dissabte, 30 d’abril de 2011

MALOS PELOS

Un día cualquiera, laborable. Hora de la mañana en la que, quien trabaja, normalmente, ya no está en la calle. Semáforo en parte alta de la ciudad. Señora de unos 50 años largos, bién llevados. Tejanos de diseñador, blazer en tono caqui. Indudablemente señora de la zona, seguramente casada con algún acaudalado señor que le financia y la permite esas larguísimas jornadas ociosas entre masajes, gimnasios (Iradier, Arsenal) caros, igual club de bridge. Se para en la calle a hablar con un hombre algo mayor. Bronceado de UVA, pelo canoso abundante y muy corto. Americana negra, camisa blanca, tejanos negros, también de diseñador. Gafas fashion, con varilla de pasta no muy ancha, bicolor. Aspecto un pelo amanerado, sin pasarse. La señora se gira y le muestra el peinado, una media melena corta, puntas ligeramente curvadas hacia dentro, flequillo corto, tono acertado. Le mesa les cabellos, se los levanta por la parte de la nuca. Hablan, poco, vuelve a girarse, vuelta a los cabellos. Siguen la conversación, que se alargará (me paro a mirarlos y la gente me pita) durante otros segundos, con constantes nuevos toques de atención a su cabello. Se despiden, él sigue Ganduxer abajo, ella sigue Ganduxer arriba.


divendres, 29 d’abril de 2011

LA NUBE BLANCA, EL HUMO NEGRO



Tengo miedo a lo mismo que prácticamente todo el mundo. A la soledad no deseada. A malas enfermedades que puedan afectar a gente que quiero. Al totalitarismo. Al PP otra vez en el poder. Pero tambien tengo miedos prácticamente privados, con potentes fundamentos que pueden o no, pero no van a ser desvelados ahora. Miedo a que los integristas de cualquier índole lean ésto y tomen represalias físicas contra mí (otras como la indiferencia ya las toman cada día). Miedo a que la abominable boda real que en estos momentos se está celebrando tenga más efectos colaterales que un colgado de la oficina invitando a pastitas (ni siquiera espera a las 5 de la tarde). Miedo a perder lectores aquí. Y ahora toca un punto y aparte.
Desde que he descubierto el montón de gente leyéndome que no vive en mi país petit, me da por pensar (y lo pregunté pero no obtuve respuestas) qué les trae por aquí. Esa es la primera fase de mi curiosidad. Luego les puse un sexo (y mi inconsciente me traicionó: todos eran encantadoras mujeres). Y ahora iba a dar un paso adelante. Resulta que quien me conoce medianamente (y leer más de 250 entradas aquí acerca poderosamente cualquiera a conocerme medianamente), debe saber que normalmente hablo el catalán, lengua en que fuí criado. Que soy un quizás excesivo seguidor del Barça. Y que eso acarrea banderas catalanas, con o sin estrellas al gusto de cada uno. Por arbitrario que esto parezca, y cada uno puede tener sus explicaciones para éso, esto no es muy compatible con el Madrid y la proliferación de banderas nacionales, con o sin águilas al gusto de cada uno. Estúpido modo de pensar en alguien poco dado a dividir el mundo en dos partes, perdón, alguien que cree que lo correcto es ser poco dado a dividir el mundo en dos partes. Ahora bién , todo lo que rodea al mundo del fútbol, y a los cuatro extenuantes duelos entre Barça y Madrid, puede ser que abonen mucho esta división. Sé que está declaración puede acarrearme consecuencias, pero no sé muy bién que haría por aquí un madridista anti-catalán. Puede que esta condición no sea incompatible con disfrutar con Scott Walker, o con Bolaño, o con Goldfrapp, pero se me haría difícil.
Y ese es mi miedo, un miedo turbio y etéreo, como el humo negro de la isla de Lost (lo siento, el fiasco del año, de no ser que alguien averiguase que JJ Abrams es en realidad David Lynch), algo que siempre gravita sobre el sitio donde ando, una espada de Damocles, un aire que gira violentamente y devendrá tornado. 
A veces, puedo tocarlo.

dijous, 28 d’abril de 2011

CIUDADES SANTAS Y CIUDADES CULPABLES

De todos los hechos remarcables que se suceden relacionados con estas páginas, últimamente me llama poderosamente la atención el número de ciudades con nombre de santo desde las que recibo visitas. Ya comenté, dado que muchas de esas visitas proceden del continente americano, que se notaba la influencia de la presencia hispana ahí, pero, señales que uno capta, a ver si nadie se fijaría.

San José, USA
San José , Costa Rica
Sant Louis, USA
Santiago de Chile
San Cristóbal, Venezuela
Sao Paulo, Brasil
Santo Domingo, República Dominicana
Santa Fe, Argentina

Diría que internet y sus caprichos se manifiestan para que yo abrace la fe ??. Dios dirá. Leo acerca de la exacerbada fe de Antoni Gaudi y acabo concluyendo que esa fe puede que fuese la que motivase el tesón por su obra, y puede que su inspiración fuese fruto de ella. Crecer en el barrio de la Sagrada Família en Barcelona debería aportarme cierto caché, entonces, como si la majestuosa sombra de esas torres afectase el carácter, despues de todo más cercanas eran esas torres a mi persona en mi niñez, que los astros que se posicionan y marcan el signo del zodíaco y, a pesar de eso, no dejan de proliferar horóscopos en todos los medios de comunicación. Que están en un rincón, en esas páginas que poca gente se mira, pero no dejan de estar. Y la palabra zodíaco siempre acaba recordándome este clásico del cosmic disco.

http://www.youtube.com/watch?v=f03l-hU6jxM&feature=related

Si pensase o atisbase algún indicio de que hay algo más, podría aprovechar para preguntárselo a un amigo (o yo lo considero en esa escala, igual el diría que somos conocidos, en cualquier caso, más que saludados) que anduvo cerca, puede que se asomase demasiado a esa ventana, quizás no sea conveniente recordarle los hechos, a veces uno se acerca a los fogonazos, atraído por la luz como un girasol, y esos fogonazos queman. Luz de día o luz de noche, esa luz de neón que surge de entre las sombras, y que parpadea a lo lejos. Esa luz que sale en la portada de Hotel California de los Eagles, ese disco donde hay sombras en las fotos de la contraportada. 
En un fallido intento de encontrar nuevos estímulos, escuché un disco de Ella Fitzgerald. Cantando canciones de George y Ira Gershwin. En un engaño del e-mule, ese disco aparecía como una colaboración entre Ella, Astor Piazzola (figura emblemática del tango instrumental) y Chick Corea (prestigioso pianista de jazz). No lo era, pero a consecuencia de ese engaño accedí a A foggy day in London. Esta espléndida interpretación, inencontrable en Youtube, pero que os recomiendo que busquéis, me hizo escarbar y escarbar en las interpretaciones de Ella Fitzgerald hasta encontrar, esta sí, una grabación donde abordaba clásicos de Jobim. Pero se acabó el romance ahí. Quizás Sinatra, seguramente tan canalla como si fuera un menino da rua, fue capaz de travestirse en brasileiro para grabar estas eternas canciones, pero las interpretaciones de Ella Fitzgerald, impecables vocal y técnicamente, adolecen del sentimiento vívido y auténtico, y acaban sonando frías y algo forzadas.

