dilluns, 30 de juny de 2014

SOLO PARA ÍNTIMOS, SIEMPRE PARA INTERESADOS, SUSTANCIAL PERO INTRASCENDENTE

Santi ya me da mucha faena, pero encima, en su blog, me enreda con esto. 

Clave de respuestas: (nadie dijo que esto habría que hacerlo sencillo).

g: respuesta obvia tirando a graciosilla
i:  respuesta intelectual
s: respuesta stándard
v: respuesta válida

1. ¿Qué estoy escribiendo ahora mismo?

g: Si entendemos ahora mismo en su estricto sentido, un engorroso blog-hop al que me obliga la responsabilidad virtual y mi escaso sentido de la venganza
s/v: Si alargamos el plazo a estos días en que respondo, ando en el proceso de reseña de dos libros que estoy alternando (con un claro desequilibrio hacia una de mis filias, la música). Suelo empezar a configurar la reseña a la vista de primeras sensaciones y luego completarla o matizarla con las, en apariencia, más definitivas.
i: Si optamos por en estos meses. Siempre mantengo en el retén un proyecto a largo plazo que no acaba de reflejarse en palabras. La cuestión tampoco me atormenta.

2. ¿En qué difiere mi escritura de la de otros que desarrollan el mismo género?

g: Todos los seres humanos somos únicos
i/s/v: Una pregunta muy buena: directa, certera y comprometedora. Creo que la gente que me ha ido leyendo no espera de mis escritos una gran profundidad formal ni un objetivo de abstracción impenetrable. Por lo que veo, a la gente le gusta que lo profundo esté una línea por debajo, pero que todo ello disponga de una primera capa más asequible. No sé cómo, porque abuso de las subordinadas y de los paréntesis, pero la gente suele entender esa especie de corriente de fondo y noto que sintonizo. Mis dos teorías son contrapuestas: o me falta un nivel para ser erudito o supero el nivel de la erudición para ser leído entre lineas. Otra cuestión que noto es que ciertos comentarios, o ciertas ideas, descolocan, por cierta osadía o cierto grado de confianza, y eso le gusta al lector, sobre todo al lector interactivo como el de los blogs: que se le dirijan, que le apelen a la respuesta, pero sin incomodidad, sin intromisión, ni rubor virtual. Que la ironía no traspase el respeto que todo el mundo se merece. Este todo el mundo debería llevar un montón de asteriscos, por cierto.

3. ¿Por qué escribo lo que escribo?

g: No puedo contener las ganas, o la rabia.
i/s/v: Siempre me he pronunciado igual: empecé porque me hervía literalmente la sangre al contemplar los nauseabundos gustos de personas afines, empecé recomendando de todo, y cuando me di cuenta no podía parar. No podía por algo que se explica en la siguiente respuesta.

4. ¿Cómo es mi proceso de escritura?

i/s/v: Físico. Caótico. Si algo me asalta, suelo empezar a escribir en el iPhone (glorioso cacharro). aunque sea a base de atrapar las frases y los conceptos que no quiero que se me escapen porque encuentro brillantes. A la mierda la modestia. A partir de ese punto suelo buscar, de forma algo grotesca y patética, el momento para completar y pulir, si bien suelo alardear de ser capaz de aportar un resultado bastante aceptable sin apenas edición. Cuando he corregido demasiado un texto, cuando lo he empezado a marear a base de cambios de frases y reordenamiento de ideas, cuando he intentado incorporarle un desarrollo y una estructura clásica, siempre me he sentido, sobre todo a la hora de aportar un desenlace, como un merluzo intrascendente. Sensación realmente desagradable que no recomiendo a nadie.

Un placer.

Y mis cinco elegidos para actuar en reciprocidad. (*). Uno de ellos aún sin contestar, pero oiga, la esperanza es lo último que se pierde.

