigado. No estamos al nivel de USA, afortunadamente, dónde cualquier filósofo de tres al cuarto que le escribe cuatro paparruchas a la gente estilo tu límite es el infinito, si quieres puedes, etc. se forra a base de conquistar las deprimidas neuronas de un montón de incautos. Pero ya hay nutridos estantes en las grandes librerías, la gente ya no se corta al hojearlos ( o sea, ya hay montones que reconocen necesitar ayuda ), ya han dejado de ser bichos raros. Yo ( y supongo que 6Q me secundará ) me miraría bastante curioso a personas que acumulen muchos libros de este tipo. De hecho, cuando leía Cómo ser buenos de Nick Hornby, temía que la gente se pensase que era uno de esos libros ( no la buena novela que es ) y especulasen ante la posibilidad de que yo había tenido necesidad de comprar un libro para enseñarme a ser bueno. Con lo devaluada que está la bondad hoy en día. Salvo los libros que, más o menos con un cierto razonamiento científico, ayudan a la superación de ciertas dolencias ( físicas o psíquicas ), me da la impresión de que todo el mundo compra esos libros para que le muestren como triunfar en la vida. Leí que algún futbolista popular tenía El secreto como libro de referencia. Con un sueldo de 7 cifras en euros, en tu juventud, y en buena forma física, qué más quieres, chato ?. Estoy convencido, y os juro que no me convenzo desde el resentimiento y el pesimismo y el exceso de secreción de bilis, que el cupo de auténticos triunfadores está más que restringido, y desde luego su cupo es muy inferior al número de lectores ( o compradores, que es lo que persiguen ) de esa literatura.
Así que acabo pensando lo de siempre: filosofía barata, como mucho, libros encaminados a que acabes conformándote con lo que puedas ser o tener : no sea que te cabrees, montes una huelga salvaje, y paralices el país.

Talking Heads : David Byrne sí necesitaba ayuda entonces ( aún no había descubierto el Caribe )

http://www.youtube.com/watch?v=I1wg1DNHbNU

Y para que veáis música de guitarras que me gusta ( y perdón por la publicidad inicial )

http://www.youtube.com/watch?v=fERekxzkjFE

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