No como ésto, claro. Que hubiese probado a fumar ahora, por ejemplo.

dimecres, 27 d’abril de 2011

LLUIS LLACH EN UNA LLAVE USB

6Q habló hace unos días sobre marchas, militares o no. Esas piezas musicales ligeramente ramplonas cuya función final podría ser que la gente aplauda a su ritmo (en un grado mínimo de su repercusión), o (en su grado máximo) que tomen las armas y den un golpe de estado. Ahora he pensado que en ese post faltaban algunas canciones casi circenses de Tom Waits o de Pascal Comelade. Canciones que parecen marchas por su ritmo, pero que adolecen marcialidad. Más bién parecen el errático camino de alguien volviendo a casa agarrándose a las farolas.
Pero no he madrugado para hablar de eso.
Me acosté, y me he levantado, oyendo la guerra dialéctica y el cruce de declaraciones entre Mourinho y Pep Guardiola. Sería muy sencillo esperar a ver que pasa esta noche, pero ya no se trata de un resultado. Habrá quien critique que este rincón, sin vocación erudita pero sí algo snob, ceda espacio a lo prosaico. Como el fútbol, mi blog es así.
Gracias a los avances de la ciencia (esos que son una barbaridad según un antiguo dicho), el equipo de música de mi coche reproduce la música que tengo metida en una llave USB. Para evitar previsibilidad, la tengo en modo aleatorio, y, abrumado por el descomunal número de canciones que permiten 16 Gb, opté por poner una carpeta que tenía en mi HDD bajo el nombre varios. Ahí llevo años metiendo toda serie de canciones sueltas que he ido bajando a lo largo de este tiempo, sin ningún criterio, a veces por la curiosidad de oirlas, a veces por peticiones de mi familia, a veces para acceder rápidamente a ellas con un fín determinado. Llevando a mis hijos el otro día, la casualidad hizo que sonara el himno del Barça, que estaba ahí a petición de mi hijo (si eso es el buen o el mal camino que cada uno me juzgue). Los dos se pusieron a cantar a grito pelado, con más tesón que muchas de las canciones que les gustan. Tonto que es uno, me enorgullecí.
Como ayer también me enorgullecí de oir responder a Guardiola. Y hacer mención en su respuesta a estrofas de canciones, en concreto, País petit de Lluïs Llach. Fue un guiño que me fue familiar, que me generó ese sentimiento de cercanía, inversamente proporcional a la lejanía, una lejanía desconfiada y recelosa, que me genera Mourinho y ese poderoso lobby de Florentino Pérez, empresario de éxito y de mucho cuarto pero, como muchos, siempre sospechoso de manipulaciones y de turbios movimientos en aras de sus intereses. Y Pep se defiende, solo (dónde está Rosell, en Qatar ??) de tanto ataque, de tanto ataque por tanto tiempo, nombrando una canción, y apelando a la relación entre las personas, a caer y a levantarse, no una si no muchas veces. Y ya nos veremos en el campo. A lo largo de los últimos años mucha gente ha caído en el fácil recurso de apropiarse del éxito de Pep Guardiola. A muchos de ellos querré verlos si las cosas cambian, o, si he de ejercer de culé de los de siempre, cuando las cosas cambien. Ahora, cuando hoy podría ser, o no, veremos a las 11 de la noche, un punto de inflexión, desde este modesto (qué inmodesto es autocalificarse modesto!!) rincón del universo virtual, voy a defenderle a capa y espada, goleemos o seamos goleados, pues me ha parecido enorme su pequeña respuesta. Igual que me parece enorme su encono en no ser un patán y demostrar, a base de no mostrarlo, que lee de vez en cuando, y asiste a conciertos, y ve cine, por interés, no por mitigar el aburrimiento en las concentraciones. Me ha gustado tanto que, quizás, y a pesar de que ni Llach ha sido mucho un plato de mi gusto (añadido al íntimo recuerdo de malos momentos en que oía algunas de sus canciones) ,quizás repito, decida bajarme País petit, ponerla en la USB de marras, y, sin esperar que la función aleatoria la encuentre, ponerla, subir el volumen, y convertirla en otro himno. Conmigo eso no es nada fácil, vosotros ya lo sabéis.

dimarts, 26 d’abril de 2011

SONIDO EXPERIMENTAL

Hace unos días, y no recuerdo exactamente a cuento de qué, pero sí que lo hacía de una manera muy contundente, Quim Monzó definió a Samuel Eto'o como gentuza en uno de sus artículos. La cuestión me resultó chocante, primero porque creo leer entre líneas que Quim Monzó es barcelonista, con lo cual el calificativo no tendría que ver con esa irracional inquina que a los que rozamos el hooliganismo nos entra por aquellos que visten los colores rivales. Después porque se me ocurre otras personas para definir la palabra gentuza antes que un futbolista (cuyo único crimen, al margen de perseguir enriquecerse como hacen todos ellos, quizás fuese tener un indecentemente costoso Hummer). Si uno duda de opciones para definir como gentuza, antes que a Eto'o, sólo tiene que sintonizar Telecinco, en el 99 % de los momentos en que no haya publicidad, seguramente tendrá en pantalla a cuatro o cinco muestras (p.e. Lydia Lozano) más claras y definitorias de lo que es esa gentuza. En fín, ni tengo por qué entender todos los mecanismos racionales (si los hay, tampoco tiene por qué) de la lógica monzoniana, ni mucho menos pedirle explicaciones, pues él podría pedírmelas a mí acerca de los motivos de mis inconscientes plagios constantes en estas páginas.
Si fuese Lydia, no Lozano, sino la fiel lectora y seguidora de consejos, titularía este post, con esa claridad prístina que ella usa, cosas que no entiendo. Cierto es que ando días reprimiendo ciertos comentarios relacionados con el fútbol, que forzosamente tendrán que aflorar, en pocos días, y voy a comprometerme a hacerlos acabe como acabe la cosa. Cierto es también que a mí Samuel Eto'o me caía fenomenalmente y no ponía en duda ninguna de sus cualidades, más cuando en ese descomunal Hummer la música que sonaba, el día que lo ví, era Bob Marley. Todos podemos fallar, bueno, no podemos más bién lo hacemos constantemente. Bob Marley falló entronizando a alguien tan dudoso como Haile Selassie, al poético objetivismo de Kapuscinski le doy un elevado porcentaje de credibilidad, simplemente porque creo que no hay imaginación humana que pueda crear personajes como el funcionario que limpiaba de los zapatos de los visitantes el pis que se hacía el can real. Haile Selassie era un tirano y Bob Marley cometió ese error al entronizarlo. Que luego tanta gente hayamos creído, por el descomunal talento de su inmensa obra, que todo lo que decía y pensaba no había que ponerlo en duda, ya no es culpa suya. Sé que el fanatismo no es bueno, aunque sea este inofensivo fanatismo por unos colores, por un escritor, por un artista, por una obra. Pero nadie podrá negarme que es bastante más divertido que la indiferencia, que ese todo me resbala tan propio de esta época. 

dilluns, 25 d’abril de 2011

LAS RESPETABLES OPINIONES

Buenafuente deja en suspenso su cuenta en Twitter. Mantiene, eso sí, la de su perro, broma (cada uno la valorará) que le permite amagar sus golpes. Hace años que dejé de seguir de cerca a Buenafuente. Francamente me gustaba más Mikimoto, en esas delirantes apariciones con Buenafuente (entonces un abnegado secundario en fase de aprendizaje) y Monzó, y esa irreverente pose (la de la foto de la infanta más tarada) que le llevó a donde le llevó, pero con la cabeza alta. El motivo de su baja en Twitter es el aluvión de críticas (cientos de miles) recibidas a causa de una entrevista blanda a la ministra González Sinde. Esto no es Egipto pero la comunidad internauta empieza a tener una poderosa influencia. Así que Buenafuente ha ejercido esa curiosa réplica que es apelar el derecho a la no réplica. O sea, la indiferencia ante las críticas. Con el status que ha alcanzado, puede permitírselo, pero es una pequeña decepción.
Y no es que yo siga Twitter, donde abrí una cuenta que está muerta de asco, mucho peor aún que la de Facebook, que languidece aún sin llegar a agonizar.
Tras Sant Jordi, el paisaje literario, perdón, literario, nos deja un triunfador (Albert Espinosa) que a mí no me gusta absolutamente nada, pero, país pequeño que somos para eso, a la gente (corrijo, país de telemaratones para limpiar conciencias) le fascinan esas historias realizadas sobre los cimientos de la superación. Y Espinosa es el que ha dado primero y ha dado dos veces, y todo el mundo tiene claro la cantidad de partes de su cuerpo que la enfermedad se ha llevado y lo muy en primera persona que puede describirlo todo. Ese es el motivo por el que literario está en cursiva. El otro triunfador es algo que se llama Indignaos que, en un caso que no recuerdo, ha sido descrito no como un libro sino directamente como un panfleto. Como dije, muchos ya tienen un nuevo libro que hacer compañía criando polvo a los demás. 
Parece que mi tesón y mis opiniones (y mi supina pesadez) no caen en saco roto, y mi cruzada altruísta para que todo ser interesado medianamente en la lectura lea, al menos una vez, Estrella distante, de quien ya todo el mundo sabe, se ha cobrado otra pieza. Gracias, de todo corazón, y me dejo de indisimuladas modestias, sé que esas 160 páginas son la mejor inversión calidad precio posible, continúo ahí, alguien puede ser que un día me lo agradezca, en cualquier caso es un placer solitario. Es lo que tiene escribir un blog, no tienes por qué disimular. Esto es parcial, egoísta, narcisista, forma parte de su naturaleza. Ahora espero una recomendación de un Murakami que no me deje un regusto tan amargo como Tokyo Blues, y que confirme que mi juicio fue precipitado.