(*)Reciprocidad quiere decir mencionar haber sido citados en un post respondiendo las cuatro preguntas, y publicar todos el post el día 7 de Julio

Jenn Díaz

Con esa imagen, ese talento, y esa frescura, podría apostar en firme, y ser una tertuliana u opinadora forrada de millones: una especie de Lucía Etxebarría con sentido del ridículo y completamente post-todo. Hasta podría optar por medios como el televisivo, donde arrasaría sin ningún género de dudas y donde acabaría (pero pasarían muchos años) como una fascinante mujer madura que ha preservado coherencia y talento ante todos los acosos. Puede que hasta escribiera (si en el futuro queda alguno que responda a esta descripción) en algún medio de seguimiento masivo pero de prestigio indiscutible. Pero es tan coherente que prefiere un rincón digno y modesto desde el que observar el mundo (o lo que es lo mismo, el cielo barcelonés). 
Por cierto, espero que algunas de estas preguntas no la comprometan. Si es que decide contestarlas, claro

Álex Azkona

Si algún día se quita la losa de ciertas erróneas perentoriedades que le entran por ser original a todas todas, este señor, autor de una de las mejores frases iniciales de relato corto que he leído en mi vida (la cual su equipo de abogados me ha apercibido que no reproduzca aquí de ninguna manera o me atenga a las consecuencias) explotará y seguramente las ondas expansivas alterarán el sueño de algún pececillo que nade obstinado contra la corriente del Ebro. Mientras tanto, comenta con frases misteriosas y responde mails con evasivas y promesas que, comprendo, se ve incapaz de cumplir. A veces habla muy raro. Se le entiende, pero se nota una corriente subterránea que me deja inquieto. Tengo entendido que pinta las paredes de su casa en los breves momentos libres que le dejan entre su ejército de alter egos y su pequeña y encantadora hija. Y señora (a sus pies).


Selestar

Ella debe creer que, porque ya no acuda tan puntualmente a sus escritos a dejar mis comentarios como antaño hacía, me he olvidado de ellos, con los que siento una cercanía que casi me espeluzna. Un talento espectacular, una chica tan directa y tan valiente y tan repleta de todo lo que es bueno en ser contemporáneo: buen gusto, pasión, paciencia con fecha de caducidad, coherencia, mala gaita, y sentido auténtico de la necesidad del exceso puntual. Vive en Madrid, pero no se puede ser perfecto.
Como muchos de los habituales aquí, una muestra de que la aventura de Orsai generó no solo satélites sino meteoritos, asteroides, y otros cuerpos que vagan por el espacio. Aún he de darle las gracias al dogor de tanto en tanto.


Tuli Márquez


La quintaesencia: un tipo (la cuenta en LastFM le delata) que está oyendo música a las seis de la mañana un día cualquiera. Cualquier música, pero no una música cualquiera. Demostrando que no hay nada más catalán que un apellido acabado en z (de esos tengo yo también uno) y que no hay nada más urbano que estar dispuesto a irse a una casa en medio de la nada sin más tiempo que el que cuesta meter el cepillo de dientes y una muda limpia en una bolsa del supermercado. Admiro a Tuli por su cara de pomes agres y por su profunda integridad que se manifiesta en sus textos y en sus elecciones. Siempre dispuesto a indagar y siempre dispuesto a rascar para penetrar la superficie de las cosas. 
Deborahlibros

Pseudónimo bajo el cual se resguarda ( de los escritores heridos por su agudeza?, de los paparazzi?, de los acreedores?) una, creo, mujer, especulo, navarra, afirmo, que hace honor a su apelativo atracándose de lecturas de lo más variadas y consistentes, que despacha en reseñas que son a la vez breves, radicales y certeras. Lo cual nos dice mucho a los incontinentes. Leches, no hace falta alargarse tanto. Y leches, hay que aprender de lo que se puede decir sin tantos rodeos. Me gusta, no me gusta, lo recomiendo, no lo recomiendo, corre a la librería, sal corriendo de la librería. Celosa de su imagen, por eso. Hasta qué punto, oigan. Y, por cierto, que se las apaña para coincidir conmigo, muchas veces, no sólo en las lecturas, sino en el cuándo y en el cómo. Oigan esto me da mucho miedo. Bueno, no tanto.