diumenge, 24 d’abril de 2011

POCA PACIENCIA

Ahora que dedico ciertos esfuerzos a la promoción de estas páginas, y que hago ciertos alardes de su pretendida universalidad (añadimos hoy Istanbul, Turquía), lo último que debería hacer es tiznarlas (bonita palabra que esperaba pacientemente su turno de ser usada) de localismo. Bueno, esto es lo que recomendarían 9 de cada 10 expertos en blogs que triunfan, en blogs que acumulan visitas y comentarios y marcan tendencias y son consultados compulsivamente por expertos en think-tanks de potencias occidentales y países emergentes. Pero, como pasa bastante aquí, no.
Si alguien no se ha enterado aún, vivo en una pequeña porción de tierra a orillas del Mar Mediterráneo (ese mar al que le hacemos preguntas unos minutos antes de amanecer). Como llamamos a eso los que vivimos en él, es bastante dispar, y si añadimos como le llaman incluso los que no viven, ni tienen interés en vivir jamás, no es dispar si no caótico. País, nación, región, comunidad, territorio, estado, imperio, provincia. Personas extrañas y lejanas, en su gran mayoría, decidieron tiempo atrás, que dentro de nuestra obligación de obediencia y sumisión, podíamos disfrutar de cierto poder de decisión, representado en un órgano que tiene un presidente.
Ese presidente aparecía ayer en la prensa en actos religiosos en compañía de altos dignatarios de la iglesia católica. Diría que en una escenificación algo ostentosa del privilegio que le otorga su condición para disfrutar de tan dignas compañías. A mi esto me ha recordado los turbios tiempos del nacional-catolicismo. Y comprendo que mucha gente diga que pixo fora de test (1). Pero, por poder e influencia que puedan acumular los estamentos religiosos (y creo que hay cierto consenso sobre el enorme daño que los conflictos religiosos inflingen a la humanidad), esa presencia, ese íntimo y respetable acto (no hay ironîa ni retranca en estos adjetivos, lo juro) que es la asistencia a esos eventos, por favor señor Mas, haga el favor de reservarlo para sí mismo, porque dudo que nos interese a todos. A menos que la cuestión sea seguir ganando votos. Claro, puede que sea eso.

(1) Pixo fora de test : orinar fuera de tiesto = expresar opiniones inoportunas o sobre algo que no se conoce lo suficientemente.

LA REPERCUSION DEL AMOR

El mar como metáfora de la eternidad. Eso es lo que me hace pensar cierta frase que culmina la descripción del itinerario, imaginario o real, que alguien hace por esta ciudad. Ciudad que, como la vida, tiene rincones que engañan y distraen, como esos estúpidos juegos de la Blackberry que te enganchan y te hacen perder el tiempo, mientras la vida y sus cosas se suceden y ocurren a tu alrededor. Sitios que están ahí como trampas, mientras los sitios de verdad, los que importan, esperan a que tú llegues a ellos. Los sitios te esperan, y el mar, que es el Gran Sitio, espera más que ninguno. Porque su espera no es triste y aburrida como esas esperas en esquinas donde nunca pasa nada, el mar tiene paciencia y cosas con que divertirse, y una inmensa cola de gente, animada y locuaz, que le ayuda a pasar el rato mientras aguarda que tú llegues. Como en el libro de Bolaño, esperaríamos ver un avión pasar y trazar con la estela de su humo, el mar es la vida, o el mar es la muerte o el mar, igual que toma el color del cielo que refleja, toma el estado de ánimo de quienes le miran con sinceridad.
Miramos el mar y nos parece inacabable y misterioso, y en el fondo nos parece lo más cercano que tenemos al más allá, con su horizonte que nunca tocamos. 

http://www.youtube.com/watch?v=eYPPUGk2BXI

divendres, 22 d’abril de 2011

EL ESPIRITU

De repente piensas que antes no te fijabas ni en ciertos anuncios ni tampoco mirabas ciertas páginas en los periódicos. Tampoco pensabas si lo que ibas a comer podía o no sentarte mal. Lo hacias y punto. Un día te das cuenta que el zumo de naranja es mejor por la mañana. Otro día te parece bién que ciertos aparatos tengan limitado el volumen, cuando antes eras de aquellos a los que cualquier potenciómetro se le
quedaba corto.
Pero el punto de inflexión definitivo para mí está siendo constatar como ciertos músicos con los que comparto, años arriba, años abajo, generación, empiezan a tener problemas de salud, en algunos casos problemas de salud que han acabado con ellos o con sus carreras. Martin Fry, de ABC, Edwyn Collins, o Green Gartside de Scritti Politti. No, no hablamos de esos viejos rockeros (sólo por acuñar ese término Miguel Ríos ya debería pasar el resto de su existencia en el más absoluto ostracismo) a los que los excesos del pasado les pasan factura, ni siquiera de esos otros, yonkis de lujo de largo recorrido que vivieron esquivando sobredosis. Hablo de enfermedades la mar de normales, que si el riñón, que si una depresión, que si problemas cardiovasculares. Todo eso me hace sentir cercano a ellos, claro, pero también a sus organismos.
Para bién o para mal, incluso los íconos se hacen mayores. Un día como hoy he consultado la web de la revista Time, y su famosa lista de los 100 seres humanos más influyentes. Listas así pueden unir bajo un mismo techo a Obama, Messi, Mark Zuckerberg (serio responsable de la existencia de estas líneas).... y Justin Bieber. Entonces me ha dado por pensar en una entrevista que leí el otro día con un joven productor de documentales norteamericano : hablaba de las diferentes realidades que uno puede llegar a pensar que existen, en función de los medios de comunicación a los que se es fiel. He pensado en Intereconomía, y en la COPE, claro. Debería pensar en El País y en la SER, y también en mi fidelidad a los medios del Grupo Godó, aunque siempre he aclarado aspectos de estos medios que no me acaban de cuadrar. Pondré énfasis en que me revienta su exceso de atención a los temas religiosos. Y daré la razón a 6Q. No he visto Balada triste de trompeta. Me sorprende que 6Q se diese ese festín de payasos, esos que dice que le dan miedo. Pero el soberbio montaje de créditos de la película, que recomendaría a cualquiera medianamente interesado en cualquier arte (lo tiene casi todo), resulta el paradigma absoluto de lo que uno interpreta de estas fechas, en ciertas partes de este estado. Y no negaré, pues una fiel fotógrafa de estos actos, lectora de este blog, es una asidua testigo de estos eventos, que haya cierto atractivo decadente en toda esa imaginería. Pero, y aquí debo recordar que titulé un reciente post Marcel Proust, las tardes de días como éstos me recuerdan aquellos aburridos parques de mi niñez donde no había más remedio que refugiarse en estas fechas (y veo unos pantalones llenos de parches en las rodillas que llevaba de niño). Uno puede sentirse fascinado por esas descarnadas imágenes religiosas (yo sólo veo yeso y pintura en ellas), como ciertos diletantes se sentían fascinados por la imaginería nazi, con sus gorras de plato y sus abrigos de cuero y sus relucientes botas de caña alta. Puede que de ese mundo de referencias surgiesen dos nombres tan alejados de eso como Joy Division y New Order. Aún recuerdo como me criticaban porque me gustaban esos discos de Joy Division con sus portadas con fotos de arte funerario, con su sobrio blanco y negro. A mí, que en ese lejano 1980 no comprendía aún sus letras, me gustaba el sonido, el espacio entre las notas.

http://www.youtube.com/watch?v=w2mKRjPHUNg

dimarts, 19 d’abril de 2011

SANTOS INOCENTES

Se avecinan unos días de presencia discontinua. 
Antes disponía de un pequeño retén de artículos, o sus esquemas, o sus esbozos, o dos palabras que podrían estimular mi inspiración. Ultimamente no.
Dentro de recuerdos de una infancia completamente normal (todo lo normal que eran las infancias en medio del tardofranquismo) los de Semana Santa son particularmente sórdidos, oscuros, lúgubres, tristes. Para los que no lo sepan, y bueno será que si se enteran ahora no lo olviden, hubo una época en que este país sufría un integrismo religioso tan agresivo y poco respetuoso, promovido desde el poder, que se llegaba a la imposición de cierre en Semana Santa (y ahora me pregunto por qué escribo esas palabras en mayúsculas, y es sólo otro retazo del pasado) para bares, cines, salas de fiestas, discotecas... en fín, para cualquier cosa que pudiese representar un divertimento. Había que conservar ese aire triste propio de las procesiones. Luego el único canal de televisión existente se dedicaba a retransmitir procesión tras procesión y tiernos niños contemplábamos como esos encapuchados, gente pegándose en la espalda, esa gente gritando y llorando desde los balcones, esa estampa negra, mínimo gris oscura, en un blanco y negro fúnebre, eran lo que nos iba a acompañar a lo largo de esa interminable semana. Luego alguien puede extrañarse de que sea ateo. 

dilluns, 18 d’abril de 2011

PUDOR, DECORO, REPARO, VERGÜENZA

Como en una curiosa iluminación del azar, decido ver, a muy temprana hora, Trainspotting, de nuevo. Me zampo antes sus 9 escenas eliminadas, suficientemente cortas e intensas como para no entender el motivo por el que fueron desestimadas del metraje final. Luego, la película, de una sentada. Y pienso como Ewan McGregor ha hecho una carrera, con altibajos, con presencias inexplicables en cierto tipo de películas (y ausencias inexplicables en cierto otro tipo), y se ha ido con su moto por el mundo. Como Jonny Lee Miller (está bien escrito, yo me documento) fue uno de los primeros maridos de Angelina Jolie (Billie Bob Thornton fue otro), que me parece que sería un hecho reseñable, a pesar de que haya declarado que aquí no hay sección de mundo rosa. Y como Kelly McDonald, la colegiala que Renton conoce, es ahora la Sra. Schroeder en Boardwalk Empire. El tiempo que llevaba que esa chica me sonaba, y zas, en toda la cara. Ya hablé de Trainspotting aquí, así que no voy a hacerlo de nuevo, pero con sus pequeñas anacronías (pues el mundo de los mediados 90 ha dejado paso a otro mundo que es diferente), su vigencia es absoluta. Otra pequeña perla: el papel que interpreta Irvine Welsh, el escritor de la novela (es el camello de poca monta que le pasa a Renton los supositorios de droga), está doblado en español por Santiago Segura : las tres escasas frases de ese doblaje son ya, no hay dudas, el embrión de toda la saga Torrente.
Un blog amigo, De mica en mica, (intraducible expresión que podría querer decir poco a poco), ha cambiado su nombre por Nits d'inquietud (noches de inquietud), y de paso también de aspecto gráfico (ya sé:  falta le hace al mío), pasando de unas asalmonadas y florales tonalidades a un decidido verde boscoso que indudablemente le sienta mejor. Yo no sé si como consecuencia de estas modificaciones, y de una cierta impresión de parar, y empezar de nuevo, que creí leer entre líneas, me dio por pensar que su tono íntimo iba a dar paso a otro tono. He de decir que no me siento cómodo con el exceso de confesiones en este tipo de canales. Y también que me parecía bien que hasta cierto punto, al principio de todo, los comentarios acabasen revelando cierto vínculo comentador-comentado. Pero he descubierto que ni es eso lo que busco ni me acaba produciendo placer. Vaya, hablo como un degenerado. No, cimentar un  blog en base a lecturas y comentarios de allegados está bien, pero es poco aventurado. Es como si la familia o los amigos o todos juntos entran en tu habitación de niño, o no tan niño (habida cuenta de lo mucho que se prolongan actualmente las estancias en los hogares paternos), y se pusiesen a leer juntos tu diario. Volviendo al mapa de la derecha, América se llena de estrellas, de las que conozco a una (Adriana, en Portland, cocinando sus cosas), pero las demás siguen siendo estrellas distantes. Como llegan ahí, lo ignoro, si un buscador las trae (porque me inspira pensar que sean mujeres, ves tú), o cayeron por casualidad. Me gusta, me excita, y yo también hago mis búsquedas con los fascinantes nombres de esos lugares, algunos conocidos (San José, Buenos Aires, Santiago, Santa Fe, Saint Louis... cuantos gentilicios con santos dejaron allí los conquistadores) otros tan desconocidos que estimulan mi imaginación (Zapopán, San Cristóbal, Bucaramanga, Celaya, Orizaba, Federal...). Esa es la aventura que no buscaba y encontré, el reto que espera agazapado tras una esquina cualquiera, esas personas a las que les pondría una cara para preguntarles, qué buscábais aquí, y qué encontrásteis.


diumenge, 17 d’abril de 2011

EL MOVIMIENTO RAPIDO DE OJOS

Por algún motivo extraño llevo unos días publicando posts sólo en días alternos (por tanto no hay entradas en días pares). Si fuese un freudiano absolutamente afín acabaría encontrando un motivo en las simas de las respuestas más ignotas del subconsciente, y conociendo a Freud (no en persona, claro, ni con suficiente profundidad), quizás remataríamos diciendo que mi número favorito sería un 1 onanista o un 3 sugerente o un 7 esotérico. O que me he saltado el 5 en esta relación por algún motivo. Freud también escribió sobre interpretar los sueños, y los míos no se fijan. Quedan cuatro o cinco imágenes inconexas que escapan en el aire antes de adquirir la suficiente coherencia como para tejer un recuerdo, como para edificar sobre ellas. Puede que sea la suerte de no tener despertador (ventajas de los habitantes de Insomnia), con lo que no hay una única imagen que se corte con un repentino despertar, y se quede ahí. Las imágenes se derraman sobre el suelo, un suelo ligeramente inclinado y que acaba en un desagüe, y por mucho que uno va detrás de ellas, terminan yéndose por ahí, y puede que acaben en el mar, y se encuentren con las de los demás.
Por algún motivo que también podría escarbarse desconfío un pelo de las grandes bandas americanas de rock. Puede que sea una cierta anglofilia, que lo compensa todo a favor de Europa, puede que tenga malas experiencias previas. También influirá que no me gusta ni el folk ni el country ni el western y siempre, en algún punto, pienso que las bandas americanas (excepto las urbanitas de NY) van a acabar sacando el banjo, y no.
Supe por primera vez de REM hace muchísimos años. Eran teloneros de Peter Gabriel, lo leí en un número de Popular1, revista que compraba por el único motivo de que gráficamente era más agresiva que otras y a  mí me gustaba empapelar mi carpeta con fotos de mis ídolos (fotos que estudiaba y seleccionaba y recortaba escrupulosamente para que nadie me tomase ni por un infantiloide fan ni por un entregado fanático).
Por ese reprochable motivo no me interesó oír sus discos, y fueron sacando LPs hasta que mi primer contacto memorable fue con It's the end of the world as we know it (and I feel fine) , canción que desvaneció algo mi impresión, pero no lo suficiente. Ese ritmo trotón no me parecía superior a los Housemartins, que ya consideraba un grupo menor pues creía, equivocadamente, que imitaban, algo, a los Smiths.
Pasados unos años, y consciente de que Murmur, Fables of the reconstruction, por mencionar dos títulos, eran meras palabras que asociaba a los títulos de sus discos, pero quedaban ahí, palabras que no asociaba a sonidos conocidos (pruebo con otras, Ok Computer, y veo flashes y luces y torrentes de guitarras). Entonces vino Losing my religion. Incluida en Out of time, creo que podríamos fundar un pequeño club todos aquellos que, reconociendo su grandeza y sus hallazgos, y siéndonos familiar esa mandolina, ya estamos un poco hartitos de que sea identificada con ese segmento musical un poquitín indie, pero como adulto, como me arriesgo algo pero no del todo, hey chaval, soy tolerante, el cantante es gay y todo. Música para RAC105 y KissFM, para aclararnos. Para poner a prueba buenos equipos en coches de gama media-alta. Canales de música para auditores aburridos que son demasiado jóvenes para saber quienes fueron los Dire Straits.
Se puede saber por qué hablo de ellos, entonces ??
Porque despues vino Automatic for the people. Si algo deberíais tenir claro los que me léeis, de mi fascinación por Scott Walker es fácil deducirlo, es que adoro los suicidios comerciales (ergo, abomino de las resurrecciones comerciales). Un disco repleto de medios tempos, de reflexión, de cuerdas brumosas, de voces con ecos que no son coros, son respuestas del subconsciente. Un primer single, Drive, absolutamente a espaldas de las listas, lo menos parecido a Losing my religion o a Shiny happy people. Con ese disco REM conquistaron, por un tiempo, mi corazón. Puede que pasado ese tiempo algunas de sus soberbias canciones hayan acabado tan estereotipadas, pues a pesar de su vocación malditista, REM era REM y el disco vendió sus millones de ejemplares. Everybody hurts, Drive, Find the river, o Nightswimming puede que también se hayan oído lo suyo, y puede que en otras circunstancias alguna de ellas fuese una de esas canciones que uno jura no poder oir ninguna otra vez. Pero tan crepusculares, tan íntimas, ellas todas juntas en ese disco, le dieron sentido a la carrera del grupo. Luego, supongo que reprendidos por los ejecutivos de WEA, volverían a discos llenos de uptempos y guitarrazos, y de ese disco ya hace 19 años, o así. Pero la gente es sabia, de vez en cuando, y lo sabe. Nunca nada fue igual.