El pretexto de las preguntas

Y por cierto: me ha dado por adaptar las preguntas. Tengo esas cosas. Ya sabéis.

1. Una de las últimas frases que has escrito que te parezca brillante. Y, si puedes, el contexto en que la has escrito. Y si va a ser todo un párrafo, nos lo tragamos igualmente. Qué egos estos que escriben, caray.
2. ¿Por qué leerte a ti y no a cualquier otro?
3. ¿Por qué escribes lo que escribes?
4. El proceso en el que escribes. Por favor. Sin los detalles escabrosos.

dissabte, 28 de juny de 2014

SHEET vs SHIT


De un cierto párrafo de un libro de relatos que ando leyendo de un chileno que NO es Roberto Bolaño interpreto que los chilenos llaman garabato a lo que aquí se llama palabrota, o taco, o lenguaje soez. Y mira que jamás, en toda mi obra leída de Bolaño, que es mucha aunque no es toda, recuerdo una mención a esta cuestión. Igual Bolaño lo había olvidado. Igual quería que todos lo entendieran. Garabato en el castellano peninsular es una especie de trazo errático y poco definido que sirve para describir tanto una firma hecha muy deprisa en un escrito que no requiere de demasiadas formalidades, como dibujo básico y poco o nada terminado.
Pues como hoy ando más chileno de lo habitual (y quizás como tardío agradecimiento al 2-0 que le propinaron a la impostora roja) voy a, digamos, ser profuso en garabatos.
Si 6Q, que ya no sé si me lee o no, aunque sé que ya no escribe (él sabrá por qué) se volvería a frotar las manos ante la exhibición de sarcasmo y mala leche que se cierne sobre los que sigan leyendo. Tienen unas pocas líneas para abandonar esta lectura. Porque se destapa el frasco del vitriolo. Ya noto los vapores...

Porque es lo que voy a pedir.

Señores: manden a la mierda a alguien en su vida. Mándenlo, como dice la tarjetita del Monopoly, sin pasar por la casilla de salida. Mándenlo sea persona física o jurídica, que de estas últimas también hay. Sí: decididamente sirven las personas jurídicas y también los colectivos. Mándenlo sin previo aviso, sin esperar que la sangre hierva, sin que haya indicios de ello, sin que las nubes se atisben en el horizonte. Háganlo teñido de visceralidad o de arbitrariedad, por placer o por capricho o por rabia o por deporte. Uy; deporte, he dicho.
No voy a entrar en más detalles: pero es importante que pilléis (cambio del ustedes al vosotros justo ahora) el concepto. Es casi, casi, como apurar para ir al lavabo y, ah, hacerlo con más necesidad y con más gustirrinín. Se trata de no equivocarse, claro, en la elección de ese sujeto pasivo del mandado; lo cual prácticamente solo excluye a ascendentes o descendientes directos. Vamos: no me vayáis a negar que en vuestros árboles genealógicos, por perfectas que sean vuestras familias y respeto que tengáis por vuestros ancestros, no tendréis a ningún familiar sanguíneo o político cuya desaparición de vuestro círculo no os causaría gran satisfacción. Por favor: no creeré a quien asevere que eso a él no le pasa. No me toméis por tonto: a la mierda fueron los últimos que me lo insinuaron.
Claro, 6Q, que ya no sé si me lee o no.....dirá que ando sobrado de adrenalina porque la temporada del Barça ha sido un desastre y la que llega está plagada de incertezas, o dirá que el calor, el de hoy, no el de ayer que era la mar de llevable, sino el de hoy, me afecta y me recalienta las meninges. No, noi. Para nada. Esto no es un calentón: es una cosa fría como la vichysoisse. Que me gusta más que el gazpacho: tengo una tendencia hacia los lácteos, oiga,
Mirad, lamentablemente a lo largo de nuestras existencias acabamos transigiendo demasiado. Que sí. Los diversos entornos en que nos movemos nos condenan, sí, he dicho condenan, a la relación forzada con muchas personas en las que, en otras condiciones, ni siquiera nos hablaríamos. Las escuelas donde estudiamos, los trabajos, los vecindarios, las relaciones del día a día doméstico o profesional. Extiéndase eso a la familia, las relaciones de nuestros hijos... vamos, decidme que aún no habéis llegado, en ese tercer círculo, a nadie desprenderse del cual os representaría un gran descanso. No hablo de nada físico: hablo de ese vete a la mierda tan fernangomeciano que permite certificar, ad eternum, que tal o cual persona no volverá a dirigiros la palabra. Que no aguantaréis más tonterías, o conversaciones banales, o diálogos de merluzos, o putadas. Que no os (me encanta esta palabra, justo la reivindico) importunará. Cada uno sabrá de qué quiere librarse enviando a la mierda a quíén. Pero hacedlo. Cómo se queda uno.
Solo una pequeña pega: puede que nos guste tanto que pronto queramos repetirlo. Aunque igual no está de más una acción colectiva. Como darle al botón vital del reset.
Importante saber cuándo parar.