Y solo soporto armónicas en unas pocas canciones.

http://www.youtube.com/watch?v=qu3cXGXyBpE&feature=related

divendres, 15 d’abril de 2011

EL CARRIL DE RETORNO

Abordemos el tema sin darle más vueltas.

Hace días que, por una cuestión de concentración, me es difícil abordar nuevos retos en el ocio.
Boardwalk Empire : acabó su primera temporada y, a base de postergarlo, creo que mi conclusión respecto a esa serie, esa que debía ser fruto de una entrada, es mejor dejarla en "vedla y disfrutadla, y, si queréis, luego hablemos". De momento, salvo las monodosis de Big Bang Theory, y el rush inicial de las primeras cuarenta páginas de El imperio, algo en mi cabeza está sumamente poco receptivo, por lo que estoy aparcando un poco las iniciativas de acometer nuevas aventuras (tengo cierta curiosidad por ver Spartacus, pero no sé si el gore homofílico es mi taza de té). Mal ejemplo le doy a 6Q, valiente él con The Wire, lo sé. Puede que por otra parte, declaradamente forofo que soy, la expectativa de cuatro (cuatro !!) Barça-Madrid, tenga cierto porcentaje de mis neuronas en estado de vigilia. Ho guanyarem tot, ho sé !!.

Por lo tanto hoy estoy como con un y ahora por donde tiro.


Las soflamas políticas me tienen como hastiado; declarados públicamente algunos de mis más importantes ismos. Catalanismo, independentismo, barcelonismo, antifascismo, anticapitalismo, antiintegrismo. Así que solo me queda, en este ámbito, empezar a espolvorear ideas producto de brainstorming enfermizos, y exponerme a ser tachado de demagogo, de comunista, de temerario, de persona peligrosa :

1. crear tipos especiales de impuestos de sociedades para las entidades financieras, aplicando tasas cercanas al 100 % cuando se superen cifras de beneficios o porcentajes de rentabilidad sobre acciones
2. crear grupos de estudio de residentes e industrias establecidas en cada zona para mitigar el enorme coste energético y de tiempo que suponen los desplazamientos diarios a los lugares de trabajo
3. ajustar la demanda y oferta de trabajos en función de sus resultados
4. cargar las empresas que obtienen ahorros en deslocalizaciones a costa de incrementar enormemente los costes de transporte de las materias primas y los productos

Lamentablemente la vertiente política ya no da los rendimientos que acostumbraba.

Las cuestiones rosas las dejo para medios como el Sálvame y el Hola! cuya única diferencia consiste en el inmerecido respeto que rinden a quienes se prestan a salir en ellos. Todos a un barco lleno de agujeros, ya.

El acercamiento puntual a otras expresiones artísticas: puede que un día quite el cuadro de Klee, los planteamientos previos de hacerlo arrojan estos resultados :

otro cuadro de Klee _ falta encontrarlo
Jackson Pollock _ demasiado confuso y sería malinterpretado
Mondrian _ creería que me patrocina un gel fijador
Kandinsky _ sus mejores obras acaban quedando mal en pantalla, sin la visión del vigor del trazo
Dalí _ me gusta el arte abstracto, Dalí no es abstracto
Picasso _ como sus herederos pueden ceder su nombre y su firma para dar nombre a un modelo de coche ??
Moholy-Nagy _ véase Jackson Pollock
Hopper y Turner _ esto no es el Hard Rock Café.

Como ya he dicho lo que me pasa con literatura, cine, y música, que me cuesta centrarme, y este caótico post no merece (aunque creo que merece más que otros recientes) ni por asomo adquirir ningún matiz mínimamente cercano a la coherencia, optaré por finiquitarlo con algo que es lo que más se acerca a tocar mi fibra de lo últimamente visto. Lo puso Torkemada en su muro en FB, y Torkemada me desorienta con sus querencias proto-sinfónicas y no me siento a la altura de su refinamiento. Y no me gusta Tolkien ni los juegos de rol ni ciertas series de época, pero de repente este sneak preview de Game of thrones, que, si los dioses lo estiman oportuno, llegará doblada en mayo por estas latitudes, me ha estimulado las salivares. Justo cuando casi pensaba que nada, hoy, podría.

http://www.youtube.com/watch?v=A_zXr7AT1uk







dimecres, 13 d’abril de 2011

MARCEL PROUST

Lo dije y lo constaté, justo ayer. Ya no hay Cacaolat en los estantes del supermercado. Algún proveedor les ha cortado el grifo del suministro y la producción se ha detenido. Gracias, Ruizma, si no te las dí antes, pues a inversores incautos, pero ávidos de beneficio, les has dado tus pagarés de cartón piedra, a las arcas públicas unos cuantos quebraderos de cabeza, y a mí, me has quitado, hasta vete a saber cuando, ese sabor bicéfalo que me recordaba dos cosas. Caliente, casi quemando, las tardes de entretiempo en una lechería (se llamaban así) de la calle Valencia donde, no tendría más de seis o siete años, merendábamos tras salir del colegio. Frío, ya adolescente, algunas tardes, y esto ya era en granjas, cuando optaba por las tardes sanas, apartando cervezas y coca-colas. Porque hace 30 años un mocoso de 16 años podía pedir en un bar todas las cervezas que quisiera y se las servían. No creo que eso fuera muy conveniente. Pero también recuerdo meriendas con pa amb vi i sucre, (una rebanada de pan mojada con vino tinto y espolvoreada con azúcar), cosa inconcebible hoy en día, y que le hubiesen acarreado serios problemas a mi madre si hubiese pasado hoy.
No os creáis que porque haga todas estas referencias a sabores que emiten flash-back , a la evocación de tiempos tiernamente mozos, y al festival Scott Walker de la semana pasada, es que ande en una onda nostálgica. Miro al futuro, que incluso hoy abril de 2011 en un muy maltrecho mundo, me parece la mejor de las opciones. Lo de Cacaolat me fastidia, me indigna pues la familia de marras (que no se están de nada como decimos en mi tierra) ha conseguido la cuadratura del círculo : arruinar empresas, una tras otra, de sectores económicos tan declaradamente refugio como el alimentario. Y lo ha hecho por esa ansia megalómana de tener más y más empresas y hacer mayores organigramas y cuadros, como para demostrar que eso es poder y no otra cosa. Para un profesional tanto del rencor bién dosificado como del recuerdo meticuloso de todos y cada uno de los momentos en que recibes una ofensa, como es el firmante, un acto imperdonable.
En 1994 los miércoles constituían para mí un día de ceremonial. Obsesionado con las corrientes creativas musicales de esas fechas, todas fascinantes, ese era el día de la semana en que mi tienda favorita de discos (de todos los tiempos), la extinta Discos Castelló de la calle Nou de la Rambla, recibía el lote con las novedades discográficas de importación. Adicionalmente el mes de septiembre era un mes de rentrée en el mercado musical con lo cual muchos artistas lo elegían para sacar sus obras. Recuerdo un miércoles de ese mes en que volví a casa con el siguiente trío :

Dummy de Portishead
Protection de Massive Attack
Snivilisation de Orbital

Cualquiera de esos tres artistas eran de los que me tenían pendiente de lo que pudiesen editar por lo que esos tres importantes discos de golpe fueron sinónimo de un día grande. 16 años y medio despues he de decir que no todos esos discos corrieron la misma suerte.

Los Orbital perdieron completamente el oremus y a base de repetirse y perder la inspiración andan en el olvido de mis gustos. Oigo sus canciones y rememoro, como si tomase un Cacaolat, ese momento de cierto desfase ácido, pero a veces se me hacen largas.
Los Massive Attack aún editarían otro gran disco, Mezzanine, lleno de títulos y estética y música inspiradora, que lamentablemente se nos hace excesivamente familiar cuando los publicistas empiezan a hundir sus zarpas en ella con demasiada frecuencia. Protection fue ese difícil segundo disco y, con la salvedad de la horrorosa versión de los Doors que aún no alcanzo a saber que hace ahí, se deja escuchar.
Y Portishead son otra cosa. Dummy es eterno, y es, como puede que acabemos diciendo, a este paso, de los XX, el disco que justifica toda la obra de un grupo. La piedra filosofal, la de Rosetta, el acto inaugural, el reflejo de la introspección, perlas por todas partes, y en medio de ellas, este diamante, otra vez una canción cuyo arreglo de cuerda me eleva hasta hacer compañía al meteosat. Que me dice que hará buen tiempo.


dilluns, 11 d’abril de 2011

LAS CONCLUSIONES PRECIPITADAS

El mapa que se ve a la derecha ya se encarga de recordarme puntualmente ciertas circunstancias. Francesc, no te vuelvas excesivamente localista, de ahí al provincianismo sólo hay que girar la esquina. Sevilla, Avilés (curioso, Avilés pasaría por anagrama de Sevilla, pero nos sobraría una ele), Murcia, Madrid, Celaya, Federal, NY, Mountain View, Buenos Aires, Santiago. Qué dirán ahí de esas palabras en catalán que de vez en cuando se intercalan (esquifidet, rondinar, grinyolar), qué pensarán de alguna entrada solo en mi lengua natal, qué reacción cuando (si soy capaz de resolverlo) todo esté duplicado, y haya que empotrar ciertos giros difícilmente traducibles, ciertos juegos de palabras que pierden todo el sentido.
Seré repetitivo, no menospreciaré el intelecto de nadie si explico ciertas cosas dos veces, no es mi intención. Nací en 1964, año en el que el franquismo celebraba 25 años de paz, sacando pecho de su victoria. Hasta 1976 el idioma que hablábamos en mi casa,  ese idioma que me enseñaron mis padres (ambos con raíces más o menos lejanas fuera de Catalunya pero que habían elegido para sus hijos esa lengua a pesar de todas las enormes dificultades, dificultades vestidas de riesgos, imperantes), ese idioma en que oí y pronuncié las primeras palabras, no pude verlo habitualmente escrito, y sólo entonces pude escribirlo y comprender su transcripción fonética. Todo era extraño, pero a mi alrededor había otros muchos casos como el mío. Un dictador lo había prohibido, nadie quiso jugarse el pellejo haciendo demasiadas preguntas, los dictadores tienen estas cosas, van con la definición. Prohibió eso y otras cosas, e impuso también costumbres, obligaciones. Murió e intentamos rebelarnos y recuperar lo que pudimos de entre las cenizas, de entre los cadáveres. Voté ayer, 10 de abril, fecha con un significado personal pues hace años (ayer 21) de un accidente que casi me cuesta la vida. Voté que SI, que quiero que Catalunya tenga sus derechos como nación y que pueda decidir por sí sola su futuro. No voté en contra de nadie, sino a favor de mis orígenes y mi cultura y la tierra donde yo nací y también lo han hecho mis hijos. Sí votaría en contra de un estado donde aún pueda acercarse al poder gente que piense que lo de Franco era un mal necesario. No había ninguna necesidad, nadie va a convencerme. Ninguna ideología política puede justificar la anulación de una cultura sobre ninguna otra base que no sea la pura colonización.
Lleo, y creo recordar que vuelve a ser Monzó, que una de esas lenguas ignotas en México, una de ese largo centenar de lenguas que lentamente van sucumbiendo a la doble presión del castellano y el inglés, va a desaparecer pues sus últimos dos parlantes, ambos de avanzada edad, hace años que no se hablan entre sí. Que perpetuar, o hacer un esfuerzo para ello, su lenguaje natal, no es suficiente argumento para resolver sus diferencias. Si no se hablan (y por sus edades se me hace dudoso que uno de ellos escriba un blog, y que el otro lo lea y le haga comentarios), el idioma, dice Monzó, ya está muerto.
Semanas muertas en mi actividad ociosa. Many things to do. Algo impide la concentración, por lo menos esa concentración que estimo necesaria para sacar partido. Episodios sueltos de The Big Bang Theory (serie que madura y se ramifica y da lecciones de pulso narrativo y de introducción de nuevos elementos sin perder un ápice de su frescura). Relecturas de pasajes ya leídos, nuevas escuchas de discos que se las merecen, esa y muchas más. Sidney Lumet que ha muerto, y que nos dejó su última película Antes de que el diablo sepa que has muerto, como para decir de todo lo que era capaz. Cualquiera iguala eso, al margen de esa pulsación ligeramente hormonal de recordar la magnífica presencia de Marisa Tomei. La gente va desfilando, vaya.

La última, y soy consciente de que la he repetido. Pero esta canción me merece un enorme respeto, y por eso la elijo como final provisional de este homenaje. 

No es sólo para demostrar que Scott Walker era más que una especie de toma alternativa de la elegancia de Sinatra.
No es sólo por su descomunal línea de bajo, ese trote que parece venir de otro mundo.
No es sólo por su inclusión en LateNightTales, sesión de Air, grupo favorito donde los haya y absoluta referencia necesaria para entender mi obsesión más adulta por la música, la que viene de 1998 hacia la actualidad.
Ni tampoco porque en 30th century man, imprescindible reportaje sobre su figura, sea la canción en la que Radiohead, otros favoritos, mueven acompasada y respetuosamente la cabeza cuando la oyen sentados en el sofá. 
Posiblemente lo definitivo sea su irónico subtítulo (dedicado al régimen neo-stalinista), y el old man al que el título se refiere, porque me ayuda a despejar incógnitas.




dissabte, 9 d’abril de 2011

REVISTA DE PRENSA : LOS REYES MAJOS

Mis últimas lecturas de LV...
Intentaré, al igual que haga el periódico, publicar algún post traducido a los dos idiomas. Cuento con la ayuda de Google translator, que parece que no va mal. Así acabaré con esta incoherencia que no puedo resolver, yo, que el próximo día 10 votaré que sí a la independencia de Catalunya, y que esto, que es una expresión política, pero también práctica y económica, no cuadra demasiado con esta aplastante mayoría lingüistica. Creo que lo mejor es disponer de las dos opciones, otra cosa es como lo resuelva técnicamente. Més feina, Francesc.
Y LV insiste en acompañar a cada mención de su editor la coletilla Conde de Godó. Cosa que seguramente se trate solamente de una rendición de respeto a los ancestros que nos legan esas cosas : apellidos, propiedades, dinero, títulos nobiliarios. Pero lo he dicho bastantes veces : me pone nervioso.
Entonces pienso en lo que yo pueda dejarle a mis hijos el día que falte (curiosa palabra propia de gente mayor).  Supongo que me dará tiempo de acabar de pagar mi hipoteca, quizás ahorre algún dinero entonces, no creo poder contar con mucho más que esas cosas, pues olvidé registrar el uso de este blog y otro puede que se enriquezca cortando y copiando mis artículos (pues con la porquería que colgué ayer lo tiene crudo). Y eso tendrán mis hijos, junto al nada despreciable bagaje de la mejor educación que sea capaz de pagarles, más algunos consejos marca de la casa para que mantengan cierto decoro en su devenir por la vida.
Pero eso será mío y se lo daré a mis hijos con todo mi derecho, por poco bien que se porten. Pero no les daré el poder de una nación. Eso no lo tengo. Otros sí. Y se lo pasan a sus hijos sean tontos o listos, sean unos modestos y abnegados servidores públicos, o unos sátrapas alcoholizados pendientes de la primera juerga que se presente. Eso es lo absurdo de la monarquía. No tiene sentido que hable de monarquías que están lejos y que en un principio no me afectan directamente. A la monarquía que gobierna este estado llamado España al cual mi nación, llamada Catalunya, pertenece administrativamente por una serie de hechos históricos del pasado (algunos de ellos también vinculados con dinastías monárquicas), la designó y la puso en el poder todo un señor dictador que accedió ilegítimamente al poder despues de provocar una guerra y una matanza. Casi tres años hubo de guerra civil, acordémonos. Y en 1975 cuando muere, acatamos su decisión y dejamos que el reyecito (que ni siquiera nació en el estado, que habla inglés con su familia), tome posesión de su trono, y vaya haciendo. 36 años, media vida si eres de este mundo, toda una vida si eres subsahariano. Ahora algunos de esos líderes africanos que empezaban a perpetuar dinastías en su poder (todos sabemos que Ben Ali, Mubarak Gadafi tenían a la familia bien colocadita en la parrilla de salida de la sucesión de sus poltronas) van cayendo, y todo el mundo (sobre todo cuando alguien les mira) aplaude ese ensalzamiento del poder tomado por el pueblo. Aquí ni nos inmutamos y aguantamos a la familia real (y las demás familias qué somos virtuales ??) porque claro, son muy majos y no molestan y no protagonizan (que sepamos) grandes escándalos.

Y encima nos quedamos sin cacaolat.