dissabte, 21 de juny de 2014

HOMO CONSPIRANOICO

Álex Azkona cumple años el mismo día que mi hijo Gerard. Como me ha dicho que anda en una fase de relativo retiro no lo incomodo felicitándole. Ya me leerá aquí. Es raro, esto de esperar que alguien se considere felicitado leyendo un post ajeno. Pero es que hay muchas cosas raras. La reciprocidad no es lo que reina en este mundo. Si yo mandara, el símbolo de la reciprocidad sería el número 69. Vaya, ese símbolo lo tiene tomado cierto signo del horóscopo. Debería ser libra, por lo del equilibrio, pero no. Esto es como quien, ante la patente constatación de que nadie se acuerda de su cumpleaños, se hace el encontradizo, o llama casualmente diciendo felicítame. Vaya: ahora me pregunto si la raíz fel es común a felicidad y felación por algún motivo. Vaya. Bueno. Ando picarón.

Horacio Aragona seguramente sea una de las mejores personas que conozco. Cada martes, desde que entablamos amistad virtual, me envía un link con el artículo que publica Rodrigo Fresán en Página12. De hecho, el título de este post es un homenaje los tres. A Azkona, a Fresán y Horacio, por orden alfabético un poco peculiar. Ahora me fijo en la semejanza de apellidos entre Azkona y Aragona. Uy. Y ambos tienen alter-egos. Uyuyuy. Bueno: yo había puesto la TV pensando disponer de algún canal donde ver el Argentina-Irán. Pero resulta que no. A cambio, un canal de séptima categoría me regala un delirante programa en el que Steven Seagal va vestido con un uniforme de ayudante de Sheriff y se dedica a acompañar a una patrulla de la policía USA a la búsqueda de casos callejeros de distinta índole, coches robados y eso. Persecuciones, malos tratos, tiroteos. Es uno de esos programas que está doblado pero que se deja que la voz original quede en una especie de segundo plano. Seagal se toma muy en serio ese papel: parece ser que la fuente que parecía inagotable (las películas basadas en el guión tipo que esperaba una vida tranquila tras un pasado siendo una máquina de matar debe resignarse a que esa vida tranquila no va a producirse pues no hace más que encontrar peligrosos criminales donde quiera que vaya) se ha agotado, y Seagal se ha decidido a traspasar la barrera de la pantalla. El programa es de una simplicidad sonrojante: cuando las cosas van bien, creo que ahora han rescatado un perrito que van a dar en adopción, = música alegre; antes han pillado a un nigger que conducía con una lata de cerveza abierta = música solemne.