Este si era el rey, y gratis.

http://www.youtube.com/watch?v=NGQ7IphExKk




divendres, 8 d’abril de 2011

LAS GRANDES CIUDADES DE EUROPA

Recuerdo un anochecer hará  unos cinco años en que me perdí en París. Barcelonés acostumbrado a orientarse en función de la situación del mar y la montaña, de noche en medio de una ciudad nevada, esos quince minutos hasta que comprendí el despiste, fueron emocionantes. No recuerdo el distrito, pero sí los coches llenos de raperos oyendo rap en francés, y lo reciente que aún estaba el tema de los incidentes en la banlieu. Simplemente bajé a un bistrot a coger algo de cena, imposible salir con el frío que hacía. Sentirse así en una ciudad que no es la tuya resulta extraño. El invento de Europa está por ver como nos va a salir... de momento si analizamos como nos enfrentamos, por ejemplo, al tema de los idiomas, resulta preocupante, por decir poco. Vale que ciertas generaciones padeciéramos la cerrazón del franquismo. Pero ayer leo en una curiosa reseña sobre ese fenómeno paranormal que es Justin Bieber (y no haré comentarios : es un menor de edad, aunque quizás mi primer comentario a bote pronto queda algo matizado tras enterarme de que se pasea por Madrid con una equipación oficial del Barça - qué fácil lo tiene quien quiera enredarme). En la reseña dos mega-fans del niño resultan ser agraciadas en un sorteo, y el premio es conocerlo : tienen 15 y 18 años. Ambas confiesan que no tienen ni idea de lo que le dirán pues no saben inglés. Creía que estábamos mejor, que internet, que los Erasmus, que el mundo global... Y dos adolescentes no saben inglés, cuando yo estaba convencido que ya era imposible a esas tiernas edades.

http://www.youtube.com/watch?v=dV5jlzShDKY&feature=related

dijous, 7 d’abril de 2011

VITRIOLO A GO GO

Parece que los japoneses van arreglando lo suyo, aunque sea a costa de llenar el Pacífico de radioactividad. Las gambas de la zona van a ser grandes este año. Puede que algunas tengan tres ojos, o dos cabezas, o más patitas de la cuenta. Ya ha pasado casi un mes, y el planeta aún no se recupera del susto. No sé si la edición que los de Sónar pensaban hacer el último fin de semana en Tokyo se ha celebrado o no. Yo, antes de tener niños a los que asusta la música a un volumen considerable, no fallaba a un Sónar. Ahora no sé que pintaría yo viendo engendros como Die Antwoorp, y dejo al libre albedrío de cada uno buscar por el Youtube vídeos enfermizos de este grupo. Yo con lo que he visto ya paso, lo siento. Además mi compromiso semanal es con el Sr. Walker, que en modernidad les da sopas con honda, no os quede una duda.
Alguien en Japón inventó el karaoke. A este invento le debemos una formidable escena en Lost in translation, con Bill Murray recitando More than this de Roxy Music, alejado con su camiseta vuelta del revés (curiosa manera de modernizarla) de la hierática pose de Bryan Ferry. Está claro lo del karaoke : a mayor la cogorza mejor el resultado. Solo personas retorcidas dejan que sus amigos beban y beban y se expongan al espectáculo de pillar el micro y destrozar canciones, mientras ellos se mantienen sobrios para levantar testimonio. Dejar que los demás se emborrachen para poder reirte de ellos más tarde debería estar tipificado como delito.
El mayor karaoke de la historia de la humanidad ha sido sin duda el montaje de todas las temporadas de OT. Lógicamente, las oleadas de mediocres intérpretes que han concursado en el engendro no tenían mejor ubicación posible que el aluvión de musicales que con diversos grados de reciclaje van saliendo por debajo de las piedras - que si Abba, que si Mecano, que si Grease, o Michael Jackson... siento que 6Q pueda interpretar ésto como un ataque, no lo es, tranquilo, 6Q no tiene la culpa de que siempre haya un triunfito de por medio dedicándose a eso, al karaoke sobrio, no al que hace que los amiguetes entonados se partan el hojaldre cuando haces gallos o inventas estrofas, sino a ese karaoke de ríctus serio, de posado limpio, de fija mirada al micro antes de enseñarles a los demás el arte que llevo dentro. Baste con decir que el elemento más exitoso de todo el invento sea un tipejo como Bisbal. Madre del amor hermoso.
Comprendo que un músico necesitado deba tirar de esos repertorios para hacer caja. Pero juro que recogeré firmas pidiendo la pena de muerte si a alguien se le ocurre tocar con esa vara tiznada de porquería cualquiera de estas joyas.


dimecres, 6 d’abril de 2011

SIEMPRE VUELVO A TI

- Ya pusiste Ibuprofeno I love you como título de un post.
- Bueno, igual se merece que lo ponga dos veces, esta semana la cosa está yendo de repetirse un poco, no ??. Cuando una cosa funciona hay que reconocerlo.
- Tú verás. Siempre eres tú y esa manía de los títulos para desconcertar a la gente. Esas cosas de entenderlo sólo tú y unos pocos. Pues solo te faltaba leer La historia de los egipcios de Asimov para coger más ideas enrevesadas con jeroglíficos y acrósticos y anagramas y juegos de palabras. Además cuánto hace que no leías a Asimov ?? Suena a lectura de trekkie. Bueno, al menos dejas descansar a Kapuscinski, que empezabas a ponerte pesadito.
- Una de los objetivos consiste en ponerse pesado. Parece que sea lo único que funciona con la gente. Ya sabes  lo del burro.
- No seas soez.
- No soy soez tan a menudo aquí. Sólo ciertos temas abren la caja de Pandora y empiezo con alguna palabrota. Y la rabia, la ira, como quieras llamarlo, necesitan sus vías de escape. Se queda dentro, y acabas somatizándolo. Como las habitaciones con vajillas para romper que, decían, había en las fábricas japoneses para que los trabajadores se desahogasen haciéndolas trizas.
- Leyenda urbana.
- Posiblemente, pero el concepto se te queda, que a veces es lo importante.
- Y por qué necesitamos desahogarnos destrozando cosas ?? No sería más fácil sentarse en una bicicleta y pedalear compulsivamente ?? Igual algún cerebrito sabría qué hacer con esa energía. Hay chalados para todo. Los mismos chalados podrían inventar algo para todo tu exceso de mala leche.
- Ya hablas como 6Q.
- Quién es 6Q?
- Mejor te explico otro día.

dimarts, 5 d’abril de 2011

DESDE UNA SALIDA DE INCENDIOS EN EL CIELO

- Eres un intolerante, y no te pega nada serlo.
- No es intolerancia, es que simplemente la mediocridad me enerva y me produce una reacción, es más bién como de rebeldía.
- Mírate al espejo y pregúntale al que se refleja si alguna de las arrugas que ve son las de un joven rebelde. Yo creo más bién que son las de un viejo enfadado.
- No creo que tenga que ver con un espejo y con un aspecto determinado. 
- Como siempre harás lo que quieras, por suerte desde estas líneas no gobiernas el  mundo, claro lo tendríamos.
- Mejor cambiamos de tema, me duele mucho la cabeza, este entretiempo me matará.
- Sí, es muy posible que sea lo mejor, antes de que vuelvas a hablar de pedir firmas para prohibir algo de lo que no te gusta, o clausurar algún canal de televisión, qué mal os sienta a los hombres estar enfermos.
- Estar enfermo no le sienta bién a nadie. Y si le sienta bién, es que aún está peor que enfermo.
- Tampoco tengo muy claro que estés enfermo, puede que sea alguna de las cosas con las que te obsesionas lo que te produzca ese dolor de cabeza. Quieres hacer el favor de tomarte algo ??. Y quizás te convenga algo de silencio.
- Sí. el silencio es el último grito.

http://www.youtube.com/watch?v=HZ-NPo-s9IE

dilluns, 4 d’abril de 2011

BANCOS EN EL PASEO, CON SABOR A SAL

 Hace días que le doy vueltas a un post que vendría a parecerse a alguna de la poesia visual de Joan Brossa. Con cuadros y lineas del estilo de esos complicados organigramas y diagramas de flujo, pero con un cierto tono antropológico. Supongo que 6Q no ha tenido esa feliz idea antes, sobre todo estas semanas en que se ha vaciado profesionalmente, y hoy, que lo habrá hecho físicamente. Como debo aportar ciertos matices a su contundente declaración : no quiero poner de moda a ese Scott Walker de los Walker Brothers pasto de los fans y dado a la dulzura de las armonías vocales. No me interesa que ese grupo entrase en esa dinámica de rivalidad con los Beatles. Me interesa el artista suicida que abandona la fama y la notoriedad y la vida fácil,  para ceder a su egoísta deseo de perpetuidad creativa. El creador que se abre paso en sus discos, controlando y componiendo su propio material, tan excelente como incapaz de llegar a los hit-parade. Que se esconde desconcertado cuando el mundo (y no tardará en darse cuenta qué clase de mundo) le da la espalda, justo cuando empieza a mostrarse con la mayor sinceridad. Ese Scott Walker, capaz de justificar él solito prácticamente la mitad de la carrera de otro genio como Marc Almond.