Mi amistad con Horacio se fundamentó en una primera discusión enconada sobre Eduardo Galeano. En que Dónde Pereira (el hombre antes conocido como Cuándo Pereira y aún antes como Quién Pereira) hincaba una y otra vez sus caninos en la yugular del brillante pero narcisista escritor uruguayo, y Horacio lo defendía. No a capa y espada, pero si intentando que por lo menos no se le linchara. Luego descubrimos ciertas afinidades ideológicas (capas de marxismo matizado, de crítica hacia el capitalismo, de intolerancia ante el totalitarismo, de escepticismo ante el populismo) y futbolísticas (de las que estoy algo en excedencia: he descubierto para mi horror que los valors dejan de serlo cuando dirigentes que han estudiado en escuelas de negocios los convierten en argumentos de venta o en elementos de diferenciación de producto).
Y no es que no discrepemos: aunque nos une una pasión por la música (de distintos tipos, pero siempre a espaldas del mercantilismo), la suya es una actitud de mayor rigor técnico y formativo y yo siempre creo en que cierta pasión puede suplir ciertas limitaciones. Pero son discrepancias sanas y que no van a llegar a la vía diplomática. El caso es que quiero que lo sepa: que aunque suelo contestar pocas veces y suelo ser poco expresivo en mi aprecio en el día a día, porque tiempo es algo de lo que no voy sobrado, eso no quita lo mucho que le aprecio y lo mucho bueno que le deseo. 

Ah: el tipo de la foto no es él. Es Boi Ruiz, actual conseller de Sanitat de la Generalitat, de CiU, partido cuya pose nacionalista de caracter oportunista y ambiguo no va a hacer que olvide que está adscrito en el grupo (ultra)liberal del Parlamento Europeo. Responsable de los recortes en sanidad que hacen que la estancia en hospitales públicos sea, para gente que se ha pasado toda la vida cotizando para pagarlos, menos agradable y menos confortable de lo que debería. ¿Dónde está ese dinero? ¿Por qué hay que traerse el agua de casa? ¿Por qué cosas como las cremas para la irritación cutánea se suministran en dosis claramente insuficientes? Situaciones como esa llevan a la incomodidad y al desánimo. El estado anímico, en ciertos aspectos, es clave en la curación o en la mejoría. El estado anímico conduce a una espiral hacia abajo o hacia arriba a ciertas personas cuya fragilidad física o emotiva esa condición puede permitirles superar momentos difíciles. Recórtense el sueldo, señores altos cargos  de grandes empresas públicas que compatibilizan con cargos o altas cuotas de accionariado en sociedades privadas. No me hagan concebir teorías como la de pensar que, detrás de esos recortes haya meticulosos cálculos sobre los ahorros que un leve recorte de la esperanza media de vida pueda representar para los caudales públicos,por el ahorro de pensiones. No querrán que haga eso.

diumenge, 15 de juny de 2014

VARIAS COSAS QUE NO DEBEN SER UN FINAL

No sé si he hecho bien alineando la foto a la izquierda
De repente, me entran ganas de escribir. Sí, quizás porque llevo un rato leyendo ensayos autobiográficos de Jonathan Franzen y Franzen hace que me parezca asequible hablar sobre uno mismo. Tanta es su naturalidad pero tanta es, también, la escasa brillantez de su propia existencia. Oh sí: Franzen es un escritor cuya vida desprende escaso glamour, ni falta que le hace. Esa no es su cualidad. Ni la es intentar que los que son suaves curvas de la vida de un hombre pasados los cuarenta parezcan enormes volantazos. Ha enterrado a sus ascendentes, ha atravesado un divorcio y, supongo, se ha planteado qué es lo que hay que hacer a continuación. Mientras tanto, ha escrito unas cuantas novelas magníficas
Pero he de escribir, he de escribir para publicar otra vez ya que no quiero ser exactamente interpretado como el tipo que escribió una entrada imitando el estilo de William Gaddis en Ágape se paga, ese libro que tanto crece en mi memoria desde que lo finiquité en una horita. Ni quiero que se recrimine que el núcleo de ese ejercicio no era el homenaje a un escritor sino la inmolación de un impostor. Lo que era la señora que había escrito ese deleznable artefacto y lo publicitaba por Twitter, llegando incluso a embaucar (a cambio de 16 euros más gastos de envío) a un pobre incauto que, no debo ser tan malo, ni siquiera me digné a alertar.
He de escribir y, por detalles que no vienen al caso, iba a hacerlo sobre los motivos exactos en que se basa mi odio por eso llamado real club deportivo español: un odio visceral, destructivo, ciego y cegador, pero, por eso mismo, inexplicable e inacabable.
Finalmente decido adelantarme a mí mismo, vulnerar levemente ese auto-impuesto fair-play de ceder mi primera opinión sobre un libro a la buena gente de UnLibroAlDía.
Ya hace unas semanas, y tras una insistencia bastante superior a la habitual en mí, recibí, obsequio de la Editorial Base, un libro que me despertaba enorme curiosidad. Se trata de Alma roja, sangre azul, semblanza autobiográfica en la que Alejandro Cao de Benós, señor de la foto de la curiosa pose, explica a quien quiera leerlo cuáles son los motivos de su incondicional admiración por el pueblo de Corea del Norte y por el hermético y curioso sistema político que gobierna el país.
Y agradecer que a uno se le envíe un libro, que es diferente de acudir a la tienda y pasar por caja, no debería significar cambiar el criterio cuando ya se ha acabado con su lectura. Porque, saciada la curiosidad lógica de saber qué dice este hombre sobre el país que lo ha convertido en una celebridad, todo lo demás es decepción. Y no es que uno espere que alguien se dedique a autobiografiarse para mostrar al mundo no solamente sus errores sino el proceso de su análisis. Pero es que lo de Cao de Benós transita demasiado a menudo por el territorio de lo grotesco. Me juego mi pedigree radical de izquierdas: Corea del Norte no puede ser el paraíso de felicidad que Cao de Benós describe, ni sus líderes las personas justas y de recto proceder que pretende que creamos que son. Hay barreras que no se cruzan. Aconsejar a la población que se peinen como su líder. Puede que sea otro bulo de internet. Pero las chapitas no lo son. Las chapitas con la efigie de cualquiera de los tres miembros de la dinastía que se aferra al poder no son un bulo. Son una realidad patética e inconcebible que aquí ya no tragamos. Lo lógico en este mundo es odiar a los políticos; esos tipos que iban a servir a y acaban sirviéndose de. Con diferentes matices, pero odiarlos. Desde un minuto después de celebrar su triunfo, incluso tras nuestro voto, empezarán a decepcionarnos y a incumplir sus promesas y a darnos bocados de realidad. La parafernalia de propaganda y ensalzamiento, propio o ajeno, que despliega Cao de Benós solo tiene explicación en que, viéndose entre la espada y la pared, haya comprendido que tiene que ir a muerte con el personaje que ha creado. Una especie de defensor de lo menos defendible que hay, hoy, en este mundo: los totalitarismos que anulan al individuo.

dimecres, 11 de juny de 2014

EL SENTIDO DEL DECORO (diga Gaddis)

                   no debería no debería esto no está nada bien ni una coma ni un respiro ni un momento de reflexión solamente letras letras palabras palabras y digo pues ya puestos ni párrafo vamos adelante salga como salga dicen aquellos que sea lo que dios quiera voy atrás pongo dios en mayúscula no déjalo correr deja deja que fluya sí fue ayer en twitter otra mayúscula que se escapa bueno eso veo un tweet de una promocionando un libro digo va veamos que pone la mujer iba a decir pava pero queda mejor mujer y digo uy que pinta esto echa para atrás vamos con la sinopsis que es esa cosita que es como decimos los catalanes el tastet es como el resumen y por ahí te haces una idea y dices voy a por el libro o no o me intereso y busco en la red el caso es la sinopsis del libro dice tal que así lo siento debo interrumpir el estilo de este post y dejar que la sinopsis escrita tal como está con sus comas mal puestas y toda la parafernalia brille en su esplendor

Un chico, al cabo de cierto tiempo, descubre por casualidad, que es adoptado, y decide indagar por su cuenta, para poder conocer a su familia biológica, teniendo que vencer múltiples obstáculos, hacer frente a bastantes problemas, pero pone mucho empeño, enfocando todo con optimismo y dando prioridad al cariño familiar y a que con esfuerzo, constancia y superación se puede conseguir cualquier reto.