Así que, para no contradecir a nadie, y por tanto invistiéndome en presidente virtual de un ignoto club de fans que domiciliaríamos en algún imaginario país centroeuropeo (antigua monarquía, y país de largos y blanco inviernos) anuncio con cierta pose chulesca que  voy a colgar sus  canciones durante toda esta semana, y que

alguien diga basta o pida otro encore, o apague el sonido. No hay que esperar a que muera para apreciar su absoluta genialidad. No en este caso, por favor.
A pesar de mi escepticismo hacia este extraño e intervencionista montaje de los cambios de horario, me gusta que anochezca tarde y que entremos en esa época del año en que el alargamiento progresivo del día, cuya cúspide es esa extraña noche de San Juan (en la que querría saber ya que debo hacer), modifica sensiblemente nuestros hábitos horarios. Esa agradable situación me ha permitido hoy alargar un poco el día (acortando por tanto el agobio de la tarde del domingo), y pasar una parte de la tarde de paseo por Sitges. Cuando dices que te encanta ese sitio y que vas todo lo que puedes, sobre todo en según que entornos, empiezan las sonrisitas cómplices. Ya hemos avanzado mucho el siglo XXI para que sea todo tan rancio. Nada es de nadie y menos los luigares comunes. Así que me niego a que un lugar tan encantador (porque nadie reivindica lugares como los bares de comida de los polígonos industriales o las casetas cutres que sirven para guardar porquerías al lado de las gasolineras) se erija en bandera ni de un lado ni del otro. Si Sheldon de Big Bang Theory ha generado un universo de 26 dimensiones no sé el motivo por el que todo el mundo tira de Sitges. Ni me apetece que sea sólo una especie de parque temático gay, como una parte baja de la rambla barcelonesa que se traslada y se instala allí,  donde la oscuridad física da paso a otras oscuridades, ni mucho menos me da la gana que toda la élite adinerada y conservadora que ha podido pagar los prohibitivos precios de pisos y casas y mansiones allí intenten arrinconar a la comunidad gay y convertirlo en una especie de nuevo Pedralbes para familias con Touareg y Cayenne, lleno de familias repeinadas y de misa semanal, que tapan horrorizadas los ojos de sus pobres niños cuando ven a dos osos andar cogidos de la mano. En medio de esa especie de sordo conflicto, con dos bandos tan poco relacionados (conjuntos que pudiese ser que tuviesen miembros en común muy a su pesar), los que ya hace años que andamos de vez en cuando por allí contemplamos atónitos la callada guerra.

Lo dicho (y uno de los mejores arreglos de cuerda de la historia)


dissabte, 2 d’abril de 2011

LAS HORAS Y LAS DESHORAS

Las cosas raras que uno puede hacer un sábado, gracias a habitar ese imaginario pais llamado Insomnia, que si dispusiese de un censo y capacidad de generar PIB sería una gran potencia, y posiblemente tendría la bomba atómica, y mucho peligro de tirarla en cualquier lado por puro aburrimiento. Es difícil hacer cosas excitantes evitando hacer ruido para no despertar a la familia. Miro desde mi terraza las luces encendidas en otros edificios de mi manzana. Una enorme terraza con luces encendidas. Son cerca de las seis y falta para que amanezca. Puede que haya una fiesta, puede que alguien olvidara apagar la luz al acostarse cansado y excitado. Otro piso con una enorme televisión encendida. El resto, luces apagadas, que excitan mi imaginación tanto como el armario que Bolaño nunca abrió. Detrás de esos cristales oscurecidos por la noche (una noche que agonizará en una hora o así) hay gente durmiendo (y algunos deben tener sueños y pesadillas) y gente despierta en la cama, y gente haciendo sexo. También debe haber pisos vacíos a los que sus habitantes volverán, tengan ganas o no de hacerlo. Otros pisos no tienen habitantes. Puede que haya madres esperando pacientes que vuelvan esos jóvenes hijos que el fin de semana se convierten en vampíricos huéspedes alojados en hoteles de una sola habitación. Entre los obsesos de la música deberia haber codigos escondidos: Lydia, conocías la canción de Scott Walker ??? Ese sería un enorme premio que justificaría, por sí solo, la existencia del blog. Alguien conoce una canción, la comparte, y el otro cae rendido a los pies (de la canción). Todo el mundo gana, menos la SGAE. Acostumbro leer los comentarios sobre las canciones que la gente cuelga en los videos de Youtube. Hacen que me sienta menos alienígena cuando confieso que ciertas músicas me hacen ver imágenes y que algunas otras me sientan al mando de vehiculos surcando países y escalando montañas y sumergiéndome en profundidades, físicas y psíquicas. Uno de esos comentarios dice que oir a Scott Walker ( supongo que habla de oirlo en esa indispensable racha que son Scott 1, 2, 3 y 4) cambia tu vida. Nunca después vuelves a encontrar tanta elegancia y tanta autenticidad, ni tanta contemporaneidad en discos que tienen más de 40 años. No sé si los que oímos esos discos visitamos lugares comunes, santuarios donde las cuerdas y los arreglos con olor a clásico (pero con un fuerte aroma de pop eterno) nos uniforman. No se si esa raza es identificable porque sus miembros apartan la cortina a deshoras y observan vecindarios con la única y tenue banda sonora de profundas respiraciones ligeramente entrecortadas.

divendres, 1 d’abril de 2011

SUITE IMPERIAL

Y no es una homenaje a Brett Easton Ellis. No he comprado su último libro y Lunar Park empezaba a cansarme pasadas unas cien páginas, pues mi cerebro rebotaba pensando en cuales eran los pasajes autobiográficos y cuales los que no, a sabiendas de que podían estar mezclados de la manera más arbitraria. Y American Psycho estaba bién, aunque lo abrías y rebuscabas las páginas buscando esos fragmentos. Y Less than zero, conseguida por una miseria en una librería de segunda mano, es el clásico libro corto que puedes ventilarte en un solo día, de playa, de piscina (no lo hagáis con El túnel de Ernesto Sábato), pero no encuentro ese día, o mejor, algún otro libro que está en la cola le da un contundente codazo, y vuelve a quedar en ese triste séptimo u octavo puesto. Y en fín, no sé si diría que es un autor favorito, pues lo veo tan 80-90, tan ésto si es periodismo gonzo, que siempre pasa a la mano izquierda mientras la derecha busca el definitivo.
Brevedad, que hay cosas que hacer : veo una de las primeras fotos del emperador de Japón, junto a la emperatriz, perdón por no tomarme la molestia de indagar sus nombres, la dinastía son los "Ito" o "Hito" (insisto, tengo prisa y si arranco Google son cinco o seis líneas menos y no), y los veo agachados atendiendo a una mujer damnificada, que lleva puesta su máscara (la misma que muchos turistas japoneses llevan cuando visitan la Sagrada Família, la Pedrera, la Casa Batllo, el Museu del Barça). No sé si el hecho de que la mujer conserve la máscara puesta ante tan magna presencia sea una falta de respeto (no se molesta en quitársela) o un exceso de respeto (no le dé por contagiar a sus majestades). Entonces me acuerdo de que ya comenté que me costaba tener presente que Japón es un imperio. Y que esos emperadores, que tienen un contacto con su pueblo de lo más breve y espaciado (quizás sea mejor), ahora, veinte días despues, con montones de cadáveres y de desaparecidos, con el mundo en jaque por Fukushima, con partículas radiactivas que aparecen en Extremadura (surrealista como él solo), se deciden a aparecer a dar ánimos.
Ya dije que un día hablaría de la monarquía. Hoy no es el plato principal, sino un mero entremés. Japón, que por lo que parece se está enfrentando a una especie de reinvención por todos las catástrofes pasadas, bien haría en sacudirse cosas como la dinastía imperial. Quizás crearía (sería una esperanza) un influjo sobre otros países de otros continentes. Claro que se me ocurre alguno.
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