                 vuelvo. Las comas están exacto de mal puestas y esa redacción esquizoide y moralista y ese cabo de cierto tiempo y leer en el perfil del twitter de la tipa que escribe esto esta repito sinopsis que debería estimular a leer y dices joder si voy a salir corriendo pues el perfil de la tipa en twitter dice que ha escrito una narrativa y que es interesante y que vende ejemplares en papel oh dios oh joder cómo si ni me siento mal propinándole este zarandeo pero es que si fuera una persona en el paro pero no en el perfil del autor pone que sacó unas oposiciones y que ha ejercido no sé cuántas profesiones yo digo sí sí lo que quieras licenciada en filología hispánica anda anda que de estudiar se aprende al menos dónde va y no va una coma y si leyeras algo porque te estoy viendo estoy venciendo la tentación de revelar tu nombre pero no los que lean esto que indaguen y que acaben diciendo joder Francesc qué mala leche que te ha hecho la pobre mujer esta yo digo es que me imagino a la tipa eso que decía en el perfil diciendo que sus escritores favoritos son en orden alfabético Brown Espinosa y Mocchia no no igual dice Stieg Larsson para hacerse la chuli anda anda miremos si está mal esto cuando aunque sea autopublicando porquerías así ven la luz igual es una enferma desahuciada de la medicina y su familia le ha hecho ese regalo ese pase a la posteridad quita quita si quiere vender esa porquería eso no eso no descartado es simplemente una pobre infeliz carente de todo talento y que no sé que pretende cuando recuerdo que ayer Vila-matas dijo eso de que apenas debemos ser treinta mil en este país o estado los interesados realmente en la buena literatura y yo pienso ay el daño que hacen artefactos como este que se llama

Vidas emotivas y enigmáticas

aunque igual he de agradecerle que me haya provocado el post o uno de los post más extraños de la vida de este blog pero ni eso no estoy aún tan mal

diumenge, 8 de juny de 2014

SECRETOS A VOCES

Era obvio que si hace unos días nadie pilló la broma de El poder del pelo yo, por compensación y secuencia de acontecimientos, acabara leyendo a Roberto Saviano, hacia el cual tengo opiniones algo encontradas. A pesar de eso, recuerdo que hablé de él en una de las primeras entradas en que descubrí como insertar fotos aquí. Así que por qué no incluir una de mis tantas tareas pendientes: la de intentar reflexionar sobre los mecanismos que me acercan a las lecturas y sobre los mecanismos que hacen que estas lecturas perduren en mi cabeza.
Y ando contento: el alter-ego comunitario en que me amparo para criticar libros es el quinto blog más influyente de literatura según los cálculos de no sé que buscador o que mega-web, lo cual seguramente sólo sirva para que me disguste cuando algún hortera que reseñe literatura romántica nos descabalgue de esa privilegiada posición.
Para qué emplear la falsa modestia. Cuando se escriben más de mil entradas. la falsa modestia está fuera de la lista de trucos a los que recurrir. Soy un simpático sinvergüenza y estas cosas me las paso por el forro. ¿Verdad?

Escribe con pasión
Escribe cada libro como si fuera el primero
Como si fuera el último
Como si fuera el único
Una elipsis ha de tener sentido
Una elipsis no es un recorte de páginas
Una elipsis ha de excitar la imaginación
Una elipsis no es para hacerse el interesante
A un buen libro pueden sobrarle páginas
Uno excelente nos dejará como si le faltasen páginas
(Esto último no es muy seguro)
La relación con el editor es de amor-odio
La relación con el lector es de miedo respetuoso rayano con el terror inconsciente
Si miras cuánto falta para acabarlo igual no te está gustando tanto
No es tan buen libro si puedes escuchar música mientras lo lees
Si necesita un manual de instrucciones, tampoco
Si te ha encantado no te conformarás con tenerlo en el e-book

No le acabo de ver la utilidad a esta lista. Ahora que lo pienso es bastante pretenciosa. Aún así, pulsaré el publica.
Clic.

dimarts, 3 de juny de 2014

EL PODER DEL PELO


Esa mirada con ese esbozo de sonrisa, esa leve inclinación de la cabeza fijando el interés de manera amable en quien le habla (aunque sea para atender como le critica y le ataca, aunque sea preparatoria de una lúcida y aguda réplica). Esa tez juvenil combinada con una de esas melenas que se ven limpias. Parece ser que el líder que tanto se esperaba ha surgido por fín, que el equivalente a Syriza, la pujante fuerza política griega que se opone a las decisiones de la troika, surge y lo hace con un liderazgo igualmente visible pero diferente. Y no es que yo ande demasiado preocupado por la cuestión de las fuerzas políticas españolas. Toda esperanza de que una fuerza nacional mayoritaria se convierta en algo cercano a una ayuda en el irreversible proceso de constitución de un estado catalán demuestra un grado de ingenuidad muy preocupante. Aun así, a tenor de lo declarado y lo demostrado, sería una posibilidad el que una formación inclinada a escuchar a la gente y hacerse eco de sus reivindicaciones estuviera más cerca de comprender la postura del pueblo catalán que el rancio eje PPSOE.
Obviamente Pablo Iglesias me cae bien, aunque no tanto como David Fernández. David Fernández goza del don de la imperfección y a Pablo Iglesias todo le está saliendo rodado. Todo. Empezando por la actitud de sus antagonistas políticos que han empezado a acusarle de cosas que para él no son acusaciones, sino santas bendiciones que le regalan votos a centenas de miles. Que si marxista, que si radical, que si extremista, que si utópico. Que si, caso de que gobierne, se va a enterar de cómo se ven las cosas desde el otro lado. Toda esa parafernalia de descalificaciones no son más que el pataleo de un sistema bipartidista completamente desequilibrado y desenmascarado. La alternancia PP-PSOE es en estos momentos una alternancia extrema derecha-centro derecha donde Rubalcaba, al cual ya le profeticé un sonadísimo fracaso, llega a disculparse ante su enemigo Rajoy por los hechos que han precipitado su espantá. El desplome del PSC, franquicia catalana del PSOE, es absoluto, y la desacreditación de su líder, Pere Navarro, irreversible. Cada vez parece más un pobre desgraciado perdido en medio de la selva sin enterarse de que la guerra en que participaba ha acabado hace años.
Y en pleno proceso de cocción mental y redacción de este post cae la bomba. El desquiciado rey de España abdica para garantizar una perpetuación de su abominable estirpe al mando del poder peninsular, en una esperpéntica transición del campechano al preparao, con familia directa muy cerca de presentarse ante la justicia, aunque no sea a rendir cuentas sino a hacer el paripé. Otra maniobra de distracción que el que escribe y firma esto, Francesc Bon López nacido el 17 de julio de 1964, espera y desea que no sea más que una bomba que les estalle en las manos. Que se demuestre bien pronto lo absurda que es la monarquía, lo más absurda que la hace el hecho de obedecer a las disposiciones póstumas de un deleznable y criminal dictador, y que la jugadita estratégica sea el preludio de la certificación de su erradicación absoluta. Hagan falta los medios que hagan falta, no veo para qué hay que demostrar la más mínima clemencia ni otorgarles ni un gramo más de la dignidad que han mostrado hacia sus súbditos.
Patética la reacción de ciertos medios ante estos hechos. Bochornosa la carta de Màrius Carol, director de La Vanguardia, que parecía redactada por un becario de la Casa Real con un cartel colgado de bufet libre de felaciones al poder. Una vergüenza absoluta que me ha reafirmado en mi decisión definitiva de no prestar ni un segundo más de atención a ninguno de los medios del casposo Grupo Godó. Decepcionante el escrito de Javier Cercas, al que voy a disculpar por su brillantez en la ficción, pero que me ha dejado cariacontecido y estupefacto al afirmar cosas que se vienen a contradecir con lo publicado en su brillante Anatomía de un instante.
En fin, cuestiones que me divierten, si bien mi aspiración es que sigan haciéndolo desde algo que podamos denominar pronto como la distancia

Segueix a @francescbon